Paternalismo hasta el final
Hola,
Cosas que pasaron esta semana. Noelia consiguió morir después de dos años de batalla legal contra Abogados Cristianos. Durante este tiempo, los ultras han utilizado su caso para cargar contra el derecho a la muerte digna. En nombre de la vida, han instrumentalizado su vida para torpedear la posibilidad de decidir sobre algo tan relevante e íntimo como el final de la propia existencia. De paso, la extrema derecha retorcía su terrible historia para colar sus mensajes racistas que unen violencia sexual con extranjeros y menores no acompañados.
¿Les importaba Noelia o les importaba el caso para cargar contra la eutanasia?, ¿les importaba Noelia o les importaba utilizarlo para lanzar sus proclamas racistas que instrumentalizan la violencia sexual?, ¿defienden la vida o defienden un proyecto muy concreto de vida?
Claro que el caso conmueve: nos conmueve comprobar cómo alguien de 25 años decide morir tan joven y cómo esa decisión es consecuencia de dolencias y dolores terribles que, a su vez, están ligados a una existencia tremendamente dura e injusta. Pero nuestra conmoción no nos da derecho a decidir por ella. En todas las horas de televisión y en todas las líneas que se han escrito sobre Noelia podíamos encontrar fácilmente algo que nos suena mucho a las mujeres: paternalismo.
¿Habríamos encontrado tantos llamamientos para que Noelia repensara su decisión de no ser ella una mujer joven?, ¿hubiéramos asistido a tantas palabras que cuestionaban su decisión, que hablaban de su proceso como algo irreflexivo y casi irresponsable? Porque el proceso de Noelia ha sido muy largo y, en todo momento y circunstancias, ella se reafirmó en su decisión, que explicaba con lógica y argumentos. Pero ya sabemos que a una mujer joven se la va a cuestionar, y cómo no hacerlo si se trata, además, de decidir sobre su propia vida.
Cosas que pasaron esta semana. Una vez más, un político decidió hacer un comentario que aludía al físico de otras políticas. Al presidente en funciones de Aragón, Jorge Azcón, le pareció una buena idea comparar el físico de Maria Jesús Montero y Pilar Alegría. Escribí este texto para él y para los hombres en general, porque es habitual que se le quiten importancia a estos comentarios, a miradas, a bromas... mientras que para nosotras es una constante que define nuestras vidas.
Convertirse en una mujer es descubrir que tu cuerpo no es solo tuyo. Es entender que eres un ser mirable, comentable y tocable. Es asumir que tu cuerpo y tu aspecto funcionan como una vara de medir oportunidades. Lo que para otros es un comentario sin más, una mirada sin más, una broma sin más, para nosotras es una lluvia fina que nos desgasta y condiciona la manera en la que nos vemos y estamos.
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Una novedad
Resulta que este martes ha salido a la venta 'Provida. Un manifiesto a favor del aborto', un libro en el que cuestiono que quienes están en contra del derecho al aborto, quienes le ponen trabas, se arroguen el término provida. Porque quienes se desentienden de sostener la vida -quienes están en contra de ampliar permisos de remunerados de cuidados o de intervenir el mercado de la vivienda, quienes luego impiden que las personas LGTBI armen sus familias- no son provida, sino que defienden un modelo muy concreto de vida. Uno en el que la maternidad forzada parece ser una opción.
Defender una vida digna y con derechos para todas, como hace el feminismo, es profundamente provida. Y aquí puedes leer el primer capítulo del libro.
Con esto te dejo hasta la próxima semana. Espero que puedas descansar estos días, aunque sea un poquito.
Ana