Un policía en mi instituto
No sé si te enteraste, pero la semana pasada la Generalitat de Catalunya anunció que va a desplegar Mossos d'Esquadra de paisano en institutos con el objetivo de prevenir conflictos y mejorar la convivencia en los centros.
Los agentes, ha explicado la Generalitat, no irán armados y tendrán una presencia estable en los institutos, donde contarán con un espacio propio y tendrán una función preventiva y de mediación. La prueba piloto empezará este mismo tercer trimestre, antes de finalizar el actual curso, en dos institutos con alta conflictividad situados en el Baix Llobregat y el Vallès Occidental. En total serán 13 centros en esta primera ronda.
El plan responde a una creciente preocupación entre el profesorado y la Administración por los incidentes de carácter violento. Desde la Generalitat sostienen incluso que es una demanda del profesorado y que busca reforzar la seguridad sin criminalizar al estudiantado. Una encuesta del sindicato USTEC, mayoritario en la educación pública, rebeló que de los 11.000 docentes que respondieron, el 14% ha recibido una agresión física y el 46%, verbal.
Hasta aquí, la información.
Vamos con las opiniones.
La Generalitat admite que esperaba cierta polémica, pero no sé si un rechazo tan generalizado como se ha dado.
Familias y docentes, esos por los que el Govern dice haber actuado, habían pedido nada ni siquiera remotamente parecido a esta medida. Ni en las mesas sindicales ni en los protocolos contra agresiones se había mencionado hasta ahora una aproximación policial al problema. “Pedimos una rectificación inmediata. Nadie lo ha pedido”, valoró Iolanda Segura, portavoz de USTEC-STEs.
Algunas familias han mostrado su sorpresa porque el verano pasado Educación eliminó plazas de educadores sociales porque, les dijeron, no había presupuesto. “Y ahora resulta que podemos tener un plan con mossos distribuidos por centros del territorio”, explicaba Lidón Gasull, de la asociación de familias de alumnos AFFAC.
En general existe un consenso entre la comunidad educativa de que sí, existe un problema, pero no, la solución no es la policía. El sindicato Proffessors de Secundària sostiene que “la autoridad en el aula debe ser el docente”; AFFAC apunta al origen del problema, la pobreza y marginalidad en que vive buena parte del alumnado, aseguran, que se arreglan con “políticas de vivienda, de salud mental, equipamientos, inversión en educación”...
La medida, que cruza una línea hasta ahora no traspasada, se enmarca en un ambiente de protestas docentes en Catalunya por el deterioro del sistema en general. Con esta propuesta, la Generalitat parece lanzar un hueso a los docentes en un intento de pacificar un sector que hace un mes realizó una manifestación histórica por las calles de Barcelona.
En esta misma línea va el acuerdo entre la Generalitat y dos sindicatos para abonar 50 euros por noche al profesorado que se vaya con sus estudiantes de excursión con pernoctación incluida. Lo pongo otra vez, no era una errata: 50 euros por cuidar un día entero a unas decenas de adolescentes. Luego nos sorprendemos porque nadie quiere hacer estas actividades.
Esta semana hemos hablado de...
- La ultraderecha se cuela en los libros de Historia. Para ensalzar mitos nacionalistas como la Reconquista, el imperio o la conquista de América. Y lo hace, es su estilo, con relatos que “no nacen de los resultados de la investigación científica”, sino de “las necesidades políticas del nacionalismo español”. Es la principal conclusión de un estudio publicado en la revista Historia Actual, que ha evaluado 607 libros publicados entre 2010 y 2024 por cuatro editoriales: Planeta, Espasa, La Esfera de los Libros y Taurus.
- El Gobierno aprueba la reducción de las horas lectivas y las ratios. El efecto será más simbólico que real, porque la mayoría de las comunidades autónomas ya habían hecho la rebaja de horas lectivas en los últimos años y la natalidad se va a encargar de reducir las clases. Pero es un primer paso para mejorar las condiciones del profesorado, que como os contamos la semana pasada está bastante revuelto.
- Hablando de profesorado y protestas, los movimientos no paran: la huelga indefinida de Educación Infantil que empezó en Madrid ha escalado a nivel nacional con un paro general el 7 de mayo.
- Por su parte, los docentes valencianos apuestan por comenzar su huelga, también, indefinida, el próximo 11 de mayo. El malestar docente no cesa.
- Navarra no cerrará aulas públicas y a cambio dejará de renovar conciertos. El Gobierno foral ha rectificado su decisión de cerrar 19 aulas para niños de tres años de la red pública de Infantil por la caída de la natalidad, tal y como había anunciado, y a cambio no renovará el concierto a 14 líneas de la red privada financiada con fondos públicos. La oposición había pedido al Ejecutivo, del PSOE, una moratoria de un año al cierre de estas aulas, pero los servicios jurídicos del Ejecutivo dijeron que esa medida no tendría encaje legal.
Para subir nota
- 800 años, 5.000 piezas anatómicas y 100.000 libros: la facultad de Medicina más antigua. Está en Montpellier, Francia, y fue levantada por Guilhem VIII, un señor feudal adelantado a su tiempo que decretó la libertad de enseñanza para los médicos (uno diría que incluso era adelantado a este tiempo, cuando esa “libertad para todos” no existe de facto). Más allá de la ligera demagogia, la historia de la facultad de Medicina más antigua del mundo es interesante.
- Desaparece la Universidad Pública Vasca. Es un poquito de clicbait, lo admito. Lo que desaparece es el nombre en castellano de su denominación oficial, que hasta ahora incluía ambos. La universidad seguirá existiendo, pero a partir de ahora se llama Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU). Además del cambio de nombre, en los nuevos estatutos también se ha aprobado que el estudiantado y el profesorado no permanente tenga más presencia en los órganos universitarios.