El reto de vacunar a 5.000 pingüinos contra la gripe aviar: “Es realmente complicado”
Más de 1.000 pingüinos enanos han recibido su primera dosis de la vacuna contra la gripe aviar en Victoria (Australia), en lo que se considera el mayor programa de vacunación del mundo dirigido a aves silvestres. “Es la primera vez que alguien lo intenta a esta escala”, explica la directora ejecutiva de Phillip Island Nature Parks, Catherina Basterfield, sobre la campaña que comenzó a principios de la semana pasada.
“Es realmente complicado. Los pingüinos son difíciles de manejar, pero contamos con personal muy bien formado”, explica Basterfield sobre el proceso: “Suben a la playa, se les puede atrapar en un pequeño corral y, a continuación, trasladarlos a otros más pequeños para poder llevar a cabo el proceso de vacunación”.
Unas 5.000 aves de toda la isla de Phillip y St Kilda recibirían dos dosis de la vacuna contra el H5N1, una iniciativa que es posible gracias a que los pingüinos regresan cada noche a las mismas madrigueras.
“A todo el mundo le encantan los pingüinos enanos”, afirmó la consejera de Medio Ambiente del estado, Jaclyn Symes. “Son unas criaturas emblemáticas, adorables, pero [además] tienen un importante valor económico para esta región y para el estado de Victoria”.
En las últimas noches, se ha pesado y medido a unos 300 pingüinos, a los que se les ha implantado un microchip antes de vacunarlos y volver a liberarlos. Esas mismas aves recibirán una segunda dosis dentro de tres semanas.
Un atractivo turístico y una amenaza de gripe aviar
Los pingüinos enanos son la especie de pingüino más pequeña del mundo —miden entre 30 y 40 centímetros de altura— y solo se encuentran en el sur de Australia y Nueva Zelanda. Estas aves, que no figuran como especie amenazada según la legislación medioambiental federal, se consideran en “riesgo muy alto” de contraer la mortal gripe aviar, según una evaluación nacional de riesgos.
La población de la isla de Phillip es de unas 40 000 aves y el “desfile de pingüinos” es un importante reclamo turístico, que atrae a unos 700.000 visitantes cada año y aporta unos 430 millones de euros a la economía del estado.
El Gobierno de Victoria anunció el 12 de agosto un programa de vacunación a gran escala de la fauna silvestre, con vacunas suministradas por el Ministerio de Agricultura federal. Los casos confirmados de gripe aviar en Phillip Island, incluido uno en un pingüino enano, han aumentado la sensación de urgencia, por lo que el equipo está trabajando para vacunar al mayor número posible de animales en las próximas semanas.
Australia Meridional también notificó el domingo un caso confirmado en un pingüino enano de la isla Canguro. En la isla King, en Tasmania, murieron 51 ejemplares y se presume que las muertes se debieron a esta causa, después de que una muestra diera positivo.
La vacuna no es “una solución milagrosa”
Un informe del Instituto Arthur Rylah publicado el año pasado indica que los pingüinos tardarán 10 semanas en alcanzar el nivel máximo de inmunidad y que podría ser “demasiado tarde” administrar las vacunas tras la llegada del H5N1, porque “es probable que se produzca una mortalidad significativa antes de que se alcance una cobertura vacunal adecuada”. En el peor de los casos, según el informe, podrían morir hasta 16.000 pingüinos.
Un portavoz del Ministerio de Agricultura federal afirmó que la vacunación era “una herramienta” que podía reducir el impacto sobre las aves autóctonas vulnerables, pero que “no era una solución por sí sola”. “No sustituye a una bioseguridad eficaz, que sigue siendo fundamental”.
James Todd, responsable de biodiversidad de Victoria, afirma que las vacunas no son una “solución milagrosa” y que no serían adecuadas para muchas de las otras cientos de especies silvestres que corren peligro a causa del virus.
“En el caso de los pingüinos enanos, sabemos que están en peligro por el virus H5, ya que son una especie colonial que anida en grupo. Se trata de aves marinas que entran en contacto con otras aves marinas portadoras del virus. Y también sabemos que son una especie emblemática que tiene un gran valor para los habitantes de Victoria”, señala.
El profesor emérito de la Universidad de Massey en Nueva Zelanda, John Cockrem, que investiga a los pingüinos enanos, afirma que la gripe aviar H5 supone una amenaza adicional para la especie, que ya se veía afectada por fuertes tormentas, el aumento del nivel del mar y los cambios en la disponibilidad de alimento debido a la crisis climática.
“La gripe aviar es una amenaza que ha surgido y que se suma a otras amenazas a las que se enfrentan los pingüinos enanos y a las que se enfrentarán cada vez más en los próximos años”, advierte el experto.