El Gobierno húngaro ha recomendado hoy una cuarta dosis de la vacuna contra la COVID para la población general seis meses después de la tercera, aunque deja abierta la posibilidad de acortar dos meses ese lapso.
“A pesar de que, según expertos, la (variante) ómicron es más débil que la delta, eso no significa que no debamos defendernos. Tenemos un as en la mano: la vacuna”, ha justificado el primer ministro, el ultranacionalista Viktor Orbán, en la radio pública Kossuth.
Los húngaros pueden elegir entre los productos de Pfizer, Moderna, Janssen y AstraZeneca, aprobados por la Unión Europea, así como la vacuna china Sinopharm. Se ha dejado de usar la rusa Sputnik V, no autorizada por Bruselas.
La tasa de vacunación se ha estancado en Hungría en el 64% de la población total, mientras que un 34% ha recibido ya la dosis de refuerzo. En paralelo, el número de contagios diarios se ha triplicado en una sola semana y en las últimas 24 horas se han registrado 8.900 positivos.
Informa EFE.