De ascendencia vasca y ganador sorpresa en los BAFTA: ¿Quién es Robert Aramayo?

La noche de los BAFTA parecía estar preparada para coronar como Mejor Actor a Timothée Chalamet, que parte como favorito en la carrera hacia el Oscar, pero la ceremonia tuvo en esta categoría su gran sorpresa: la de Robert Aramayo, que recogió el premio también a estrella revelación, y se impuso a Leonardo DiCaprio, Ethan Hawke, Jesse Plemons y Michele B Jordan.

Kerry Washington dejó el Royal Festival Hall en silenció durante unos segundos al anunciar a Robert Aramayo como el ganador al premio BAFTA a mejor actor, que al subir reconoció su emoción: “No puedo creer que esté aquí, mirando a actores como Leonardo DiCaprio y Timothée Chalamet y, aun así, ser yo el que está de pie en este escenario”, dijo.

Pero hubo un actor al que se dirigió de forma especial, al agradecer a Ethan Hawke por haberle inspirado en su día en una conferencia que dio en su escuela de interpretación: “Nos dio una charla increíble sobre la longevidad como actor, sobre proteger tu instrumento y evitar comportamientos autodestructivos. Tuvo un gran impacto en todos los que estábamos en esa sala”, lo que emocionó al propio veterano interprete.

Robert Aramayo ha sido galardonado con el BAFTA por su papel en I Swear, que ha sido traducida como Incontrolable en España, donde se estrenará el próximo 10 de abril, en la que interpreta a John Davidson, un activista con síndrome de Tourette, en un drama dirigido por Kirk Jones, y que ha sido descrito como una película “divertida, feroz y llena de sentimiento” en la crítica de The Guardian.

El actor británico del momento con ascendencia vasca

Nacido en Hull, en estado de Yorkshire, en el noreste de Inglaterra, en 1992, Robert Amayo tiene ascendencia vasca por parte de padre, pues su abuelo era natural de San Sebastián y emigró siendo un adolescente al Reino Unido, un vínculo que comparte con estrellas como Jacob Elordi, cuya familia proviene de Ondarroa.

Amayo se graduó en la prestigiosa Juilliard School de Nueva York, y de ahí dio el salto a la industria del cine y la televisión con una llamativa combinación entre técnica teatral y contención expresiva, que le ha hecho triunfar en ambos lados del Atlántico y en la pequeña y gran pantalla.

Así, su primer gran papel fue el de la versión joven de Ned Stark en Juego de Tronos, en flashbacks de la serie, pero fue la serie El señor de los anillos: los anillos de poder lo que lo consagraría, tras haber participado en títulos como Animales Nocturnos o la miniserie Detrás de sus ojos.