Los coches ponen en riesgo a los erizos: los atropellos podrían extinguir las poblaciones más pequeñas

Los atropellos de tráfico podrían tener mucho más que ver en el declive de los erizos europeos en Reino Unido de lo que se pensaba hasta ahora. Así lo confirma un estudio publicado en la revista Animal Conservation, el cual ha revelado que los vehículos matan cada año entre el 15% y el 29% de los individuos de algunas poblaciones.

La investigación, liderada por científicos de la Universidad de Nottingham Trent con la participación de las universidades de Cambridge, Reading y Cardiff, analizó cómo afecta la mortalidad por carretera a las poblaciones de distinto tamaño. Los resultados sorprendieron a los investigadores.

Las poblaciones más grandes de erizos son capaces de compensar las pérdidas causadas por los atropellos, ya que tienen tasas de reproducción más elevadas. Además, la mayoría de los erizos que mueren en las carreteras son machos, que se desplazan más que las hembras en busca de pareja. Sin embargo, no corren la misma suerte las poblaciones más reducidas, de menos de 15 individuos, las cuales son especialmente vulnerables a los coches.

La investigación y sus resultados

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores estudiaron cuatro poblaciones de erizos en pueblos y ciudades del condado de Nottinghamshire. En total, recorrieron 838 kilómetros para estimar el tamaño de las poblaciones, las tasas de reproducción y la supervivencia de adultos y juveniles. Además, realizaron 269 censos de atropellos a lo largo de 18 meses, registrando la ubicación, el sexo y la edad de cada ejemplar encontrado.

Con estos datos desarrollaron unos modelos demográficos para simular cómo evolucionarían las poblaciones bajo distintos escenarios de mortalidad por tráfico. Si alrededor del 50% de los erizos de una población murieran atropellados cada año, las dos poblaciones más pequeñas perderían la mitad de sus individuos en apenas dos años y podrían extinguirse localmente en un plazo de nueve años.

“Estos hallazgos demuestran que el declive de las poblaciones de erizos en las zonas rurales probablemente se vea agravado por los atropellos, ya que muchas amenazas relacionadas con la gestión del territorio han hecho que grandes áreas de nuestro campo sean menos aptas para estos mamíferos”, declaró el profesor Silviu Petrovan, uno de los autores del estudio.

Petrovan añadió que reducir la mortalidad en carretera será una tarea complicada. “La prevención será difícil por la enorme red de carreteras existentes, lo que significa que debemos considerar medidas de conservación generalizadas para que nuestros erizos rurales sean más resistentes”. El estudio propone, entre otras medidas, el desarrollo de zonas silvestres en los jardines de las ciudades que puedan proporcionar alimento y refugio a estos animales.