El Aston Martin es un desastre: ¿qué le pasa al coche de Fernando Alonso y por que todo apunto a una temporada para olvidar?

El rendimiento de un monoplaza se mide en décimas, pero cuando la diferencia se va a segundos el problema deja de ser pequeño. El Aston Martin ha empezado la pretemporada muy lejos de lo esperado y eso ha colocado todas las miradas sobre el coche de Fernando Alonso, con el piloto asturiano claramente molesto tras bajarse del AMR26.

Cuando un proyecto nace con ambición de victorias y no han llegado en años; mientras que los cronos actuales marcan casi cuatro segundos de distancia respecto a los mejores pese a la mano de Adrian Newey, la pregunta ya no es si falta ajustar algún detalle, sino qué falla en conjunto y cómo se puede corregir.

El arranque en Baréin deja al equipo muy tocado antes de empezar el curso

Lance Stroll reconoció en Baréin que el plan inicial de luchar por ganar no tiene recorrido en este momento y que la brecha ronda los cuatro segundos. El canadiense fue tajante al afirmar que “lo mejor del coche es la decoración” y añadió que “el objetivo era ganar, pero eso ahora mismo es imposible”. Según sus propias palabras, el problema no apunta a una única pieza, ya que explicó que “no es solo el motor” de Honda y detalló que intervienen el equilibrio y el agarre. Fernando Alonso, por su parte, completó cerca de 100 vueltas en una de las jornadas, aunque sus registros quedaron muy lejos de los de Charles Leclerc o Lando Norris.

El medio especializado The Race analizó el comportamiento del AMR26 y describió un coche que se bloquea al frenar en ambos ejes, que resulta rígido y que ofrece poco agarre. También señaló que la unidad de potencia japonesa no destaca por empuje y que el conjunto no está optimizado, lo que agrava la sensación de pesadez. Esa combinación dibuja un panorama delicado si no aparecen mejoras rápidas antes del viaje a Australia.

A los problemas de comportamiento se sumó una incidencia en el propulsor. En declaraciones recogidas por Motorsport, el equipo explicó que “hemos detectado una anomalía en los datos” durante la sesión de tarde y anunció que estaban realizando comprobaciones preventivas para aclarar el origen.

La frustración reaparece en el entorno de Alonso tras otra pretemporada cuesta arriba

Stroll apenas pudo completar 36 vueltas en una jornada, mientras otros pilotos como Carlos Sainz superaron las 70 en circunstancias comparables. Aun así, el propio equipo confirmó que la mañana de tests transcurrió según el plan previsto, lo que deja abierta la duda de cuánto influyó el fallo en el rendimiento global.

La frustración también se dejó notar fuera de la pista. Antonio Lobato contó en Instagram que Alonso se bajó del coche con evidente enfado y trasladó una frase que le llegó desde el entorno del piloto: “Otro año más en el infierno. Otro año más de sufrimiento”. Esa sensación, para desgracia del español, revive el temor a repetir etapas pasadas en las que el potencial prometido no se traducía en resultados, algo que también ocurrió en Alpine.

Desde Honda, Koji Watanabe, CEO de la marca, había mostrado confianza en la presentación del proyecto al afirmar que “es un gran reto” y destacó que la parte eléctrica es tres veces más potente que antes. El fabricante, antes de conocer estos resultados tan pobres, defendió su capacidad de regeneración de energía y el nuevo combustible desarrollado junto a Aramco. Sin embargo, la pretemporada todavía deja incógnitas abiertas y los próximos test en Baréin serán determinantes para comprobar si el AMR26 puede recortar distancia antes del Gran Premio de Australia.