Descubren en Alicante una necrópolis ibérica con armas de guerra y un pebetero atribuido a la diosa Tanit

Unas obras en un solar privado de La Albufereta, en la ciudad de Alicante, han sacado a la luz una importante necrópolis ibérica con numerosas armas y un pebetero con forma de cabeza femenina atribuido a la diosa Tanit. El hallazgo, datado en el último tercio del siglo III a. C., está siendo considerado por los especialistas como uno de los descubrimientos arqueológicos más relevantes realizados recientemente en la zona y podría aportar nueva información sobre las élites militares iberas del sureste peninsular.

El yacimiento fue localizado durante una intervención arqueológica preventiva realizada por la empresa Arquealia, contratada por la promotora de las obras al tratarse de un área de vigilancia arqueológica, tal y como establece la normativa autonómica. Los trabajos han estado supervisados por el área de Patrimonio Integral del Ayuntamiento de Alicante y todo el material recuperado pasará a ser custodiado en los almacenes del Museo de la Ciudad, donde permanecerá mientras continúan los estudios científicos.

Cuatro tumbas con un excepcional ajuar funerario

Según ha informado el Ayuntamiento, la excavación ha permitido documentar cuatro tumbas y dos áreas rituales, configurando lo que los arqueólogos consideran un cementerio familiar. En su interior han aparecido ajuares funerarios, entre los que destaca el armamento, junto a elementos de vestimenta, adornos y objetos relacionados con el comercio.

Entre las piezas recuperadas figuran falcatas, cuchillos, lanzas, escudos, jabalinas largas (soliferreum) y cortas (pilum), espuelas y bocados de caballo, conformando lo que los investigadores describen como la panoplia completa del guerrero ibérico. A este conjunto se suman numerosas piezas de bronce, especialmente fíbulas y otros elementos ornamentales, así como un excepcional lote de platillos de balanza acompañado de varios ponderales, objetos poco frecuentes en este tipo de enterramientos.

Uno de los descubrimientos más destacados es un pebetero con forma de cabeza femenina, conservado en un excelente estado, que los especialistas atribuyen a la diosa Tanit, una de las principales divinidades del mundo púnico. Junto a esta pieza también se han encontrado una rueda de carro, un fragmento de escultura ibérica identificado como la pezuña de un cérvido tallada en piedra y cerca de una treintena de pequeños vasos que, según los arqueólogos, fueron utilizados durante un banquete colectivo vinculado a los rituales funerarios.

La posible tumba de una élite guerrera

Los responsables de la excavación consideran que las características del yacimiento permiten situarlo en el contexto de la conquista bárquida del sureste de la península ibérica. Además, plantean la hipótesis de que la necrópolis estuviera destinada al enterramiento de una 'gens' militar, es decir, un grupo familiar perteneciente a la élite guerrera del ejército ibero. El hecho de que las tumbas se encuentren separadas del área principal de enterramientos de La Albufereta, ubicada a unos 300 metros, reforzaría la idea de que sus ocupantes gozaban de un estatus diferenciado.

El jefe de Patrimonio Integral del Ayuntamiento de Alicante, José Manuel Pérez Burgos, ha definido el descubrimiento como “un yacimiento excepcional con piezas muy interesantes que merecen una publicación científica y su futura exposición pública”. En estos momentos, los arqueólogos Jesús Moratalla y Gabriel Segura, directores de la intervención, trabajan en la elaboración de la memoria científica que permitirá estudiar con mayor detalle el conjunto de materiales y precisar el significado histórico del yacimiento.

La concejala de Cultura, Nayma Beldjilali, también ha destacado la importancia del hallazgo y ha asegurado que “estamos de enhorabuena con este hallazgo que nos va a permitir conocer mejor la rica historia de Alicante y que se suma a otros importantes yacimientos iberos ya descubiertos y estudiados en nuestra ciudad”. Cuando finalicen las investigaciones, las piezas recuperadas podrían formar parte de una futura exposición pública, permitiendo acercar a los ciudadanos un conjunto arqueológico que permite comprender mejor la organización social, militar y ritual de las comunidades iberas hace más de 2.200 años.