Descubren un gran sistema hidráulico oculto que revela cómo se gestionaba el agua hace 2.700 años

Armavir es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Armenia. Ubicado en la llanura de Ararat, antiguamente este lugar se extendía a lo largo de unos 3.000 metros, lo que lo convertía en uno de los complejos arqueológicos más grandes de todo el país. Allí, un equipo de investigadores ha encontrado lo que podría ser una importante red de irrigación antigua.

En época del reino de Urartu, una poderosa civilización del primer milenio a. C. que controló gran parte del actual territorio armenio, el rey Argishti I impulsó la fundación de la fortaleza de Argishtikhinili en el siglo VIII a. C. Esta ciudad, estratégicamente situada en elevaciones naturales, dependía por completo del agua del entorno del río Aras para sobrevivir. 

El grupo de arqueólogos a cargo del estudio han identificado vestigios de lo que fue una extensa red de canales, cauces de ríos e infraestructura de irrigación en la fértil cuenca del Aras. Sin ese sistema hidráulico, la región habría sido prácticamente inhabitable para la agricultura.

El descubrimiento, cuyo desarrollo ha sido recogido por la Universidad de Cambridge, fue realizado por investigadores de la Universidad de Varsovia y la Academia Nacional de Ciencias de la República de Armenia mediante imágenes satelitales, fotografías aéreas históricas y técnicas avanzadas de teledetección.

Los canales encontrados 

Los investigadores identificaron más de 1.000 kilómetros de elementos relacionados con la gestión del agua en todo el paisaje analizado. De ellos, 428,9 kilómetros corresponden a canales modernos, 419,6 kilómetros a antiguos cauces de ríos de montaña o del Aras, 36 kilómetros a paleocanales excavados en el terreno, y 134,6 kilómetros a posibles canales antiguos.

“Los alrededores de Argishtikhinili ofrecen una perspectiva única sobre la gestión del agua en la antigua llanura de Ararat”, señala el estudio. “El análisis del paisaje indica la posible existencia de canales urartianos, lo que podría confirmar el papel crucial de la región bajo el reinado de Argishti I. Estos canales permitieron una agricultura intensiva desde Urartu hasta la antigüedad, con frecuentes reparaciones y ampliaciones”, concluye.

Sin embargo, los investigadores se muestran cautos al final de la investigación. No todos los canales encontrados tienen su origen en el reino de Urartu, y muchas de estas infraestructuras pudieron ser reutilizadas, ampliadas o modificadas durante siglos por civilizaciones posteriores.