Los otros días del año para celebrar el amor sin necesidad de que sea San Valentín

San Valentín tiene un don curioso: da igual cómo estés —en pareja, soltera, recién dejada o felizmente a tu bola—, el 14 de febrero te va a encontrar igual. Con emails, anuncios, descuentos “irrepetibles” y una insistencia casi militante en que el amor, si no se celebra ese día, parece que no cuenta. Normal que cada vez más gente lo mire con pereza, cuando no con abierta desconfianza.

La buena noticia es que el amor no entiende de fechas únicas ni de corazones de plástico. De hecho, hay medio mundo celebrándolo otros días, de otras formas y con otras personas. Algunas tradiciones son antiguas, otras nacieron del marketing —como casi todo—, pero todas tienen algo en común: bajan el volumen al romanticismo obligatorio y lo reparten mejor durante el año.

Estas son cinco fechas para celebrar el amor sin pasar por San Valentín.

1. Santa Dwynwen (25 de enero, Gales)

Gales tiene su propia patrona del amor y no necesita importar rosas rojas. Cada 25 de enero se celebra el día de Santa Dwynwen, una figura ligada al amor no correspondido, a los deseos sentimentales y, curiosamente, a la aceptación.

Lo más singular son las lovespoons, cucharas de madera talladas a mano desde el siglo XVII. No son simples regalos: cada símbolo grabado tiene un significado distinto —amor, amistad, protección, suerte—. Aquí el detalle importa más que el envoltorio.

2. Sant Jordi (23 de abril, Cataluña)

No hace falta irse lejos para encontrar una de las celebraciones del amor más elegantes que existen. Sant Jordi mezcla afecto, cultura y espacio público como pocas fiestas saben hacerlo. Libros y rosas cambian de manos sin jerarquías claras, sin cenas obligatorias y sin exclusividad romántica.

Es una celebración del amor en sentido amplio: de pareja, sí, pero también familiar, amistoso y cultural. Y eso, en tiempos de consumo rápido, tiene algo casi revolucionario.

3. La Semana de la Dulzura (principios de julio, Argentina)

Nació en 1989 como una campaña publicitaria. Y funcionó tan bien que se quedó. Durante la primera semana de julio, en Argentina se regalan dulces como gesto de cariño: chocolates, caramelos, bombones. No importa tanto a quién, ni cómo.

Es una celebración desacomplejada, cotidiana y bastante democrática. No exige grandes planes ni discursos sentimentales: basta un gesto pequeño y algo de azúcar. No es profunda, pero tampoco pretende serlo.

4. Dia dos Namorados (12 de junio, Brasil)

Brasil decidió mover el día del amor lejos de febrero. El motivo es práctico: el carnaval manda. El 12 de junio, víspera de San Antonio —el santo casamentero—, las parejas intercambian regalos y celebran su vínculo, pero lo hacen con clima veraniego, calles abiertas y otra energía.

No cambia tanto el fondo respecto a San Valentín, pero el contexto lo transforma todo. Celebrar el amor cuando el invierno no aprieta siempre parece una idea mejor.

5. Ystävänpäivä (14 de febrero, Finlandia)

Finlandia resolvió el problema de raíz: el 14 de febrero es el Día de la Amistad. Sin drama. Sin rosas obligatorias. Sin presión de pareja.

Se felicita a amigos, se intercambian tarjetas sencillas y se comparte tiempo. El amor romántico puede estar, claro, pero no ocupa todo el espacio. Es una celebración discreta, muy acorde con el carácter finlandés, y bastante liberadora.