Intensamente

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Hace unos días Guy Roux, leyenda del banquillo del Auxerre y voz respetada durante décadas del fútbol francés y europeo, declaraba en una entrevista concedida al diario L'Est Éclair, que “La mujer está hecha para dar a luz con una cadera más ancha. Y el fútbol no está hecho para caderas anchas”. Ante tales afirmaciones emitidas, sí, en 2026, una ya no sabe si dejarlo pasar, decir algo, enfadarse, o respirar profundamente mientras se te pasa el sofoco. 

Y es que la denuncia del machismo se convierte, en muchas ocasiones, en un campo de batalla en el que no importan los argumentos, ni siquiera el sentido común, sino el griterío y la búsqueda de un lenguaje que “sostenga” de alguna manera, determinadas posturas que intentan acallar las voces de las mujeres. Y precisamente, en este contexto una de las palabras “atemperadas” que a veces nos perturba sin llegar exactamente a saber el porqué, es la palabra “intensa”. 

Somos “intensas” cuando nos atrevemos a manifestar lo que no nos gusta. Somos “intensas” cuando algo nos irrita. Somos “intensas” cuando le damos importancia a lo que (teóricamente) no la tiene. Somos “intensas” cuando no nos callamos, a pesar de que estábamos avisadas de que no era el momento. Y escuchar esta palabra se convierte en un freno emocional que hace (en muchas ocasiones) que sintamos que nuestra reacción no ha sido la apropiada. Precisamente decía la periodista Ana Requena Aguilar que esta palabra hunde sus raíces en la idea de histérica, loca o inestable, en una versión sexista más sutil que otras, más invisible, pero igual de eficaz. 

Y esa “intensidad” con la que hacemos todo, también se traslada al mundo digital. Y aquí tampoco salimos bien paradas. El creciente uso de las redes sociales da cobijo a nuevos términos, en principio, anodinos, pero que esconden nuevas formas de violencia que no debieran tolerarse. Hace unas semanas la exdiputada del PP, Noelia Nuñez, hablaba con desdén de las “charos” españolas. “Charo” es un insulto que comenzó a popularizarse en el foro digital Forocoches en 2011, para identificar a las mujeres solteras o divorciadas de más de 30 o 35 años, aunque hoy en día el foco se dirige, también, a un perfil de mujeres vinculadas a la política y al feminismo. En definitiva, se trata de cuestionar tu competencia, tu capacidad, de infravalorar tus aportaciones, en cualquier campo. Así que, ¿cómo vamos a poder jugar al fútbol?, ¿al rugby, quizás? Ni se nos ocurra. Mejor quitarle importancia. Ya pasará.

Claro, no es agradable tener que contestar, que “regatear” con ciertos comentarios, teniendo muchas posibilidades de escuchar aquello de “no te pongas a la defensiva”, que no es para tanto. Tampoco es sencillo ponerte a cuestionar este tipo de lenguaje (“Charos” incluidas), aunque si al menos generamos una mínima conciencia crítica, estaremos contribuyendo a generar un espacio (un poquito) más seguro y libre de violencia contra las mujeres. 

#Intensamente cansadas #Intensamente capacitadas #Intensamente.

Nota al pie:

Según el informe 'Women at the match' ('Mujeres en los partidos'), realizado por Football Supporters' Associationun 63% de las mujeres asegura haber experimentado o presenciado algún comportamiento machista en un partido de fútbol masculino.

ONU Mujeres emitía un comunicado el pasado mes de noviembre, alertando sobre el aumento de violencia digital como arma para silenciar, avergonzar e intimidar a mujeres y niñas.

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