Una escalera de caracol conducía antiguamente a la cima de la Torre Eiffel y parte sale ahora a subasta

Raquel Sáez

15 de abril de 2026 13:29 h

0

El ingeniero Gustave Eiffel ideó uno de los monumentos más reconocibles de Francia y seguramente del todo el mundo, un símbolo que ilumina París y al que diariamente suben cientos de personas para contemplar una panorámica de la conocida como ciudad del amor. Hablamos de la Torre Eiffel, un gigante de hierro compuesto por 18.038 piezas metálicas y para el que se necesitaron más de dos años de trabajos.

La mayoría de visitantes quedan impresionados con su imponente fachada, pero no saben que por dentro esconde algunas curiosidades. Por ejemplo, en la primera planta de la torre, en letras mayúsculas doradas de sesenta centímetros de alto, están escritos los nombres de 72 de los más grandes eruditos franceses que vivieron entre 1789 y 1889. 

Tampoco que, antes de los ascensores, el único modo de subir era por escaleras. Así, el ingeniero planificó una vertiginosa escalera de caracol que conectaba con la cima de la Torre Eiffel. Con los años y con las sucesivas remodelaciones, esa estructura desapareció y ahora sale a subasta un tramo, por el que se podrá pujar a partir del mes que viene. 

Los escalones de la Torre Eiffel, a subasta

El próximo 21 de mayo, la casa de subastas Artcurial sacará a subasta un tramo de la escalera de caracol original de 1889, diseñada bajo la supervisión de Gustave. Originalmente, este tramo conectaba la segunda y la tercera planta de la torre. Presenta una altura de 2,75 metros y un diámetro de 1,75 metros. 

De acuerdo con su ficha técnica, esta estructura está hecha de acero y chapa metálica remachada, con 14 escalones que descansan sobre una base en forma de cruz, formaba parte de la escalera de caracol que antiguamente permitía a los visitantes llegar a la cima. Tiene un precio estimado de entre 120.000 y 150.000 euros.

Pero, ¿por qué se quitó esta escalera de caracol de la Torre Eiffel? Inicialmente, la escalera de caracol conectaba los distintos niveles del monumento, facilitando la movilidad dentro de la misma. Sin embargo, con las obras de modernización realizadas en 1983 para instalar nuevos ascensores, la escalera fue suprimida.

Tardó poco tiempo en salir a la venta y fue adquirida por un comprador particular en 1983. La sección que se exhibe actualmente corresponde al lote número 1 de aquella histórica venta y ha permanecido en la misma colección privada durante más de cuarenta años, hasta ahora. 

Es “más que un simple pedazo de historia”, explicó la directora asociada de Artcurial, Sabrina Dolla, en declaraciones a la CNN. Y remachó: “Es una experiencia inmersiva, un viaje estático a través del tiempo y el espacio”.