¿Quién es Gaspi? El humorista argentino que participará en La Velada de Ibai sin entrenar y con dudas sobre su propia identidad

Horas seguidas repitiendo una misma lógica, un mismo tono, los mismos gestos. La reiteración constante de ese comportamiento frente a una cámara, en la calle o en cualquier rincón donde pudiera sacar un clip viral, acabó por diluir el límite entre el personaje y la persona.

Lo que comenzó como un juego, una máscara para provocar o entretener, se volvió un hábito sin descanso, mecánico y completamente agotador. Gaspar Prim Díaz, conocido como Gaspi, no supo en qué momento exacto dejó de distinguir al creador de contenido del chico que se quedaba solo en el sofá pensando quién era realmente.

La fama le llegó de golpe mientras afianzaba un estilo que vivía al borde de la cancelación

Su popularidad en Argentina creció con rapidez. En 2022, fue nombrado Youtuber del año en los Coscu Army Awards. Esa misma temporada, sus vídeos de entrevistas callejeras con humor agresivo y situaciones incómodas sumaban millones de visitas, hasta consolidar un estilo que le exigía mantener un tono extremo en cada aparición pública.

Acostumbrado a moverse entre la provocación y el escándalo, fue ganando visibilidad con vídeos que se viralizaban rápidamente, aunque duraban poco tiempo en línea. Muchos de sus seguidores ya sabían que debían verlos nada más publicarse, porque solían desaparecer por decisión de la propia plataforma. El mismo lo reconoció en una entrevista: “Mis seguidores ya saben que los tienen que mirar apenas los subo porque siempre me los bajan”.

Sin embargo, el crecimiento del personaje coincidió con una desconexión interna cada vez más acusada. Su contenido dejó de actualizarse con frecuencia, su canal de YouTube se quedó estancado con solo siete vídeos y comenzó un periodo de aislamiento que se alargó durante dos años.

En esa etapa, la duda sobre su identidad se hizo recurrente. En su intervención en The Wild Project, relató que se preguntaba de forma constante: “Che, realmente, ¿quién soy?”. Aquel periodo, explicó, lo pasó muchas veces solo en casa, aunque procuraba siempre invitar a algún amigo para no quedarse completamente aislado.

Gaspi reconoció en el podcast que su relación con la fama fue confusa desde el principio. Sobre ello comentó que se hizo popular con apenas 19 años, en un momento en el que todavía vivía con inseguridad económica y no estaba preparado para la exposición pública: “Salía a comprar y me conocía todo el mundo y sin un mango”.

La confusión con el personaje se acentuaba por su Trastorno Obsesivo Compulsivo, un diagnóstico que, según él mismo relató, arrastraba desde pequeño. En ese mismo espacio con Jordi Wild explicó que las compulsiones habían llegado a condicionar su día a día: “Iba caminando y, si no daba un paso para atrás, pensaba que se moría mi mamá. Entonces podía estar 30 minutos para caminar una cuadra”.

Aunque no llegó a medicarse, reconoció que en momentos de estrés o falta de sueño los síntomas se intensificaban. Aquella inestabilidad le llevó a interrumpir su actividad creativa y a alejarse de la exposición pública durante un largo periodo. Esa exigencia constante también tenía que ver con su nivel de perfeccionismo. Cada vídeo era una carga más que un reto, y la expectativa de mantener el personaje intacto acabó siendo agotadora.

El cortometraje con el que marcó su regreso funcionó como una declaración de intenciones más serena

Cuando decidió volver, lo hizo con un vídeo titulado La vuelta de Gaspi, un cortometraje publicado en marzo de 2025 que superó los cuatro millones y medio de visualizaciones en apenas dos meses. La pieza resumía su proceso de reflexión, mostraba una versión más introspectiva del personaje y abría una nueva etapa en la que buscaba recuperar el control sobre su identidad. La reacción del público fue mayoritariamente positiva, y según explicó el propio creador, ese apoyo le permitió reconectar con el humor que siempre había considerado suyo.

Aquel cambio coincidió con su incorporación a La Velada del Año 5, el evento organizado por Ibai Llanos. En un directo en Twitch, el propio Ibai reveló que Gaspi, que debe pelearse con Perxitaa, le había comunicado su desinterés por la preparación física: “Me ha dicho que a día de hoy no ha entrenado y que lo que queda de mes no va a entrenar, quiere hacer historia”. No aclaró si es verdad o no, pero es el único participante que no ha mostrado su progreso durante estos meses.

Pese a todo, asegura que actualmente atraviesa una etapa más serena. Cree haber recuperado parte de esa “esencia” que sentía perdida. Aunque sigue siendo agnóstico y no se define políticamente, afirma sentirse más cómodo con su estilo y con la forma en la que es percibido por su audiencia. No descarta hacer futuros proyectos que aborden su experiencia con el TOC desde la ficción, exagerando situaciones para mostrar la crudeza del trastorno con su lenguaje habitual.