Belén pasa página: la perrita que vivió hacinada durante años y que busca una familia que la adopte
A algunos perros les toca vagar por las calles solos, abandonados a su suerte y obligados a un ejercicio de supervivencia que pocos son capaces de superar si no aparece ninguna asociación o protectora de por medio. Otros peludos no deambulan en solitario, sino que aguardan junto a más animales pero en unas condiciones insalubres, expuestos a enfermedades y todo tipo de infecciones.
Ese fue el caso de Belén, una perrita de tres años que tuvo que vivir hacinada junto a sus hermanos durante dos años. No solo estaban ellos, sino que fue encontrada junto a otros treinta perros, rodeados de excrementos y sin haber recibido jamás asistencia veterinaria, según explican desde Alba, una protectora que se dedica desde 1998 al rescate y adopción de animales.
A esta protectora le ha tocado hacer un trabajo a conciencia con Belén, que espera ahora que alguna familia se interese por ella. Los voluntarios hacen todo lo que está en su mano para darle visibilidad a su caso y las publicaciones en redes sociales son una herramienta más para que la peluda tenga un final feliz.
Según detallan, ese periodo le ha pasado factura a Belén, porque arrastraba heridas tanto físicas como emocionales. “Al llegar tenía una mirada muy triste y una expresión apagada”, explican en una de sus publicaciones. Sin embargo, la peluda ha salido adelante desde que llegó a protectora: “Con el tiempo, ha ido mostrando grandes avances, y su curiosidad y debilidad por las chuches han sido grandes aliadas en este proceso”.
Con paciencia y premios, se deja poner el arnés y la correa para salir a pasear. En realidad, es una actividad que le gusta, aunque siempre es precavida, reconocen. “Tiene ganas de explorar y lo hace despacito, pero con constancia”, asegura. Sin embargo, aún resulta complicado caminar si hay mucho ruido, movimiento o personas alrededor. Nada que el trabajo y la paciencia no puedas solventar, siguen.
Ahora, la peluda tiene tres años y está lista para encontrar una familia que la cuide. “Creemos que Belén necesita una familia tranquila, con tiempo y paciencia, que pueda ayudarla a salir de su caparazón poco a poco”, detallan en una publicación de Instagram.
Fuera del refugio el trabajo será más fácil, insisten: “Estamos convencidos de que, una vez gane confianza, será una compañera muy especial, aunque aún le queda camino por recorrer mientras viva en un chenil”. De ahí, la importancia de que salga cuanto antes de sus instalaciones, pero que sea una adopción responsable y nadie que la abandone a las primeras de cambio.
Ganarse la confianza de Belén
El personal de la protectora Alba quiere ir poco a poco con Belén. Hacen un llamamiento a través de sus redes sociales para los interesados en su adopción, que pueden ir a ganarse su confianza poco a poco. Estas personas tienen que escribirles por algunas de las vías de contacto que mantienen abiertas: teléfono, formulario de contacto o redes sociales.