El país que transmitió Eurovisión con 10 minutos de retraso

Ada Sanuy

16 de mayo de 2025 10:02 h

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El 14 de mayo de 2009, España fue noticia en el mundo eurovisivo, y no por su canción, La noche es para mi, que interpretaba Soraya Arnelas. Aquella noche, Televisión Española (TVE) decidió retrasar más de una hora la emisión en directo de la segunda semifinal del Festival de Eurovisión para dar prioridad a otro evento deportivo: un partido del Mutua Madrileña Madrid Open de tenis, con Rafa Nadal como principal reclamo.

Mientras en toda Europa se celebraba la semifinal en riguroso directo, TVE conectaba con ella con 65 minutos de retraso, violando así las normas del certamen. Como consecuencia, el público español no pudo participar en el televoto, y sus puntos fueron asignados por un jurado de respaldo. El escándalo, ampliamente cubierto por medios internacionales y recogido por la organización del certamen, evidenció una vez más la relación ambivalente entre España y Eurovisión.

¿Qué dice el reglamento?

La Unión Europea de Radiodifusión (UER) establece normas estrictas para la emisión de Eurovisión. Los países deben retransmitir en directo las semifinales y la final, y permitir la votación del público mediante televoto o app oficial. Si el país no emite la semifinal en directo, pierde el derecho al televoto y debe activar un jurado alternativo.

Eso fue lo que ocurrió en 2009. TVE incumplió el reglamento y tuvo que activar su jurado reserva. Aunque España ya estaba clasificada automáticamente para la final —por ser uno de los llamados “Big Four” junto a Francia, Alemania y Reino Unido—, su ausencia en la votación pudo haber perjudicado a otros países que dependían del voto popular español para clasificarse.

¿Qué motivó la decisión?

TVE argumentó que la semifinal coincidía con la emisión en directo del Masters 1000 de tenis de Madrid, una competición de gran audiencia en España. En aquella edición, Rafael Nadal estaba en plena forma, y el torneo ocupaba el prime time de La 2. La cadena optó por emitir el tenis y retrasar Eurovisión en diferido, sin apenas comunicarlo ni a la audiencia ni a la organización. La reacción fue inmediata: críticas de los eurofans, que acusaron a TVE de desinterés e incluso boicot indirecto, y una queja formal de la UER.

La respuesta de la UER

La organización del festival calificó el incidente como una “violación seria de las normas” y advirtió de posibles sanciones. Se llegó a especular con que TVE podría quedar fuera del certamen en futuras ediciones si repetía una acción similar. Finalmente, la UER no expulsó a España, pero dejó constancia pública de su malestar. El incidente de 2009 marcó un punto de inflexión en la relación entre TVE y Eurovisión. Desde entonces, la cadena pública ha sido mucho más cuidadosa con los compromisos técnicos y de emisión del festival.

¿A quién perjudicó?

La segunda semifinal de 2009 fue especialmente competitiva. España, al no emitir en directo ni activar el televoto, no pudo influir en el resultado con los votos del público, lo que pudo haber afectado a países cercanos o tradicionalmente apoyados por la audiencia española.

Entre los perjudicados se cita a Andorra, que participó aquel año con la cantante Susanne Georgi y que quedó fuera de la final. Andorra, que nunca ha conseguido clasificarse para una final de Eurovisión, abandonó el certamen ese mismo año por razones económicas y falta de apoyo, aunque el escaso respaldo de países vecinos como España también fue objeto de críticas.