Paul Mescal lleva un pendiente en 'Hamnet' y todos se preguntan lo mismo: ¿es un error o una referencia real a Shakespeare?
Protagonizada por Paul Mescal y Jessie Buckley, quien ya ha recogido el Globo de Oro a mejor actriz y se espera que haga lo mismo con el premio de la Academia el próximo 16 de marzo, Hamnet se ha llevado ya uno de los galardones más importantes hoy en día: el de la conversación en redes sociales generada por los fans.
El drama inspirado en la novela homónima de Maggie O'Farrell y dirigido por Chloé Zhao está nominado a ocho premios Oscar. Desde su llegada a los cines, miles de espectadores comentan algunos de los aspectos más emblemáticos del filme. Desde las interpretaciones de sus actores protagonistas, destacando la de Jacobi Jupe como el hijo de los Shakespeare, hasta la caracterización de los personajes en pantalla.
En este sentido, uno de los comentarios que más se ha repetido tiene que ver con el aspecto de Mescal en el papel del dramaturgo y poeta inglés. El actor, que se ha ganado el cariño del público con sus interpretaciones en Aftersun, Gladiator 2 o Normal People, se ha llevado todas las miradas por el aro que lleva en esta historia ambientada a finales del siglo XVI.
¿Los hombres en aquella época llevaban pendientes, es una licencia estética de su creadora o un descuido del equipo? La respuesta la ha dado la diseñadora de vestuario de la película, Malgosia Turzanska, en declaraciones a The Guardian. “Mucha gente asume que es un detalle anacrónico, o algo que simplemente se pasó por alto pero, por supuesto, fue un detalle cuidadosamente elegido”.
El pendiente de Shakespeare
Para tomar esta decisión en la caracterización de Mescal, Turzanska se inspiró en el retrato de Chandos. Según los expertos, este óleo sobre lienzo pintado entre 1600 y 1610 es considerado el retrato más verosímil del escritor inglés. En el cuadro, cuya autoría se atribuye a John Taylor, Shakespeare aparece con una blusa blanca y un aro brillante en la oreja izquierda.
Zack Pinsent, sastre y consultor histórico, explicó al diario británico que durante la época isabelina los pendientes eran mucho más comunes de lo que uno puede pensar. “No podías moverte sin ver hombres con pendientes. Era un signo de riqueza y estatus. Un trabajador, por ejemplo, no podía permitirse llevar un pendiente de oro”, señaló a The Guardian.
Decidir si Mescal llevaría el aro o no, en qué oreja y de qué material o tamaño fue objeto de debate entre los miembros del equipo de Hamnet. Antes de la película, el actor solía llevar un pendiente en la oreja derecha, pero el escritor lo portaba en el otro lado. Así que finalmente el intérprete se tuvo que perforar el lóbulo izquierdo y maquillarse el otro para una mayor referencia histórica.
“Optamos por un pequeño aro de oro blanco que no llama la atención. Creo que combina a la perfección con la forma en que Paul lleva el traje de Will: la ropa se mueve, las mangas están arremangadas, el escote suele estar abierto. Se siente muy moderno y lleno de vida”, concluyó Turzanska.