¿Vasijas o lámparas para procesiones? Un estudio aclara el uso de las cornetas, antiguas vasijas cónicas en la Edad de Cobre

De la Edad de Cobre o Calcolítico, todavía quedan muchas preguntas sin responder, aunque uno de los fenómenos más intrigantes es la corneta, una vasija de cerámica en forma de cono producida únicamente solamente durante este período. No hay rastro de este objeto en los repertorios cerámicos anteriores y posteriores. Y eso explica el interés recurrente de arqueólogos y científicos, que vienen analizando su morfología y utilidad sin sacar una conclusión en claro. 

Ahora, una nueva investigación publicada en la revista Tel Aviv apunta a que estas antiguas vasijas cónicas podrían haber servido como lámparas de cera de abejas durante las procesiones rituales, una conclusión a la que los autores llegan por los restos encontrados en el recipiente y por el lugar donde fueron localizadas la mayoría de estos objetos. 

Iluminando las vigilias

Teorías sobre la utilidad de las cornetas ha habido muchas. A lo largo de los años, se han hecho varias propuestas sobre su uso y contenido. Siempre se ha partido de su forma: su base puntiaguda no les permite apoyarse sobre una superficie, indicando que se sostienen en la mano, se clavan en el suelo o se colocan en la abertura de otro recipiente. 

Estas vasijas también se han asociado con la industria láctea que se desarrolló durante este período. Otros las han vinculado a cuencos domésticos. También se ha apuntado a otra teoría que propone que pudieron servir como lámparas de cera de abejas, algo que se cuestionaba debido a la ausencia de marcas de hollín en los recipientes. 

Para aclarar esta cuestión, se analizaron 35 fragmentos completos y 550 fragmentos de cornetas de la colección del Museo del Pontificio Instituto Bíblico. Estos objetos y sus fragmentos provienen de excavaciones realizadas en el yacimiento de Teleilat Ghassul (Jordania) entre 1929 y 1999. Se realizó un escaneo 3D y análisis petrográfico. 

En este sentido, se identificaron cuatro tipos principales de cornetas, que se distinguieron en función de la forma y profundidad de su base, la forma externa de sus paredes y la naturaleza del material del que están hechas. La mayoría fueron adquiridas por residentes locales y algunas de ellas estaban hechas por alfareros especializados. Además, la mayoría presentaban un engobe externo rojo distintivo.

Se observó que algunas vasijas presentaban residuos de hollín en su interior. Esto, junto con la replicación experimental, respalda firmemente la hipótesis de que las cornetas funcionaban como lámparas de cera de abejas. Su ubicación, en contextos de culto con coloridas pinturas murales que representan procesiones, máscaras y animales, indica, además, que es probable que las lámparas cumplieran una función durante estos rituales.

“Tras estudiar el contexto del hallazgo y los experimentos realizados, sugerimos que las cornetas se utilizaban para iluminar las vigilias en Teleilat Ghassul, eventos representados en las pinturas murales del yacimiento”, concluyen los investigadores.