Los ultras Abogados Cristianos llevan de nuevo a un artista al juzgado por una 'performance' de una procesión
Los ultracatólicos Abogados Cristianos lo han vuelto a hacer. Un artista y tres miembros del colectivo cultural Konvent, han tenido que declarar como investigados este miércoles por un delito de escarnio a los sentimientos religiosos por la performance de una procesión que hicieron en Tortosa (Tarragona) en honor a Santa Baldana, un embutido típico de la zona.
El caso de la performance de Tortosa vuelve a poner sobre la mesa el uso interesado de la Justicia por parte de asociaciones ultras, que emplean delitos decimonónicos como la ofensa a los sentimientos religiosos (un tipo penal que numerosos juristas consideran desfasado y contrario a la libertad de expresión) para perseguir opiniones contrarias a la suya.
Según han informado fuentes jurídicas, el artista Josep Pinyol y los otros tres investigados han explicado el motivo artístico y contexto de la obra: durante el VII Foro de Cultura y Ruralidades celebrado en Tortosa en 2024, ocho costaleros portaban el paso (una estructura con patas de cerdo y morcillas), precedido por una banda de música y seguido por unas 300 personas en romería para conmemorar la Santa Baldana y llevar a los asistentes de un punto a otro del evento.
También han desmentido que con su creación artística buscaran burlarse u ofender a los sentimientos religiosos. “La Santa Baldana nos acompaña con el mismo espíritu de paz y abundancia con el que vino, pese a que algunos les dé miedo”, ha manifestado a las puertas del juzgado Pinyol, informa la Agència Catalana de Notícies (ACN).
Por su lado, el abogado del artista, Eric Sanz de Bremond, ha confiado en que el juzgado archive el caso una vez practicadas todas las declaraciones: “Es un claro ejercicio de libertad de expresión y artística sin burla”.
Al margen de la actividad judicial de Abogados Cristianos y otras entidades ultras, el Gobierno se comprometió a derogar el delito contra los sentimientos religiosos a lo largo de 2025. Se trata de una reivindicación histórica de la izquierda y una promesa del Ejecutivo de coalición desde hace ocho años. A día de hoy, el delito sigue en el Código Penal.
Los investigados han recibido el apoyo de Amnistía Internacional. En un comunicado, la entidad ha lamentado que la perfomance haya tenido que afrontar una causa penal, y ha reclamado una reforma “urgente” de los artículos del Código Penal “que atentan contra la libertad de expresión y que contravienen los estándares internacionales de derechos humanos”.
3