La zarzuela que se inspira en las fiestas más populares del verano madrileño
El mes de agosto en Madrid es sinónimo de verbenas. Y entre ellas, sobresale la Verbena de la Paloma, una tradicional fiesta que se celebra cada 15 de agosto coincidiendo con la festividad de la Virgen de la Paloma (o la Asunción de la Virgen), considerada la patrona «popular» de los madrileños. Es la última gran fiesta del verano, y toda una oportunidad de salir y encontrarse con los que se han quedado en la ciudad en una época en que la mayoría suele huir hacia la costa o destinos más fresquitos.
Durante esos días, las plazas se llenan de la alegría de la gente, del ritmo del chotis y de los tradicionales mantones de Manila, grandes pañuelos de seda bordada y decorados con flecos, que vestían las mujeres como elegante prenda de vestir a finales del siglo XIX, y que hoy se suelen lucir con orgullo en verbenas y fiestas tradicionales. Todo este ambiente forma ya parte del imaginario popular y cultural de los madrileños. Y es así, en parte, gracias a una zarzuela que se inspira y lleva el nombre de esta fiesta.
¿Qué es una zarzuela?
La zarzuela es un género musical parecido al musical o la opereta, pero surgido en España, en que en el que se alternan escenas habladas y cantadas y que suele retratar estampas costumbristas y populares. Este género experimentó su máximo apogeo en último tercio del siglo XIX y principios del XX. Entre sus títulos más emblemáticos se encuentran obras maestras como Luisa Fernanda, La rosa del azafrán o Agua, azucarillos y aguardiente.
Entre todas ellas, La verbena de la Paloma es, sin duda, una de las más influyentes y representadas de todo el repertorio. Quizás sea porque la obra capta a la perfección el ambiente festivo y los personajes típicos que pueblan la celebración del 15 de agosto. También han contribuido, sin duda, sus famosos números musicales. Pocas son las personas que no han oído alguna vez coplas tan populares como “¿Dónde vas con mantón de Manila?” o “Una morena y una rubia”.
Un retrato del Madrid más castizo
Estrenada con gran éxito en el Teatro de Apolo de Madrid el 17 de febrero de 1894, cuenta con música de Tomás Bretón y libreto de Ricardo de la Vega. Subtitulada originalmente El boticario y las chulapas y celos mal reprimidos, la obra retrata el ambiente castizo del barrio de La Latina y Lavapiés durante las fiestas.
Al parecer, el libretista se basó en un hecho real acaecido en la propia capital. Un joven cajista de imprenta provocó un gran escándalo durante la verbena al descubrir que su novia iba acompañada de un viejo adinerado. Así nace la historia del cajista Julián, el protagonista de la obra, y que está carcomido por los celos al ver que su novia Susana coquetea con el maduro boticario, don Hilarión. Toda la trama se desarrolla durante la tarde y la noche del 14 de agosto, culminando en plena fiesta popular.
Pocas obras pueden presumir de mantenerse plenamente vigentes más de cien años después de su estreno. Con un libreto ágil y divertido y algunas de las páginas musicales más pegadizas y reconocibles de la música española, La verbena de la Paloma continúa siendo una puerta de entrada perfecta para descubrir la zarzuela y aficionarse a este género.
Hoy en día se sigue representando con frecuencia en el Teatro de la Zarzuela, así como en escenarios de toda España e internacionalmente. Además, también ha sido llevada al cine en tres célebres adaptaciones (en los años 1921, 1935 y 1963), lo que la confirma como un icono indiscutible del casticismo madrileño.