Bruselas acusa a Instagram y Facebook de tener “un diseño adictivo” que perjudica la salud mental de los usuarios
Las acusaciones por incumplir las leyes europeas siguen ahogando a Facebook e Instagram. La Comisión Europea ha anunciado este viernes que ambas redes sociales de Meta tienen “un diseño adictivo” con lo que incumplirían la Ley de Servicios Digitales (DSA).
Bruselas señala a la compañía de Mark Zuckerberg porque “no ha evaluado adecuadamente los riesgos que plantea el diseño adictivo de sus plataformas para el bienestar físico y mental de los usuarios, incluidos los menores de edad y los adultos vulnerables”.
Según la Comisión, características de diseño como “las recomendaciones altamente personalizadas, la reproducción automática y el desplazamiento infinito, que muestran constantemente nuevos contenidos a los usuarios alimentan el impulso de seguir desplazándose por la pantalla y hacen que el cerebro entre en un 'modo piloto automático', contribuyendo a desarrollar hábitos poco saludables y un uso compulsivo de las plataformas”.
Por otro lado, también se acusa a Facebook e Instagram de “ignorar la información disponible sobre el tiempo que los menores pasan en Instagram o Facebook durante la noche y sobre cómo la optimización de formatos como los reels y las stories puede favorecer un uso excesivo o compulsivo de estos servicios”.
Medidas “claramente insuficientes” de las redes sociales
Tanto Facebook como Instagram han puesto en marcha algunas medidas para mitigar los riesgos, que la Comisión advierte que son “claramente insuficientes”. Por ejemplo, explican los técnicos de la institución europea, las herramientas de gestión del tiempo de uso de Instagram y Facebook, incluidas las que están activadas por defecto para los adolescentes, “pueden desactivarse fácilmente y no consiguen reducir ni controlar de manera significativa el tiempo que los usuarios pasan en estas plataformas”.
Por otro lado, los controles parentales de Meta “solo son realmente eficaces si los padres o tutores poseen conocimientos técnicos suficientes y dedican tiempo y esfuerzo a comprender su funcionamiento”, lo que reduce su eficacia. Además, iniciativas de sensibilización de Meta, como los consejos sobre salud mental disponibles en la página independiente 'Centro de Seguridad' “no rebaja el riesgo asociado al diseño adictivo de Facebook e Instagram”.
Facebook e Instagram están bajo varias investigaciones
Esta acusación es la segunda en pocos meses a la que se tiene que enfrentar el gigante tecnológico estadounidense, ya que Bruselas también imputó a ambas redes sociales por infringir la DSA al “no identificar, evaluar y mitigar el acceso a sus servicios por parte de menores de 13 años”.
Ambas acusaciones son graves y pueden acabar con una multa de hasta el 6% del volumen mundial de negocio de las redes sociales. Meta facturó 168.016 millones de euros en 2025, de los que el grueso, 164.010 millones de euros, fueron gracias a la publicidad que gestionan sus redes sociales.
En caso de que la tecnológica estadounidense no quiera que el proceso siga adelante y acabar con una multa multimillonaria, la Comisión le indica que debe introducir cambios en el diseño tanto de Instagram como de Facebook: “Desactivar por defecto funciones especialmente adictivas como la reproducción automática (autoplay) y el desplazamiento infinito (infinite scroll), implantar pausas efectivas para limitar el tiempo de pantalla (screen time breaks) y modificar el sistema de recomendaciones para que esté menos orientado a maximizar la interacción de los usuarios”.
Las acusaciones que ha anunciado la Comisión este viernes forman parte de una investigación que se inició en mayo de 2024. Además de la causa por permitir el acceso a los menores de 13 años, Bruselas también investiga a Facebook e Instagram por los denominados efectos de «agujero de conejo» (rabbit hole effects), generados por el diseño de los sistemas de recomendación de Facebook e Instagram, que podrían explotar la vulnerabilidad y la falta de experiencia de los menores.