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El fin de los discos físicos de PlayStation marca el fin de una era en los videojuegos

Sony dejará de producir videojuegos de PlayStation en formato físico a partir de 2028. Sus famosos discos, que acompañan a la firma desde la PlayStation 1 de 1994, pasarán a mejor vida y con ellos, las cajas que han servido de trofeo para millones de jugadores durante tres décadas. La empresa japonesa asegura que solo sigue “las preferencias de los consumidores y la industria” y, de hecho, podría ser emulada próximamente por la otra gran plataforma, Xbox. No obstante, la decisión pone fin a una era en los videojuegos y ha generado protestas tanto entre jugadores como entre las tiendas que los venden.

“A medida que las preferencias de los consumidores y la industria del entretenimiento en general se alejan cada vez más de los discos físicos en favor de lo digital, la producción de discos físicos para todos los nuevos juegos que se lancen en las consolas PlayStation se interrumpirá a partir de enero de 2028”, ha comunicado Sony. “Después de esta fecha, los nuevos juegos estarán disponibles en PlayStation Store y en tiendas físicas únicamente en formato digital”, añade.

La firma japonesa afirma que la “transición no afecta a los juegos que ya se lanzaron o se lanzarán antes de enero de 2028 en formato físico”, pero sí aparecerá antes de esa fecha en sus principales buques insignias. El esperado GTA VI, que lleva 8 años en desarrollo y cuyo lanzamiento está previsto para el próximo 19 de noviembre, no tendrá una versión física. La caja, que sí se venderá en tiendas, solo incluirá un código de descarga para el formato digital.

“Esta es una evolución natural para Sony Interactive Entertainment, que busca adaptarse a las tendencias de consumo, ya que la preferencia general por los medios digitales supera con creces la de los discos físicos. Esta transición nos permitirá alinearnos mejor con la forma en que la mayoría de nuestra comunidad prefiere acceder a los videojuegos y jugarlos hoy en día”, añade Sony.

Aproximadamente el 85% de las ventas de videojuegos durante el último trimestre de Sony fueron digitales, según las cuentas del ejercicio que finalizó el 31 de marzo. Y si bien la empresa lo enfoca como una decisión meramente comercial, lo cierto es que la medida parece querer aliviar la presión sobre las acciones de la compañía, que habían caído un 20% desde que comenzó 2026.

Problemas en la mayor industria cultural

La industria de los videojuegos se ha convertido en la mayor industria cultural del planeta. Según los datos de la consultora IDC, su facturación se acerca ya a los 175.000 millones de euros al año, más que el cine y la música juntas. Sin embargo, sus dos gigantes, Sony y Xbox, atraviesan problemas económicos.

Sony arrastra el fracaso de la compra del estudio Bungie, autor de sagas como Halo y Destiny, por unos 3.000 millones de euros. Tras una serie de lanzamientos poco exitosos, las últimas cuentas de la compañía japonesa evidenciaron que el estudio le está suponiendo un agujero de pérdidas millonarias, de unos 480 millones de euros solo en el último trimestre. Una crisis similar atraviesa a su competencia Xbox, que esta semana anunció el despido de 3.400 trabajadores. “Nuestro negocio hoy no está sano. Operamos con márgenes entre tres y diez veces inferiores a los de plataformas y empresas similares”, justificó su consejera delegada.

El fin de los formatos físicos en ambas plataformas (diversas filtraciones apuntan a que las próximas vídeoconsolas de las dos marcas no incluirán ninguna versión con lector de discos) supone un alivio de costes. Los juegos digitales eliminan los costes de producción y distribución de discos, así como la necesidad de dejar margen para que los minoristas añadan su comisión.

En el caso de Sony, el anuncio supuso un respiro para sus acciones de casi un 8%, que ayudó a mitigar la caída arrastrada desde enero. Tras esa subida, su consejero delegado vendió la mitad de los títulos de la compañía que poseía, en una operación que le reportó casi 5 millones de dólares.

Los juegos digitales y la cuestión de la propiedad

La decisión de Sony de abandonar el formato físico ha reavivado el debate sobre la propiedad real de los videojuegos digitales. Aunque los usuarios pagan por ellos de igual forma a como lo hacen por los discos físicos, en la práctica lo que se adquiere es una licencia de uso vinculada a una cuenta y sometida a las condiciones de la plataforma. Esto implica que el acceso al juego depende de que el servicio siga operativo y de que el distribuidor mantenga los derechos necesarios para ofrecerlo.

Es precisamente este argumento el que ha expresado la cadena de tiendas Game para criticar la decisión de Sony. “Cada vez que desaparece una edición física, perdemos la libertad de disfrutar de nuestra afición tal y como queremos: la posibilidad de prestar un juego a un amigo, de revenderlo, de coleccionarlo, de conservarlo o, simplemente, de elegir dónde y cómo lo compramos, sin monopolios”, ha manifestado la empresa en un comunicado.

“Para millones de jugadores no es solo una caja en una estantería: son recuerdos, colecciones, ediciones especiales, historia del videojuego y, sobre todo, derechos como consumidores”, continúa Game: “Nos quieren hacer creer que esto es una evolución natural, pero nosotros creemos que el futuro no debería construirse eliminando opciones, sino ampliándolas. Digital y físico pueden convivir; de hecho, llevan años haciéndolo”.

Esta misma reivindicación se lee en foros y redes sociales de todo el mundo, con miles de aficionados llamando incluso al boicot contra Sony.

Protestas y llamamientos al boicot

Las cuentas oficiales en redes sociales de PlayStation quedaron en completo silencio durante varios días después del anuncio del fin de la producción del formato físico. Este martes retomaron las publicaciones, lo que fue aprovechado por decenas de miles de jugadores para expresar su disconformidad con su decisión.

La primera publicación en X del perfil de PlayStation acumula ya 65.000 respuestas con quejas, memes y críticas por el final de los discos, con miles de jugadores compartiendo imágenes que aseguran que “sin discos, no hay compra”.

La animosidad ha continuado en las siguientes publicaciones de la marca, que ha retomado su actividad de redes normal. “Las compras digitales son licencias, no propiedad. Sony puede revocar el acceso. Esto genera preocupaciones sobre la propiedad a largo plazo, la preservación de juegos, la reventa, el préstamo y la dependencia de servidores/tiendas”, reza la nota de la comunidad que los usuarios han incluido en una de las publicaciones, una herramienta de X mediante la cual se puede añadir contexto a un tuit sin el consentimiento de su autor original.

Las quejas han avivado también el debate sobre la preservación de los videojuegos como patrimonio cultural. A diferencia de un libro o una película en formato físico, un videojuego digital puede dejar de ser accesible cuando desaparecen las tiendas en línea, expiran los acuerdos de licencia o los servidores dejan de funcionar. Museos, investigadores y organizaciones dedicadas a conservar la historia del medio llevan años alertando de que buena parte del catálogo de videojuegos corre el riesgo de perderse simplemente porque las plataformas no tienen ningún incentivo económico para mantenerlos.

Es una preocupación que comparte por ejemplo Fran Cifaldi, fundador de Video Game History Foundation y una de las figuras más reconocidas en este ámbito. Tras el anuncio de Sony, el especialista sostuvo que, mientras la industria no ofrezca una vía legal para garantizar la conservación de los juegos, las copias no autorizadas seguirán siendo la única alternativa para preservar parte de ese legado. “Como director de una institución dedicada a la preservación de videojuegos históricos, y habiendo dedicado toda mi vida adulta a esta causa, puedo afirmar que esto es cierto. Hemos intentado colaborar con la organización gremial del sector para encontrar una vía legal, pero se niegan a ofrecer una alternativa viable”, ha afirmado.