De Andalucía a Galicia: los castillos, fortalezas y palacios de la Casa de Medinaceli que puedes recorrer y visitar
La Casa de Medinaceli es una de las familias nobiliarias con mayor presencia histórica en España, con un patrimonio que se extiende por varias regiones del país. Sus propiedades incluyen castillos, palacios y fortalezas que han desempeñado funciones residenciales y defensivas a lo largo de los siglos, muchas de las cuales se pueden visitar hoy en día.
El conjunto de edificios asociados a esta familia permite recorrer la historia de España a través de su arquitectura, desde fortalezas medievales hasta palacios renacentistas y barrocos. Cada inmueble refleja las transformaciones sociales y políticas de su época, así como la adaptación de estilos constructivos regionales a necesidades defensivas, residenciales y representativas.
Estos monumentos se encuentran distribuidos en diferentes comunidades autónomas, desde Andalucía hasta Galicia, y la mayoría está abierta al público. Las visitas permiten observar tanto los elementos arquitectónicos originales como los sistemas de conservación implementados, ofreciendo un recorrido por la herencia histórica y cultural de la Casa de Medinaceli.
Casa de Pilatos, Sevilla
La Casa de Pilatos se construyó entre los siglos XV y XVI y forma parte del patrimonio de la Casa de Medinaceli desde el siglo XVII. Combina la arquitectura renacentista italiana con influencias mudéjares, mostrando la transición entre la tradición gótica y las innovaciones del Renacimiento. El palacio incluye patios, galerías y escaleras que reflejan tanto la planificación arquitectónica como los detalles ornamentales característicos de su época.
Ubicada en el centro histórico de Sevilla, la Casa de Pilatos está abierta al público y permite recorridos turísticos, además de acoger actos privados y visitas exclusivas. Fue declarada Monumento Nacional en 1931 y su conservación busca mantener la estructura y los elementos decorativos originales.
Castillo de Sabiote, Jaén
El Castillo de Sabiote se construyó entre 1538 y 1549 sobre los restos de una alcazaba hispano-musulmana y fue transformado en palacio renacentista por Andrés de Vandelvira para Francisco de los Cobos. Su planta rectangular incluye torres en varios ángulos y un muro exterior destacado, combinando la función defensiva con elementos residenciales propios del Renacimiento.
Los muros de sillería, con adarves, troneras y escudos ornamentales, reflejan la estética de la época y equilibran la sobriedad defensiva con detalles decorativos. El castillo se conserva como patrimonio visitable y ofrece recorridos que permiten apreciar tanto su función militar como los elementos arquitectónicos destinados a la vida señorial.
Palacio de los Cobos, Jaén
El Palacio de los Cobos, situado en Úbeda, fue ampliado a partir de 1530 por Francisco de los Cobos, Secretario Universal de Carlos V, con el objetivo de reflejar su prestigio en la ciudad natal. La obra integraba la residencia principal y otros edificios como la Sacra Capilla del Salvador y un monasterio, formando un proyecto monumental dentro del contexto renacentista de la ciudad.
El palacio es parte del conjunto monumental de Úbeda declarado Patrimonio de la Humanidad en 2003. Sus patios y fachadas muestran elementos arquitectónicos renacentistas, y la conservación de sus estructuras está orientada a permitir visitas turísticas que explican la historia de la familia y la ciudad.
Fortaleza de los Condes de Castellar, Cádiz
La Fortaleza de los Condes de Castellar se sitúa sobre un cerro en Castellar de la Frontera y combina elementos defensivos medievales con la integración del pueblo en su interior. Sus murallas cierran el recinto y la torre del Homenaje es el elemento más destacado. La fortaleza se construyó para vigilar el Estrecho de Gibraltar y proteger la zona, aprovechando la ubicación estratégica de la colina.
Hoy, el casco urbano medieval permanece dentro de las murallas, con calles estrechas, casas habitadas y talleres. La fortaleza se puede recorrer, mostrando la arquitectura defensiva original y la relación entre la villa y su entorno natural, que incluye bosques y vistas del embalse de Guadarranque.
Palacio de los Acebedo, Cantabria
El Palacio de los Acebedo se encuentra en Hoznayo, Entrambasaguas, y fue construido en el primer tercio del siglo XVII junto con una torre defensiva del siglo XVI. Combina arquitectura civil y religiosa, incluyendo una capilla de estilo herreriano y torres laterales que forman un conjunto clasicista destacado en Cantabria.
Declarado Bien de Interés Cultural en 1979, el palacio se ha rehabilitado para usos culturales y hoteleros, conservando su fachada y jardines históricos. Los visitantes pueden recorrer tanto los espacios interiores como los exteriores, apreciando la relación entre la arquitectura señorial y el entorno natural circundante.
Palacio Ducal de Medinaceli, Soria
El Palacio Ducal de Medinaceli ocupa un lateral de la Plaza Mayor de la villa y comenzó a construirse en 1625. Su arquitectura renacentista refleja la función representativa de la familia y su importancia histórica. El edificio alberga exposiciones culturales, espectáculos y un mosaico romano, integrando funciones turísticas y culturales.
Declarado Bien de Interés Cultural en 1979, el palacio permite recorridos por salones, patios y áreas de exposición, mostrando la organización interna, los elementos ornamentales y la vida señorial de la época. Su conservación está a cargo de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli.
Castillo de Feria, Badajoz
El Castillo de Feria se encuentra sobre un cerro en la villa del mismo nombre y data del siglo XIV. Formaba parte de la red defensiva de la familia Suárez de Figueroa, duques de Feria, y su planta rectangular incluye torres y cubos que dominan la comarca de la Tierra de Barros.
Actualmente, el castillo acoge un centro de interpretación con exposiciones y recursos didácticos que permiten conocer la vida de los señores medievales y los sistemas de defensa del edificio. La fortaleza también ofrece vistas panorámicas de la región, conservando su valor histórico y cultural.
Castillo de Nogales, Badajoz
El Castillo de Nogales es una fortaleza militar de más de cinco siglos, ubicada sobre un cerro para fines defensivos. Su planta cuadrangular incluye cuatro cubos cilíndricos en los ángulos, una torre central y un foso excavado en la roca, elementos que reflejan la estrategia militar de la época. Desde 1995, el edificio fue cedido al municipio para rehabilitación y uso cultural. Las visitas permiten recorrer la torre del homenaje, aljibes y murallas, mostrando la arquitectura militar y ofreciendo vistas panorámicas de las llanuras de Extremadura.
Pazo de Oca, Pontevedra
El Pazo de Oca, en La Estrada, Galicia, se construyó en el siglo XV y está rodeado de jardines históricos con estanques, puentes de granito y especies vegetales como camelias y magnolias. Su diseño refleja la influencia de jardines cortesanos barrocos introducidos en España en el siglo XVIII. Declarado Bien de Interés Cultural, el palacio permite recorrer tanto el interior como los jardines exteriores, incluidos en la Ruta de la Camelia, mostrando la relación entre la arquitectura señorial gallega y el paisajismo histórico.