Dice el propio Daniel Sánchez Arévalo que él nació en Cantabria, aunque en su DNI aparezca que, oficialmente, nació en Madrid. De ahí que no sea extraño que este director español, ganador de un premio Goya en 2007 al mejor director novel por su primera y premiada película, AzulOscuroCasiNegro, haya decidido rodar algunas de las escenas de varias de sus películas en tierras cántabras. La cabra tira al monte, dicen los más entendidos.
Porque monte, pero también mar, y cumbres, y valles sinuosos y montañas que amanecen cada mañana entre las brumas conforman un paisaje fascinante, como es el de la “tierruca”. Paisaje que ha dado fuera narrativa, también, al mundo del cine, con éxitos de taquilla incluidas como Los Otros o El Orfanato. Pero en esta ocasión son otros dos largometrajes los que atraen las miradas de los turistas más cinéfilos, por el papel relevante que los escenarios cántabros han tenido no solo en la ambientación, sino también en el guion. Especialmente para quienes gustan de veranear en pueblos como Comillas, protagonista destacado de la comedia Primos.
Desde las verbenas de verano hasta las mañanas en la playa, el ambiente de tapeo en el puerto, sus enigmáticos paseos por las cercanas montañas o incluso el carácter de sus fiestas aparecen plasmadas en esta historia que encarnan con maestría Quim Gutiérrez, Raúl Arévalo, Adrián Lastra e Inma Cuesta, en la que Diego (Quim Gutiérrez), tras una ruptura sentimental, decide superar su crisis personal… Disfrutando de las populares fiestas del Santo Cristo del Amparo de Comillas junto con sus primos.
Y es que Comillas es una de las localidades más visitadas y célebres por su belleza, que conjuga patrimonio (con elementos arquitectónicos como El Capricho de Gaudí o su famosa Universidad), ambiente marinero y exquisita gastronomía con unas preciosas playas en su casco urbano y su entorno. Elementos que en la película aparecen plasmados, como el Palacio de Sobrellano, la propia Universidad Pontificia, la iglesia de San Cristóbal, el monumento al Marqués de Comillas, la plaza de la Fuente de los Tres Caños o varios de sus monumentos modernistas, como el propio cementerio y sus particulares esculturas neogóticas. No faltan, por supuesto, las escenas en la playa o en el puerto.
'Diecisiete'
Y si Comillas, uno de los pueblos más grandes de la comunidad de Cantabria, cobra protagonismo en Primos, en el caso de la película Diecisiete, Daniel Sánchez Arévalo elige un escenario pequeñito, pero igualmente sugerente y evocador, para narrar una entrañable comedia con un elenco firmado por Biel Montoro, Nando Sánchez, Lola Cordón e Íñigo Aramburu. Aunque, en este caso, el verdadero protagonista es Oveja, un perro terapéutico con el que el joven Héctor, de 17 años, trata de salir adelante y superar los problemas que le han llevado a estar internado en un centro de menores. La bonita historia de este animal y la humanidad que transmite, que cosechó premios y éxito de crítica desde su estreno en 2019, tiene como escenario la localidad de Carmona, un pequeño pueblo de Cabuérniga incluido en la lista de los más bonitos de España.
Al abrigo de los valles del Saja y el Nansa encontramos este pequeño pueblo declarado Conjunto Histórico-Artístico, cuyas calles conservan casonas y palacios de estilo barroco en un conjunto urbano que supone todo un viaje al pasado. Y en este caso, el escenario marino lo presta la playa de Langre, considerada una de las más bonitas de la región y una de las preferidas por los surfistas.
Diecisiete nos descubre también secretos cántabros como el Acantilado del Bolao, entre los municipios de Cobreces y Toñanes; el Puente de Treto, ubicado en la ría de Limpias entre Colindres y Bárcena de Cicero; el conjunto urbano de Cabezón de la Sal y su cementerio o su bosque de secuoyas. En todo caso ambos filmes han hecho del director oficialmente madrileño pero cántabro de adopción toda una institución para Cantabria, de ahí la decisión de nombrar un paseo de Comillas como el Mirador Daniel Sánchez Arévalo. Merecido homenaje para alguien que no deja de disfrutar de su tierra sea por ocio o por trabajo.