La isla que cuenta con un paseo marítimo de más de 26 kilómetros uniendo playas y núcleos urbanos frente al Atlántico

Lanzarote, situada en el archipiélago canario, es una isla caracterizada por su geografía volcánica y su litoral extenso frente al océano Atlántico. Pero también alberga un paseo marítimo de récord que es fruto de su planificación urbana y de la integración entre turismo y movilidad. La costa de la isla combina zonas urbanas, playas y áreas naturales, y ha sido objeto de distintos proyectos de planificación para mejorar la accesibilidad y la conectividad entre los núcleos urbanos y los espacios recreativos frente al mar.

En los últimos años, la movilidad y el aprovechamiento del litoral se han convertido en prioridades para las autoridades locales. Las intervenciones se han centrado en crear recorridos continuos que faciliten el tránsito a pie y en bicicleta, conectando barrios, playas y áreas residenciales sin interrumpir la actividad urbana o el uso de la costa por otras funciones.

La integración de infraestructura y entorno natural permite ofrecer recorridos que atraviesan diferentes localidades de la isla, combinando la función de transporte con la recreación y el acceso al litoral. Estos proyectos buscan generar alternativas de movilidad sostenibles y cohesionar los distintos municipios costeros mediante itinerarios continuos y accesibles.

El paseo marítimo de Lanzarote

Así es cómo el paseo marítimo de Lanzarote ha llegado a extenderse por más de 26 kilómetros, convirtiéndose en el más largo de Europa. Su trazado conecta distintos núcleos urbanos y playas del este de la isla, partiendo desde Puerto del Carmen, uno de los puntos turísticos históricos, y avanzando hacia Playa Honda, Arrecife, la capital, y Costa Teguise. El recorrido surge de la unión de tramos existentes entre los municipios, acondicionando zonas que antes no estaban integradas en un itinerario continuo.

La infraestructura mantiene continuidad a lo largo de toda la costa, evitando interrupciones que en otros paseos marítimos se producen por carreteras, puertos u otras infraestructuras. Completar el trayecto a pie puede llevar entre cinco y seis horas, dependiendo del punto de inicio y el ritmo de caminata. Esta continuidad facilita el tránsito a pie o en bicicleta, conectando barrios, zonas residenciales, áreas comerciales y distintas playas.

El diseño del paseo aprovecha la geografía de la isla y permite recorrer tramos frente al mar, incorporando áreas llanas, playas y zonas rocosas. La planificación se centró en la integración de los distintos tramos preexistentes, sin un proyecto original específico para alcanzar una marca de longitud, lo que convirtió el recorrido en un itinerario continuo por la costa este.

El paseo conecta varias localidades y ofrece accesibilidad a quienes se desplazan desde diferentes puntos de la isla. Entre los lugares enlazados se encuentran Puerto del Carmen, Playa Honda, Arrecife, Costa Teguise y las zonas cercanas al aeropuerto. Este trazado facilita la movilidad entre municipios que antes dependían casi exclusivamente del vehículo privado, ofreciendo alternativas de desplazamiento no motorizadas.

La extensión del paseo marítimo no solo destaca por su longitud, sino también por el entorno en el que se desarrolla. Lanzarote es Reserva de la Biosfera, y la infraestructura ha respetado la continuidad del litoral, integrándose con las playas y áreas urbanas sin alterar significativamente el entorno natural. De esta manera, el paseo combina movilidad, conexión entre municipios y acceso al litoral en un recorrido continuo y funcional.