15 piscinas naturales para refrescarse este verano en España

Las espectaculares Chorreras del Cabriel, en Cuenca

Si este año estás pensando en dedicar tus vacaciones al turismo nacional te gustará saber que no solo en las playas hay agua para refrescarse, sino que repartidas por toda la geografía española hay un buen número de piscinas naturales en las que pegarse un buen chapuzón. Ya sean de agua dulce o de agua salada, ubicadas en la montaña o junto al mar, en pozas o en lagos, cualquiera de estas 15 piscinas naturales se convertirá en el remedio perfecto para combatir el calor.

Si las piscinas naturales han sido la manera más tradicional de bañarse, lo que antes era una necesidad hoy en algunos casos se ha convertido incluso en un verdadero reclamo turístico, ya sea por su belleza o su exotismo natural, el agua limpia o su entorno rural. En esta selección solo hemos recopilado 15 de las mejores piscinas naturales de España, pero pronto verás que no hace falta irse muy lejos para poder pegarse un refrescón de la cabeza a los pies.

  • La Garganta de los Infiernos (Cáceres)

Empezamos fuerte, ni más ni menos que en el Valle del Jerte. En esta Reserva Natural de la Sierra de Gredos podemos hacer diferentes rutas de senderismo en las que seguir las pozas o pilones que el agua ha ido formando a su paso formando pequeños saltos de agua. Aunque solo por conocer el entorno ya merece una visita.

  • Las Presillas de Rascafría (Madrid)

Las Presillas es un gran clásico al alcance de los madrileños, un espacio del río Lozoya en plena Sierra de Madrid en el que es posible disfrutar del aire puro a la vez que bajamos la temperatura. Eso sí, dependiendo de la fecha la afluencia puede ser tan masiva que es complicado hacerse un hueco.

  • Las pozas de Río Verde (Granada)

Estamos en las afueras de Otivar, a poco más de una hora de Granada. Aquí, entre paredes de roca caliza y la frondosa vegetación del Parque Natural Sierra de Tejeda, Almijara y Alhama, el río Verde va dejando a su paso diferentes pozas de color esmeralda.

  • El Charco Azul de El Hierro (Santa Cruz de Tenerife)

En la isla de El Hierro vas a encontrar diferentes piscinas naturales, todas ellas junto al mar y algunas con más servicios que otras. Pero si hablamos de belleza la del Charco Azul las gana a todas. Su nombre no es casualidad y es que bajo las piedras volcánicas el agua luce azul como ninguna otra.

  • Las Chorreras del Cabriel (Cuenca)

Un lugar espectacular en el que el río Cabriel va abriéndose paso en su propio cañón creando rápidos, pozas y espectaculares cascadas. Un buen remojón en las piscinas naturales que aquí se forman es el colofón perfecto a la ruta de senderismo circular que puedes hacer para visitarlas. 

  • La Fontcalda de Gandesa (Tarragona)

A pesar de su nombre también puede ser un buen lugar para refrescarse. Fontcalda es famosa por sus aguas medicinales. Aquí el agua brota a 28 grados junto al río Canaletes, pero también hay una zona habilitada para el baño. El lugar es frecuentado desde al menos la Edad Media por las propiedades de su agua. 

  • La piscina de Gulpiyuri en Llanes (Asturias)

Volvemos al mar pero de una forma muy especial. Esta piscina tiene truco porque en realidad es una playa, solo que el agua pasa por debajo de un macizo rocoso y parece un lago de interior. Su belleza es incomparable y es sin duda una de las playas más bonitas y diferentes de toda España. 

  • Las piscinas de Arenas de San Pedro (Ávila)

La piscina natural de Arenas de San Pedro puede ser un gran plan en la Sierra de Gredos, pero es cierto que su popularidad puede jugarle una mala pasada en hora punta. Aquí tienes agua cristalina, césped donde tumbarte y hasta un restaurante. Si quieres más tranquilidad siempre puedes caminar un poco río arriba y salir de la zona más concurrida.

  • Las Fuentes del Algar (Alicante)

Esta maravilla natural está a solo media hora de Benidorm, en Callosa d’en Sarrià. Es un buen plan si estás en las playas alicantinas y sientes necesidad de vegetación y aguas mucho más frescas. Eso sí, si las visitas de lunes a viernes siempre podrás disfrutar de un ambiente mucho menos congestionado. 

  • Las piscinas naturales de Beceite (Teruel)

Si nos metemos por los cañones del Matarraña podemos hacer un bonita ruta de senderismo por la comarca del Maestrazgo y, de paso, darnos un baño refrescante en las aguas de El Salt o La Pesquera. Una experiencia más que recomendable para descubrir uno de los espacios naturales de mayor belleza de Teruel. 

  • El Pou Clar de Ontinyent (Valencia)

En el interior de la provincia de Valencia, en Ontinyent, el río Clariano deja a sus paso unas pequeñas pozas de agua cristalina que son perfectas para bajar el calor en verano. En total podemos pasar por hasta seis pozas diferentes, todas ellas fruto de la erosión del agua y cada una con su nombre particular. 

  • El Caletón de Garachico (Santa Cruz de Tenerife)

Toda Canarias es rica en piscinas naturales pero en la isla de Tenerife hay una que merece ser destacada, el Caletón de Garachico. Aquí la lava volcánica ha hecho de las suyas para crear una piscina natural que es todo un capricho de la naturaleza al borde del océano. Un lugar de ensueño desde el que perder la vista en el horizonte azul. 

  • Las Lagunas de Ruidera (Albacete/Ciudad Real)

Las Lagunas de Ruidera son un Parque Natural de especial riqueza ecológica, pero donde de manera responsable se puede disfrutar también de un buen baño en las zonas habilitadas para ello. Son áreas accesibles y con accesos habilitados, pero es cierto que en los meses de julio y agosto conviene evitar los fines de semana si queremos huir de las aglomeraciones.

  • Las pozas de Mougás en Oia (Pontevedra)

Galicia también tiene unas cuantas piscinas naturales en las que refrescarse. Unas de ellas son las pozas de Mougás, en el concello de Oia. Siguiendo el cauce del río podremos pasar de una poza a otra, no muy grandes pero de agua limpia y cristalina. Aunque el acceso en vehículo no sea especialmente fácil la excursión bien merece la pena.

  • Las piscinas naturales del río Cega (Segovia)

Estamos a 200 metros de Navafría, en Segovia. Aquí el río Cega forma un entorno paisajístico de especial belleza en el que podemos acabar con el calor de golpe. La zona está preparada para poder echar el día, cuenta también con restaurante, y si coincides con un momento bullicioso siempre puedes emprender una ruta de senderismo siguiendo el río para alejarte de las multitudes.

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Publicado el
3 de julio de 2020 - 15:27 h

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