Reus, ciudad natal de Gaudí, inaugura un mural en su honor por el centenario de su muerte

Reus quiere dejar de ser solo el lugar donde nació Gaudí para convertirse, también, en el punto donde empieza a entenderse su imaginario. Con motivo del centenario de la muerte del arquitecto, la ciudad inaugurará en 2026 un mural de grandes dimensiones dedicado a Antoni Gaudí, una intervención artística que aspira a situar a la capital del Baix Camp en los circuitos internacionales del arte urbano y, de paso, reforzar un relato largamente reclamado: que Gaudí empieza en Reus.

El proyecto se inscribe dentro del Any Gaudí y está impulsado por el Ajuntament de Reus, la Diputació de Tarragona y la Associació d'Amics de Gaudí de Reus. La idea es clara: una obra potente, permanente y con proyección exterior que conecte la figura del arquitecto con el lenguaje contemporáneo del muralismo.

Un mural pensado para perdurar

La intervención tendrá entre 200 y 300 metros cuadrados —incluso algo más— y se concibe como una obra estable, no efímera. Todavía no se ha definido su ubicación exacta, pero los promotores trabajan con varias opciones, tanto públicas como privadas, siempre con un mismo criterio: garantizar su conservación a largo plazo y evitar espacios sometidos a transformaciones urbanísticas.

El director artístico del proyecto, Xavier Romeu, explica que la iniciativa nace de la necesidad de un gesto con ambición simbólica. No se trata solo de embellecer una pared, sino de crear una pieza que condense los rasgos más reconocibles del universo gaudiniano y los traduzca al lenguaje del arte urbano actual, con una lectura comprensible tanto para el visitante como para el público local.

Tres artistas, una decisión clave

Para lograr ese impacto internacional, el equipo impulsor ha trabajado con una premisa clara: el autor del mural debía tener reconocimiento global. De una primera lista de 25 creadores se ha pasado a tres finalistas, todos con trayectoria consolidada en el muralismo de gran formato. El portugués Nuno Miles, el español Sojo y la estadounidense Emma Gilbert optan a firmar la obra.

La elección definitiva se conocerá entre febrero y marzo de este año. No es un detalle menor: estos artistas arrastran comunidades propias de seguidores que viajan para ver sus obras, un factor que puede convertir Reus en nuevo destino cultural dentro del mapa del arte urbano contemporáneo.

Gaudí, también en 2D y 3D

Más allá de lo pictórico, el mural incorporará una capa tecnológica que amplía su dimensión pedagógica. La artista digital y comisaria Gala Mirissa será la responsable de integrar realidad aumentada en la obra. A través de un código QR, el visitante podrá acceder a animaciones en 2D y 3D que complementarán el mural y ayudarán a explicar la figura de Gaudí desde una perspectiva divulgativa.

La intención es clara: no limitarse a una imagen icónica, sino ofrecer contexto, relato y herramientas para entender por qué la obra de Gaudí es como es y qué tiene que ver Reus en todo ello. Una manera de combatir la idea, todavía muy extendida, de que Gaudí es únicamente Barcelona.

Ejecución y financiación

El calendario prevé que el mural se ejecute entre mayo y septiembre de 2026, evitando los meses de calor extremo. El artista elegido se instalará en la ciudad durante al menos dos semanas, y todo el proceso creativo será documentado con vídeos, entrevistas y un timelapse que se difundirá en redes sociales, especialmente en Instagram.

La financiación combina recursos públicos y aportaciones privadas, con empresas como Vermuts Miró, Volvo o Repsol ya implicadas en el proyecto. El presupuesto aún no está cerrado, pero los impulsores coinciden en que el impacto cultural del mural puede ser decisivo para reforzar la presencia de Reus en el imaginario gaudiniano.

Un mural, una escultura y todo un año de actividades configuran así una estrategia clara: recordar que antes de Barcelona, antes de la Sagrada Família y antes del genio consagrado, hubo una ciudad que lo vio crecer. Y esa ciudad quiere, por fin, contarlo en voz alta.