eldiario.es

Menú

Las personas trans hoy estamos más cerca de entrar en democracia y más lejos del franquismo

A las puertas del Parlamento andaluz, en junio de 2014, Cambrollé y miembros de ATA celebrando la aprobación de la ley andaluza de transexualidad

Las personas trans fuimos las que lideramos la Rebelión de Stonewall del 28 de junio de 1969, en Estados Unidos, que parió la lucha moderna por los derechos de las personas transexuales, lesbianas, gays e intersexuales y fecha insigne en el calendario en la defensa de la diversidad sexual. Fuimos las que más ajuar pusimos y las que menos dote nos hemos llevado. Fuimos mujeres transexuales en su mayoría las que fuimos torturadas, maltratadas y encarceladas durante el franquismo con la etiqueta de “homosexuales” y también las que estuvimos en la línea de salida en la primera manifestación oficial del Orgullo LGTB en España, celebrada en Barcelona en 1977, y las que también dimos la cara en las primeras marchas por la diversidad sexual en Sevilla, Madrid, Las Palmas y Bilbao, en el año 1978. 

Sin embargo, hemos sido las personas transexuales las grandes invisibilizadas de las conquistas contemporáneas de los derechos de las minorías sexuales, confundiendo en muchos casos la identidad, quiénes somos, con la orientación, qué nos gusta, y escondiéndonos en el furgón de cola de las grandes marchas del Orgullo LGTB que han dejado de ser un evento reivindicativo para pasar a ser un escaparate donde el capitalismo expone sus marcas buscando el bolsillo de gays blancos y ricos y no la igualdad ni la emancipación de trans, lesbianas, gays, bisexuales e intersexuales.

Las personas transexuales, con un 70% de desempleo, según un informe de la Universidad de Málaga de 2012, no somos rentables para las grandes marcas comerciales ni para quienes han hecho de la lucha por la igualdad LGTBI un desfile gaypitalista, donde no cabemos las personas trans, incómodas para el sistema por subversivas y rompedoras con los cánones de lo que debe ser un hombre o una mujer.

Seguir leyendo »

La muerte de Ekai: en el espejo de la experiencia de los campos de concentración

Concentración en memoria de Ekai y contra la transfobia, en Bilbao.

Los campos de concentración alemanes representan uno de los episodios privilegiados de la historia de la infamia. El ingreso del prisionero en estos campos iba unido, según la narración de Primo Levi, a una serie de ritos violentos, gritos, insultos, golpes; una estrategia planificada de rituales siniestros con los que se vencía su resistencia y se anulaba su voluntad. Con la pérdida de su ropa, con el rapado de sus cabellos, dejándolos desnudos a la intemperie, fumigándolos y con los uniformes de rayas conseguían que se derrumbaran, que perdieran lo que los identificaba como individuos, o lo que es lo mismo, que dejaran de ser humanos.

La experiencia extrema de la crueldad logra terminar con la individualidad y la humanidad. La vida de un prisionero ha de consistir en trabajar, dormir, comer, enfermar, curarse o morir. Su vida le pertenece a los carceleros, que se encargan de que tenga una existencia repleta de sufrimiento. De golpe, y sin ninguna razón aparente, la vida del ser humano se introduce en un túnel lleno de zafiedad y horror. Alguien al que le arrebatan sus posesiones, lo separan de sus familiares, sus amigos y su vida cotidiana, se convierte en un ser vacío y sin valor, un ser sin dignidad que ve cómo se destruye su identidad para convertirse en un despojo, en una especie de nada con un número tatuado en su brazo. Como decía Primo Levi, la mirada, solo aquella mirada, con que aquel oficial lo miró en el campo de concentración lo dejó convertido en una piltrafa. Ante la mirada del oficial nazi perdió su valor y su dignidad y se vio despojado de su humanidad.

Lo interesante de la narración que hace Primo Levi de la vida en Auschwitz es que no se restringe solo al relato de los horrores, del sufrimiento generalizado, de la tortura continuada y de la muerte por las condiciones aberrantes en las que viven los prisioneros, sino que se extiende a la denuncia contra la violencia, la intolerancia, la opresión, las perversas manifestaciones del microfascismo en la vida cotidiana y, sobre todo, plantea la necesidad de pensar sobre el sentido de la vida del hombre y de la humanidad.

Seguir leyendo »

Un inmerecido final

He dejado transcurrir unos días antes de decidirme a escribir estas líneas, quería que fueran fruto de una reflexión pausada y no de un acaloramiento. Quizás sorprendía más el cómo que el qué. El porqué daría para otro artículo o incluso varios.

El pasado mes de enero recibí la llamada de un medio. A la periodista le interesaba saber qué opinaba la secretaria general de Podemos en una ciudad tan importante como Sevilla de su cese así como el de los miembros del Consejo Ciudadano. Atónita le contesté lo único que se me podía pasar por la mente como explicación plausible: se tenía que deber de un error o algún mensaje malintencionado de alguien cuya intención era dañar, una vez más, a nuestra organización.

Lo dije con absoluto convencimiento. Dudaba tanto que se hubiera tomado una decisión de semejante calado en el seno de la organización y, sobre todo, de que se hubiera hecho sin una comunicación oficial a quienes construimos desde cero nuestro partido en cientos de municipios repartidos por el país, que respondí sin vacilar. Incauta. La noticia llegó unos días después. Una compañera del Consejo Ciudadano de Podemos Sevilla nos hizo llegar un vídeo del secretario de Organización estatal en el que hacía una declaraciones confirmando aquel inaudito cese que la periodista me adelantó.

Seguir leyendo »

Europa (y España) rechazan al "extranjero pobre" (y nos van a perseguir si lo defendemos)

Los bomberos andaluces que serán juzgados en mayo en Lesbos, en una imagen de febrero de 2016 en Sevilla

El derecho al refugio es un derecho humano; el derecho a la migración, también. Siendo deber de los estados garantizar los derechos humanos, y papel de la sociedad civil organizada vigilar que así sea, el incumplimiento de los gobiernos puede tener varios grados: el más básico es la inacción, es decir, no hacer nada para la garantía de derechos fundamentales. Una segunda fase les otorga un papel más activo, con actuaciones que van claramente en contra de estos derechos, incluidas las medidas jurídicas. En tercer lugar, el estado no se conforma con sus propias medidas y actuaciones negativas, sino que criminaliza a las personas defensoras de los derechos humanos. En toda esta escalada, además, los discursos juegan un importante papel en la normalización de lo inaceptable: y, casi sin darnos cuenta, interiorizamos la deshumanización en la misma medida en la que los gobiernos se mueven cada vez más cómodos en un cinismo que no para de crecer.

Europa lleva muchos años luchando contra el derecho a la migración y el refugio Sí, justo en la dirección contraria. Blindando sus fronteras ante la llegada de personas que huyen de guerras, persecución, violencia o pobreza, como intentó con el tratado firmado con Turquía; ignorando la finalidad de la cooperación para el desarrollo, al destinar fondos que cuenta como Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) a gastos de militarización y externalización de las fronteras y control migratorio; cayendo en el cinismo más absoluto en los discursos de recogida del Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2017, entregado días después de no haber sido capaz de dar acogida ni a la cuarta parte de la ridícula cifra de alrededor de 180.000 personas que buscaban asilo en el continente.

España es alumna aventajada en esta infame política europea. Sumado a lo anterior (en dos años apenas cumplió con el 11% de su cuota de acogida de personas refugiadas), ha ido reforzando en los últimos años mediante reformas legislativas ese rechazo al “extranjero pobre”: negando el derecho a la sanidad pública universal mediante la reforma sanitaria, vulnerando derechos fundamentales de los solicitantes de asilo con la inclusión de las “devoluciones en caliente” en las Leyes Mordaza o con el mantenimiento (o incluso ampliación, con mayores irregularidades aun, caso de la cárcel de Archidona) de los centros de internamiento de extranjeros (CIE). En este proceso, además, los discursos no quedan atrás, y nada como equiparar migración y terrorismo para justificar cualquier actuación en las fronteras del estado. Lo ha dicho sin inmutarse esta misma semana el ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, más allá de cualquier dato que lo sustente o del derecho internacional en materia de refugio y asilo: «Al frenarse la emigración, impedimos que las rutas se usen para que lleguen los yihadistas a la UE».

Seguir leyendo »

El Salto de la Trocha de Castilblanco de los Arroyos: el pulso por veredas y caminos públicos en Sevilla

En las primeras estribaciones de la Sierra Morena de Sevilla se está haciendo un trabajo trascendental para defender el trazado original de la vereda Salto de la Trocha en la Vía de la Plata entre los pueblos de Castilblanco de los Arroyos y Almadén de la Plata. Un corredor con una rica biodiversidad con un legado de siglos de historia que hoy puede perderse para siempre por servilismo o negligencia de las autoridades que están llamadas a defender lo público.

Los colectivos y agentes sociales se organizan para dar a conocer la Vereda del Salto de la Trocha con una actividad el próximo 4 de marzo entre Castilblanco de los Arroyos y Almadén de la Plata que anuncian en   www.saltodelatrocha.es. Lo hacen sin recursos, conscientes de ser David contra Goliat. Inexplicablemente el PSOE de Castilblanco de los Arroyos con Segundo Benítez, actual delegado provincial de Agricultura y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, mandó en 2009 a cambiar el trazado del Salto de la Trocha en lo que afectaba a dos fincas privadas para llevarlo a la cuneta de una carretera. La gente se enteró en 2014 de este cambio solicitado por el equipo de gobierno del PSOE a merced de una cuerdo con los propietarios de las fincas que ocupaban esta vía pública.

Esta modificación de trazado supone la pérdida de un paraje natural precioso, con valor patrimonial, histórico y etnográfico: vital para entender la vida de los lugareños en tiempos pretéritos. Sus oficios, sus comunicaciones, los abrevaderos y descansaderos donde aliviaba el ganado su pesar. Por eso hay revertir el cambio de trazado y trabajar junto a la administración en recuperar estos senderos, señalizarlos y respetarlos en beneficio de la comarca y sus usos.

Seguir leyendo »

El compromiso Casero

Paco Casero

El tiempo mitiga el dolor. Tenemos esa virtud; cuando nos alejamos de los momentos duros, los suavizamos, cuando el bache se prolonga, nos adaptamos. Las ganas de vivir, el afán de logro se impone. La distancia, sin embargo, no debería hacernos olvidar lo mal que lo pasamos, los fallos que cometimos, tenemos la obligación de aprender.

En febrero de 2014, los andaluces y andaluzas llevaban a sus espaldas más de siete años de lo que se ha dado en llamar crisis económica, aunque esta faceta no sea más que los síntomas de mayores y poderosas carencias, sociales e institucionales. Si la aterrizamos en las consecuencias de la vida diaria, como paro, carencias, deterioro de servicios públicos, conflicto social, desigualdad, emigración, cuando no en marginación, pobreza, dolor, es indiscutible que los últimos diez años han supuesto mucho daño para la sociedad andaluza.

La falta de reacción, de adopción de medidas de mitigación por parte de entidades públicas y privadas, había derivado en 2014 en un clima de indignación social que no desembocó en grave conflicto social gracias a la conciencia colectiva, a la solidaridad de vecinos y familiares. A pesar de ello, las manifestaciones se sucedían, los colectivos profesionales se unían y rebelaban, las corrientes populares se colaban por todas las redes sociales, el pesar andaba a sus anchas por las calles. Otros ingredientes como la partitocracia, la corrupción, los recortes, la burocracia aderezaban la sensación de abandono de la sociedad civil, de las pequeñas empresas.

Seguir leyendo »

Un alcalde amortizado que piensa en elecciones

El alcalde de Sevilla, el Sr. Espadas, ha desplegado su artillería  mediática exigiendo a Participa Sevilla una “abstención crítica” en los presupuestos municipales en pos del “interés general”: “Que me censuren a mí, pero que no bloqueen la ciudad”, ha declarado. Mueve   ficha e intenta influir así en la decisión colectiva que en estos días están tomando las personas inscritas en Participa. Y lo puede hacer  porque a diferencia de otros grupos políticos la decisión final de voto de la formación verde morada no la tomarán los tres capitulares en una mesa camilla sino que será decidida limpia y democráticamente por sus bases. Las mismas que auparon al Sr. Espadas a la Alcaldía refrendando el acuerdo de investidura hace dos años y medio, no olvidemos. Es oportuno, por tanto, que personas de diferentes enfoques  
también opinemos sobre todo esto.

Entrando en materia, ¿de verdad, un rechazo de Participa a los presupuestos de Espadas bloquea la ciudad? Si miramos la ejecución presupuestaria de los ejercicios anteriores veremos que el bloqueo de Sevilla se encuentra más en la incompetencia del propio equipo de Gobierno. Así, la liquidación definitiva del Presupuesto de Gastos de 2016 ha puesto de manifiesto que dejaron de gastarse 120 millones de euros. Una cantidad nada despreciable para una ciudad con enormes carencias y profundas desigualdades territoriales y sociales. En 2017, la tónica continúa cuando se hizo patente la denuncia de que el Gobierno municipal dejó de gastar 55 millones de euros.

Cualquier encuesta o sondeo, y el propio barómetro recientemente publicado lo confirma, demuestra que para la ciudadanía el mandato ya amortizado del Sr. Espadas ha pasado sin pena ni gloria. Para la inmensa mayoría, Sevilla no ha cambiado, más allá de tener un día más de feria.

Seguir leyendo »

Ayuntamientos que favorecen el cambio climático

Desde la Fundación Savia, entidad dedicada a la defensa de los valores rurales y el medio ambiente, venimos poniendo en conocimiento de las Administraciones Públicas, desde hace ya varios años, una práctica de las entidades locales que favorece el cambio climático sin que la población sea realmente consciente.

En estos años atrás, estamos siendo testigos de la instalación en fechas navideñas por parte de numerosos Ayuntamientos de diferentes ciudades y pueblos de pistas de hielo para el ocio de la población.

La instalación de estas pistas de hielo es una práctica habitual que se viene realizando por muchos Ayuntamientos, sin que la población conozca el enorme gasto energético que dicha actividad de ocio conlleva en ciudades del sur, donde las temperaturas son altas, aún en invierno, para mantener el hielo practicable para ese deporte.

Seguir leyendo »

Mirando al futuro desde Andalucía: Jornadas sobre Federalismo y Plurinacionalidad

Bandera de Andalucía izada en el Parlamento de Andalucía.

En este mes en el que se va a cumplir 38 años de aquel 28 de febrero en el que masivamente los andaluces y andaluzas votamos en referéndum que queríamos ser una comunidad autónoma como la que más, porque nos reconocíamos como una nacionalidad histórica tal como dice nuestro Estatuto de Autonomía, vamos a debatir en unas jornadas, compuestas por cinco mesas redondas, los asuntos fundamentales que nos afectan en esta coyuntura en la que está en cuestión la actual organización territorial del poder y la posición que debe ocupar Andalucía en una nueva estructura territorial.

Las personas y organizaciones participantes representamos un amplio espectro en la izquierda andaluza pero tenemos en común el anhelo de cambio desde la práctica de la democracia como fin y como medio. Somos conscientes de la diversidad de la izquierda pero también de la necesidad de colaborar desde el respeto para avanzar en la igualdad, la democracia, la solidaridad y la sostenibilidad, poniendo los intereses de las personas trabajadoras, ya estén ocupadas o en paro, en el centro de nuestras preocupaciones políticas.

Destacadas personas de las asociaciones Paralelo 36, Red Municipalista en Común y de Foro Socialista de Sevilla, junto con representantes de los sindicatos UGT y CCOO y de EQUO e Iniciativa Andalucista, compartiremos, en Sevilla, opiniones y debates, mirando al futuro desde la diversidad de la izquierda andaluza para construir un futuro de libertad e igualdad para Andalucía en una España federal.

Seguir leyendo »

Birzeit como ejemplo de control y opresión del estado de Israel

A finales del 2017 visité la universidad palestina de Birzeit. Situada en una colina cerca de Ramala destacan sus edificios de caliza blanca, construidos la mayoría con aportes de palestinos que viven fuera del país. Desde ese pequeño otero se divisa a lo lejos el mar y otros horizontes prohibidos ahora  para sus antiguos habitantes. Soy profesor de la Universidad de Málaga y coordino un programa de movilidad conocido como Erasmus KA107 y estaba visitando la Universidad de Birzeit para conocer a los responsables y reunirme con dos estudiantes seleccionadas para una estancia de varios meses en la UMA.

Aparte de las dudas de rigor sobre los estudios, el coste de la vida o la residencia, las estudiantes me preguntaron si  Málaga estaba cerca la costa. Ellas desde el altozano de Birzeit podían ver el mar, pero no acercarse. Cuando les indiqué que iban a ver el mar y en varios minutos andar por la playa se les iluminó el rostro. Tal vez, una vez que superen todos los obstáculos administrativos y puestos de control militar puedan por fin llegar a la Universidad de Málaga, también disfruten de otro tipo de libertades que les son vetadas por la ocupación israelí.

Ahora me llega la noticia de la  denuncia de la Universidad de Birzeit contra las actuaciones del estado sionista que son otra vuelta de tuerca a la ya forzada "vida" de la comunidad palestina y de sus instituciones.  Todo viajero que intente llegar a Palestina sufrirá el correspondiente filtro selectivo a la entrada y el interrogatorio final a la salida...por parte de la potencia ocupante. Nadie puede ir directamente a Palestina, un estado fuertemente militarizado controla todas las entradas y salidas y ahora además estrecha el cerco contra las personas que quieren colaborar con las universidades palestinas (así como prohibir la entrada de personas comprometidas con ciertas actuaciones como la campaña de derechos humanos de Boicot, Desinversiones y Sanciones, BDS).

Seguir leyendo »