eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Natàlia Wuwei Climent

Kuirfeminista, activista crítica bisexual/plurisexual, no-monogamia, antipositivismo, técnicas de dominación y estructuras de poder. Licenciada en física y doctora en ingeniería.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 94

Bisexualidad: historia de un borrado

La bisexualidad (como también el resto de plurisexualidades,  orientaciones donde existe una atracción hacia más de un género) es normalmente borrada y estereotipada. El borrado o erradicación se caracteriza por la negación de la existencia de estas orientaciones, tanto de forma explícita diciendo que no existimos como de forma simbólica a través del lenguaje con expresiones que nos invisibilizan (como por ejemplo llamando a las relaciones ‘relación heterosexual’ o ‘relación lésbica’ sin tener en cuenta las orientaciones de las personas que forman parte de la relación). Otra forma de borrarnos es con expresiones como ‘todas somos bisexuales’, que niegan de forma indirecta la experiencia diferenciada a la de la monosexualidad (la heterosexualidad o la homosexualidad). Pero eso no es todo, ya que socialmente también somos consideradas promiscuas, que nunca sabemos lo que queremos y que por tanto siempre dudamos, y que somos inmaduras (entre muchos otros estereotipos).

Seguir leyendo »

No soy monógama y no soy un caso de poliamor "real"

Hace relativamente poco me llamaron para ver si me podían hacer una entrevista en un programa de radio para hablar sobre no-monogamias. Bien, en realidad era para hablar de poliamor (evidentemente era el único tipo de no-monogamia que conocían) y fui yo quien intentó generalizar el tema a las no-monogamias. Y es que yo no soy poliamorosa. Intentaré primero introducirme para contextualizarme y contextualizar lo que voy a explicar.

No soy monógama, pero tampoco soy poliamorosa. Me identifico más bien con la anarquía relacional. No entraré en definir ni explicar qué es la anarquía relacional, sino que intentaré explicar qué implica esto para mí en mi vida y cómo construyo mis relaciones. Yo no doy más peso ni importancia por defecto a las relaciones "románticas y/o sexuales"; vaya, lo que normalmente llamamos "relaciones de pareja" o cosas que se puedan parecer. Los grados de importancia que doy a mis relaciones dependen mucho de cada una de ellas, las cosas que comparta o no, etc; pero para mí, porque con una persona no tenga un vínculo romántico ni sexual no hace que lo que comparta con ella tenga menos valor (pueden ser proyectos de muchos tipos, o la convivencia, o proyectos de activismo, de crianza, o simplemente quedar para hablar y filosofar, para dormir juntas y hacernos compañía y compartir afecto emocional y/o físico).

Seguir leyendo »

La bisexualidad también es política

Hace poco salió  el típico estudio que decía que las mujeres bisexuales existimos gracias a la objetificación sexual que hace el hombre heterosexual sobre las mujeres 'bisexualizadas'. Esta es una forma de borrar nuestra propia orientación y sexualidad. Pero esto no es nuevo. Las personas bisexuales llevamos un siglo escuchando cosas como esta, o cosas como que los hombres bisexuales en realidad son gays que no se han atrevido a salir 'del todo' del armario.

Este 'del todo' es una metáfora que nos da una imagen de lo que significa socialmente la bisexualidad: mitad heterosexualidad y mitad homosexualidad. Esta lectura, de mitad y mitad, es la consecuencia del borrado de nuestra orientación sexual: la bisexualidad no existe, por eso es la suma de dos estados que sí que existen (uno bueno y otro malo). Y borrando la bisexualidad, detrás borramos muchas más orientaciones plurisexuales (como la pansexualidad, la polisexualidad, la skoliosexualidad, entre otras).

Seguir leyendo »

Natural vs cultural, machismo y orientación sexual

A menudo en discusiones sobre feminismos (u otros tipos de activismo donde estoy implicada) por redes sociales utilizamos sin darnos cuenta expresiones que caen en el ‘primitivismo de los comportamientos machistas’ o en ‘la naturalización de la no heterosexualidad’. Por ejemplo, ¿cuántas veces habré leído cosas como ‘estos machistas son unos cavernícolas’ o bien ‘ser homosexual no se puede escoger, por favor aceptadme’? Aunque entiendo de dónde sale la necesidad de utilizar expresiones como estas, tenemos que ir con cuidado y entender qué estamos reproduciendo utilizándolas.

Por ejemplo, el hecho de llamar ‘primitivos’ a los hombre machistas hace que se naturalicen sus comportamientos, olvidándonos de que la estructura patriarcal y su propia violencia tienen un gran componente cultural y construido; haciendo esto, incluso, damos excusa para que se siga reproduciendo, ya que ‘al ser natural’ socialmente se verá como algo difícil de evitar.

Seguir leyendo »