eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

DIRECTO Hacia el 21D

Pedro Armestre

Pedro Armestre es fotoperiodista.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 49

Heriberta, 70 años cargando agua sobre su cabeza y ya tiene un grifo

Heriberta Estrada tiene de 78 años y, de ellos, ha tardado 70 en tener agua potable en su pequeña casa de Chinandega, en el noroeste de Nicaragua. Desde que recuerda, hasta hace apenas unos meses, ha cargado un bidón sobre su cabeza para transportarla desde el río hasta su hogar, lo mismo que siguen haciendo, cada día, sus vecinas de comunidades cercanas. Heriberta y su hija Benemérita ya no gastan así sus fuerzas, pues forman parte de las 3.500 familias nicaragüenses beneficiadas por un proyecto realizado por Alianza por la Solidaridad, en colaboración con su socia Amunorchi, que ha logrado colocar "un grifo" en los hogares más humildes del departamento de Chinandega.

"Nunca pensé que esto podría pasarme, es un sueño: abrir el grifo y mirar cómo cae líquido. No me canso de verlo y de pasar la mano por debajo para darme cuenta de que es real", reconoce agitando los brazos, mientras una sonrisa ilumina sus ojos. No tener agua en su casa ha supuesto una dura y triste pérdida de tiempo en su vida. Caminatas de kilómetros que le hicieron perder la oportunidad de aprovechar la escuela, dedicarse a su familia o recuperar fuerzas. Son días, meses y años que ha pasado midiendo lo que podía beber para saciar la sed. Siempre escatimando para asearse y no sentirse sucia. Días, meses y años viendo a sus seres queridos enfermar por beber agua contaminada.

Seguir leyendo »

Escondidos y apaleados por intentar entrar en España

Oussman tiene 15 años, es de Costa de Marfil y hace cinco meses que no habla con su familia. "Es el mismo tiempo que llevo atrapado aquí, en Marruecos, sin poder entrar a España", cuenta desesperado este chico, uno de los centenares de subsaharianos que malviven en el monte Gurugú, en territorio marroquí, a la espera de una oportunidad para saltar la valla que les haría poner pie en Melilla. Muchos de ellos son adolescentes asustados que denuncian que los militares marroquíes se ensañan con ellos cada vez que hay una redada o que les capturan camino del muro que separa África de Europa.

Las historias que cuentan son espeluznantes, y hay asociaciones como Prodein y Médicos sin Fronteras que las corroboran. Bari, también un adolescente de Costa de Marfil, está lloroso. Una cicatriz tapada por una venda la cruza la mejilla. "Vale que nos repatrien, pero que no nos peguen", se queja Oussman, muy enfadado por ver las lesiones de su amigo, que apenas habla. "Nos pegan, nos levantan por las noches a golpes y nos queman los plásticos que tenemos para protegernos de las lluvias", prosigue este marfileño.

Seguir leyendo »

Reportaje gráfico: Así malvive un grupo de subsaharianos que trata de entrar en España desde Marruecos

Seguir leyendo »