eldiario.es

Rafael Reig

Soy profesor y enseño ahora en Hotel Kafka, hace años que vivo sobre todo de mi Olivetti, publicando artículos donde me dejen (y paguen algo). En Público escribí a diario desde su fundación y ahora, sobre libros, en el cultural de ABC. He publicado varias novelas, incluso por entregas en el diario 20minutos (Hazañas del capitán Carpeto), y otras como ‘Todo está perdonado’, ‘Sangre a borbotones’ o ‘Manual de Literatura para caníbales’. Vivo en Cercedilla, en la sierra de Guadarrama, y tengo una hija, Anusca, que evita leer nada escrito mí, ni siquiera mi blog personal.

Al barón-ministro-rampante

La escasez de noticias provoca la prolongación hasta la náusea de las serpientes de verano: la independencia de Cataluña, la rumba como patrimonio inmaterial de la humanidad, la Universidad de Verano de Podemos y parecidas martingalas. Por eso, si quieren una lectura refrescante, les recomiendo la entrevista del ministro de Educación, Cultura y Deporte con ABC.

El matutino monárquico afirma que, para Iñigo Méndez de Vigo "la cultura es su medio natural, se encuentra como pez en el agua, cómodo y relajado", y sin duda así será, aunque utilice clichés de "ingeniero de ventas" en urbanización a las afueras como "cambiar el chip" o "no está en su ADN".

Seguir leyendo »

A los europeos

Me resulta difícil entender lo que ha ocurrido en Grecia, pero la única conclusión a la que llego es que eso que pomposamente llaman “el proyecto europeo” es algo peligroso, antidemocrático, que avasalla a los débiles y protege los intereses de los poderosos, que es capaz de humillar a un país y de someterlo por la fuerza. En otras palabras: la Unión Europea es el enemigo.

Surgió de la necesidad del capitalismo europeo de crear un mercado único y no tiene otra finalidad que la defensa de los intereses de los poderosos. El poder real siempre ha estado en manos de quienes tienen los recursos productivos, pero hasta hace poco el poder políltico pertenecía a instituciones democráticas, elegidas por sufragio directo y libre. La Unión Europea trabaja para crear nuevas instituciones no democráticas, con el resultado que a la vista está: cada vez se pone más poder político en manos de personas que no han sido elegidas.

Seguir leyendo »

A Podemos

El único rasgo que quizá permitiría definir a Podemos como partido de izquierdas es la aguda, rabiosa repelencia que le inspiran otros partidos de izquierdas. Nada en sus deslavazados y gaseosos programas nos permitiría situarlo en la izquierda, de no ser por su fobia histérica a las banderas rojas. Ha bastado una modesta proposición de unidad para que estos benévolos caudillos pierdan los nervios y den lo mejor de sí mismos: "cabecitas de ratón", "pitufo gruñón" y la fe mesiánica en que ellos son "los revolucionarios de verdad, no los de las banderitas y los pósters".

Aparte del anticomunismo rampante de Podemos, ¿qué es lo que les da tanta alergia en la unidad de la izquierda?

Seguir leyendo »

A la izquierda

Como toda persona sensata, he sentido gran alegría ante el no griego. Ni frente a amenazas ni a pesar de presiones, si siquiera ante infames campañas de la prensa internacional (con un destacado esfuerzo para ser aún más infame por parte de nuestro infumable pero incombustible El País) se han rendido los griegos. Gracias a ellos todos en Europa hemos recuperado un poco de dignidad.

Por eso mismo me avergüenza la situación de la izquierda española. El PSOE es de derechas, por supuesto, y tiene al frente a un juvenil retrato de Dorian Gray y, dentro del armario, el envejecido original con rasgos de batracio: Felipe González. Dejemos pues al PSOE.

Seguir leyendo »

A nosotros mismos

Grecia tiene razón y es quien en este momento mantiene en pie la poca, muy poca dignidad que le queda a Europa. Si Europa es capaz de gastar el dinero de todos para rescatar a la banca y deja hundirse a Grecia, Europa no merece existir. Si Europa tiene la desvergüenza de defender el pago de los intereses a una caterva de usureros por encima de la vida de los ciudadanos de Grecia, Europa debedesaparecer. Si, como dice Tsiripas, Europa confirma que quiere que haya dueños y esclavos, entonces Europa es una infamia.

Claro que, para infamias, la de la prensa española. El País aseguraba el domingo que un referéndum es “ una falsa salida. Los referendos los carga el diablo del azar y/o la pasión”.

Seguir leyendo »

A la izquierda

Sólo en el primer trimestre de 2015 se produjeron casi 19.000 desalojos de inmuebles. Es decir, lo que llaman lanzamientos : una comisión judicial acompañada de la fuerza pública lanza a una familia a la calle (y arrastra en volandas a quien intenta impedirlo).

Ayer se produjo el primer lanzamiento con el nuevo alcalde de Cádiz, José María González, Kichi. Acabo de ver una foto de tres policías nacionales llevándose a la fuerza a un concejal.

Seguir leyendo »

A la Fiscalía

Que Zapata no se inventó esos chistes tontorrones lo sabe cualquiera que haya pasado un recreo en el patio del colegio: son chistes del año de la tos. Además los puso entre comillas. Entonces ¿qué es lo que investiga la Fiscalía? No parece que pueda ser otra cosa que la difusión de esos chistes, ¿verdad?

¿Los difundió Zapata? Hace unos años sí, pero entonces no tuvieron el menor alcance. Nadie se dio por ofendido. No provocaron ningún sufrimiento en nadie. No llamaron la atención de la policía, siempre alerta. En fin: no pasó nada. No hubo ninguna víctima.

Seguir leyendo »

A Alberto Garzón

Hay quien habla de una segunda Transición. Para decidir si se está de acuerdo o no con esta etiqueta, lo primero que habrá que aclarar es en qué consistió la primera Transición. A mi modo de ver, la recuperación de la democracia, tras la muerte del último dictador europeo, no era optativa: sucedería de todas formas. El verdadero argumento de la Transición por tanto fue el de elegir la forma de las instituciones democráticas o dicho más claramente: en impedir ciertas formas.

En concreto, creo que la Transición tuvo tres pilares: impedir una República, impedir el federalismo e impedir el protagonismo de la izquierda, es decir, del PCE y otros partidos comunistas, que eran quienes habían protagonizado la lucha antifranquista. Todo ello obedecía a la voluntad de Franco, por supuesto, que ya había nombrado rey a Juan Carlos, consideraba indisoluble la patria y había hecho del anticomunismo su misión en la vida. Así se hizo y para apartar al PCE se creó un partido socialdemócrata a cargo de Felipe González. Felipe González y los demás cumplieron con su deber: OTAN, mercado laboral flexible, protección a la Iglesia, etc. En este sentido se puede afirmar que la Transición fue un éxito rotundo.

Seguir leyendo »

Al Rey Nuestro Señor

A mí me encanta pitar ante esa Marcha Real a la que llaman himno nacional. Además es un derecho, por supuesto, no es más que libertad de expresion y una afirmación política por completo legítima. En Estados Unidos, que no es chavista ni castrista (según parece), como todo el mundo sabe, quemar la bandera de Estados Unidos es un derecho protegido por la Constitución. Nunca voy al fútbol, pero si es para abuchear al rey Felipe o para mofarse de ese himno nacional que sólo es monárquico y franquista (el nacional es el de Riego) y faltar al respeto a las instituciones, pues igual hasta me aficiono.

Lo que no se debe admitir es el derecho a llamarse a agravio. A mí no me agrada que abucheen a Paco Ibáñez, por ejemplo, pero me aguantaría si alguien lo hiciera, porque está en su derecho e incluso, como suele decirse en los bares, en su perfecto derecho. Que se aguante el rey, que para eso se le paga (y no poco, teniendo en cuenta que es un empleo heredado y no ha pasado ni una sola prueba de selección de personal, ni siquiera un simple test de inteligencia o un examen de cultura general). Que sepa que hay personas (creo que bastantes) que no se creen el cuento de la monarquía y que no sienten por ella el menor respeto. ¿Por qué íbamos a sentirlo? Nadie está obligado a respetar a un rey o a un himno, ni siquiera aunque lo hubiera compuesto José Alfredo Jiménez.

Seguir leyendo »

A Esperanza Aguirre

Dice usted, señora Aguirre, que sus principios son: “la libertad, la vida, la propiedad, el imperio de la ley y el orgullo de ser españoles”. Menudo galimatías y qué ganas de mezclar churras con merinas. ¿Cómo va a ser un principio el orgullo, sea con motivo de ser españoles, con motivo de ser de Calatayud o con motivo de ser protésico dental? Con un principio tan disparatado cuesta imaginar dónde se puede terminar.

Es difícil en cambio no ser partidario de la libertad, lo admito, en especial de la propia, ¿verdad? Cuando se trata de la libertad de los demás, ya es harina de otro costal y resulta mucho más fácil comprender que pueda limitarse. En estilo rústico, para que usted me entienda: a mí me gustaría tener la libertad de vivir en una casa como la suya, por ejemplo, pero no la tengo, porque no puedo pagarla. ¿Dónde queda la libertad de quienes han sido desahuciados? ¿Quién tiene libertad para operarse en una clínica privada? ¿Habla usted sólo de la libertad que cada uno se pueda pagar en esta sociedad injusta y explotadora?

Seguir leyendo »

- PUBLICIDAD -
- PUBLICIDAD -