eldiario.es

Menú

‘Sense8’: el imperio de los sentidos

Una serie de los Hermanos Wachowski, creadores de Matrix, y de Michael Straczynski, en la que ocho personas de diferentes culturas y partes del mundo están unidos mental y emocionalmente

- PUBLICIDAD -
Portada Sense8. Foto: loslunesseriefilos.com

loslunesseriefilos.com

El término de ‘ binge-watching’ se popularizó allá en los años noventa en los Estados Unidos y, viene a significar: darse un atracón o maratonear una serie. Desde hace unos años, ‘ Netflix’ ha conseguido de nuevo poner este concepto de moda, ya que su producción propia desde el momento de su estreno, pone a disposición del usuario todos los episodios de la temporada el mismo día. ¿Por qué explico esto? Muy sencillo, porque la forma de ver, planificar y realizar una temporada cambian su concepción. Ya no se tiene tanto en cuenta un desarrollo capitular sino que se busca uno más global. Por lo tanto, el espectador tiene que entender que quizás la historia no empiece a cobrar fuerza y sentido hasta los episodios tres y cuatro.

Sense8’ da nombre a la serie creada por los Hermanos Wachowski (‘Matrix’, ‘V de Vendetta’, ‘Cloud Atlas’ o ‘Jupiter Ascending’)  y Michael Straczynski (Babylon 5). De los primeros no daré mi opinión extendida -no viene al caso-, pero sin duda su cine, últimamente, ha tenido más errores que aciertos. Con esta ficción, ha pasado un poco lo mismo, ya que la opinión se ha debatido entre el desprecio y el elogio. Muchos se bajaron tras los dos primeros episodios -me incluyo yo-, ya que no encontraron mucho misterio. El formato ‘Netflix’ te obliga a tener paciencia para engancharte al desarrollo de la historia; aún así, y más concretamente en esta ficción, hay que dejarse llevar.

Un torrente de libertad creativa y una auténtica producción faraónica: se grabó en cuatro continentes y en nueve ciudades distintas (Chicago, Berlín, Londres, Reikiavik, Seúl, Nairobi, Bombay, México D.F. y San Francisco). Así, ‘Sense8’ ha sido un reto para el equipo técnico ya que a parte de la distancia entre localizaciones, también hay que sumar las secuencias de suma dificultad que la componen. Las expectativas que rodeaban a esta ficción era muy altas que, para mí, solo las han cumplido a medias.

La narración gira alrededor de ocho personas de diferentes culturas y partes del mundo que están unidos mental y emocionalmente por unos potentes enlaces sinápticos: siendo capaces de proyectar sus sensaciones más allá de su propio cuerpo: Riley (Tuppence Middleton), una DJ islandesa con un pasado marcado por la tragedia que vive en Londres para alejarse de sus demonios; Nomi (Jamie Clayton), un transexual que vive una bonita historia de amor en San Francisco; Capheus (Aml Ameen), un alegre conductor de autobuses, fan incondicional de Jean-Claude Van Damme que vive en Nairobi; Kala (Tina Desai), científica y religiosa, se enfrenta a un matrimonio ‘arreglado’ con un hombre al que apenas conoce; Sun (Bae Doona), enigmática y luchadora, se ve ninguneada en un ambiente totalmente desfavorable y tradicional de Corea del Sur; Lito (Miguel Ángel Silvestre), actor mexicano de películas de acción que esconde su homosexualidad; Wolfgang (Max Riemelt), ruso y ladrón, vive en Berlín que tiene convivir con los recuerdos de una terrible infancia; y, Will (Brian J. Smith), policía de Chicago de fuertes convicciones. La conexión entre ellos empezará tras el suicidio de la sensate -como se hacen llamar- Angelica (Daryl Hannah), a partir de ese momento, su unión se irá haciendo cada vez más fuerte.

Sense8, foto por indiewire.com

A priori es un proyecto ambicioso y, sin duda, lo es: los hermanos Wachowski introducen ocho culturas distintas; además de tratar, a pequeñas pinceladas, temas de sexualidad, identidad, religión, moral, política, etc. ‘Sense8’ durante su primera temporada transmite este afán por la multiculturalidad que se focaliza a través de la interacción de los personajes. Esa codicia hace que la serie no se sepa situar hasta más allá del cuarto episodio, cuando se convierte en un drama humano, que es para mí lo que dota de interés a una trama un tanto difusa. De hecho, tampoco es fácil acertar qué tipo de historia nos quiere contar y, sobre todo, en qué género quiere ubicarse.

La fuerza del relato se concibe en la pequeña historia individual de cada uno de los personajes y, la interconectividad entre ellos; aunque el resultado será desigual ya que no todos tendrán la misma complejidad y profundidad: cada uno tendrá unos traumas, dilemas y dramas muy distintos. La interacción entre alguno de ellos da momentos únicos e interesantes, en parte, por ese choque de culturas e individualidad.

Sense8, foto por sense8.wikia.com

‘Sense8’ es un verdadero ejercicio para los cinco sentidos ya que es extremadamente estética: capaz de transmitir texturas, sonidos, colores, pasión y olores dando al espectador un gran espectáculo audiovisual. El problema radica en esto, ya que parece que la ficción, no pasa de ser un mero espectáculo formal donde el contenido es escaso o bastante simple. Como dije más arriba, la temática es variada y, la crítica social, política y económica está latente durante todos los episodios; aunque da una falsa profundidad en el tratamiento y, de hecho, en muchos casos falla en tener o buscar una reflexión demasiado sencilla. La historia no ahonda más allá de lo estético, no logra forzar al espectador a entrar en algo más complejo. El relato supone, por lo tanto, un texto filosófico muy ligero, y con toques de moralina, que lo único que pide al público es que se deje llevar y, que disfrute de un entretenimiento puro y duro que parece enmarcarse en la ciencia ficción. Además, ‘Sense8’ logra producir un efecto de no saber muy bien que te atrae de ella pero que consigue engancharte.

Según los Wachowski: ‘ Sense8’ está pensada para una duración de cinco temporadas. Aún así, la serie tiene que superar las graves deficiencias que tiene la historia, ya que desde un principio la trama no está bien planteada y, que a lo largo de su desarrollo deja muchas cosas importantes sin explicar y otras mal rematadas. Lo mejor, sin duda, es conocer la vida de los ocho e ir descubriendo con ellos las diferentes interconexiones. Como anexo, al mencionar las conexiones sinápticas, me acordé de las novelas de Orson Scott Card sobre Ender.

Sense8, foto por latam.ign.com

¿Qué si la recomiendo? Sí, ‘Sense8’ es una serie ideal para maratonear y, de verdad, sin sobre análisis, es un verdadero disfrute que sin darte apenas cuenta has visto los 12 capítulos de una sentada. En España, se puede ver a través de ‘Netflix’ así que no tenéis excusas para echarla un vistazo.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha