eldiario.es

Menú

“Nuestro sueño es que el albergue para animales abandonados no sea necesario”

Yaiza Magdalena y Paula Rey, integrantes de la Unidad Palmera Animalista (UPA), llevan a cabo labores de educación y concienciación y programas de esterilización para intentar eliminar “de raíz” el problema del abandono animal en la Isla.

- PUBLICIDAD -
Paula Rey (I) y Yaiza Magdalena son las responsables de UPA. Foto: LUZ RODRÍGUEZ.

Paula Rey (I) y Yaiza Magdalena son las responsables de UPA. Foto: LUZ RODRÍGUEZ.

Su proyecto es ambicioso, pero “realista a largo plazo”. “Nuestro sueño es que el albergue para animales abandonados de La Palma no sea necesario, tenemos que educar y crear conciencia precisamente para evitar el abandono”, han señalado a La Palma Ahora Yaiza Magdalena y Paula Rey, integrantes de la Unidad Palmera Animalista (UPA), una asociación que centra su labor en “eliminar de raíz el problema de los animales abandonados”. 

UPA, explica su presidenta, Yaiza Magdalena, “no cuenta con un núcleo zoológico, por lo que llevamos a cabo principalmente programas CES (Captura, Esterilización y Suelta) para los gatos de la Isla, que está llena”. “Estamos centrados en los gatos de la calle porque no ha habido ninguna asociación que se dedique a ellos, la mayoría se preocupa de la atención de los perros y los gatos abandonados es un problema que se está saliendo de control; mucha gente no sabe que el programa CES es una alternativa”, asegura. “Estamos intentando educar a las personas y creando conciencia; mantenemos contacto también con los cuidadores de colonias de gatos y les enseñamos cómo pueden continuar su labor para que no se creen tensiones entre la colonia y los vecinos”, apunta Yaiza, quien ha residido más de 15 años en Estados Unidos y tiene experiencia en este tema. “Cuando regresé a la Isla me uní al grupo La Palma Cats que había creado Paula para ayudar  a los gatos, queríamos hacer algo en activo y creamos UPA”, añade. “La idea original de UPA era unir a todos los animalistas de La Palma y para ello creamos una página web ( www.upalapalma.org) con mucha información”. 

El ámbito de actuación de UPA, que cuenta con una red de voluntarios, es insular, aunque Yaiza y Paula residen en Breña Baja y en esta zona el trabajo es más intenso. Si bien su labor en estos momentos está centrada en los gatos, por la lamentable situación en la que se encuentran, su preocupación se extiende a todos los animales. “Las personas somos responsables de los animales domésticos, de cualquier especie”, recuerda Yaiza. 

La presidenta de UPA subraya que “jamás nos podremos deshacer de todos los gatos de la calle, eso es imposible, y la única manera de controlar la población y mantenerla en equilibrio es con el programa CES”. “La realidad es que si los gatos se eliminaran, por ejemplo, con veneno, en menos de un año habría la misma cantidad o el doble en el mismo sitio, porque el problema no se ha resuelto, lo que se ha hecho es combatir un síntoma. El problema no son los gatos en la calle sino por qué están en la calle, y eso es lo que nosotros estamos tratando de solucionar”, precisa. “El albergue para animales abandonados hace falta, pero nuestro sueño es que no sea necesario; el albergue no es la solución definitiva, sino una manera de aliviar el problema; en otras partes del mundo se ha logrado que los albergues no existan”, afirma. 

UPA carece de recursos propios y se autofinancia a través de actividades. El Ayuntamiento de Breña Baja es, de momento, la única institución que está colaborando en un programa piloto del programa CES para colonias de gatos. Paula Rey destaca en este sentido “la labor de mucha gente que lleva toda la vida trabajando con animales, gastándose el dinero de sus bolsillos sin ningún tipo de ayuda”. 

Rey hace hincapié en que UPA “tiene el mismo fin que otras asociaciones, ayudar a los animales, pero lo que intentamos es llegar a la raíz del problema, porque los animales no están abandonados por voluntad propia. Yo, personalmente, pido al Cabildo, como máxima institución, que aborde este problema de fondo, que no empiece por arriba, construyendo un albergue, sino imponiendo, por ejemplo, la obligatoriedad de que todos los animales domésticos lleven un microchip para si algún día son abandonados se pueda encontrar a su dueño, y también se debería hacer una campaña en la que se ponga de relieve la importancia de la castración”. Paula entiende que “los animales están muy por debajo en su estatus con respecto al ser humano, y, aunque no seamos iguales, hay que tener con ellos consideración, porque no son objetos”. Yaiza agrega que “a nivel institucional debería de haber un departamento de bienestar animal, como en Nueva York, donde hay policías que investigan el maltrato animal”. 

En general, resalta Yaiza, “ni el palmero ni el canario están concienciados sobre el abandono animal”. “Un sueño muy bonito es que el albergue a largo plazo no sea necesario, que solo recoja temporalmente a los animales que se hayan perdido”. 

Para hacer realidad ese sueño, UPA propone llevar a cabo tareas de educación, concienciación, programas de castración gratuitos para gente que carezca de recursos y para asociaciones, registro de mascotas, cambios legislativos y apoyo a campañas de educación en las escuelas, entre otras medidas. “Hay gente con experiencia en este ámbito para solucionar el problema, pero necesitamos ayuda; La Palma es una isla pequeña y es posible resolver el problema de raíz, porque en otros lugares se ha conseguido”, concluye Yaiza.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha