La portada de mañana
Acceder
Encuesta - La mayoría de votantes del PP apoya una moción de censura de Feijóo
Los obstáculos que afronta el acuerdo entre EEUU e Irán
Opinión - 'Inundar el terreno de mierda', por Esther Palomera

Los desempleados apuestan por las artes escénicas para enriquecer su formación

Se abre el telón en el Taller de Artes Escénicas de Vitoria y sobre el escenario se aplican los 18 alumnos inscritos en el primer curso destinado a desempleados organizado por la escuela. Saltar a escena es un bálsamo para ellos, la mayoría inmersos en situaciones personales duras tras muchos meses de inactividad laboral y búsqueda infructuosa de un trabajo. Estos aprendices encuentran en la práctica de la disciplina teatral una actividad catártica que les reporta unos beneficios nunca antes imaginados.

Después de años de experiencia y constantación de los beneficios experimentados por sus alumnos en el ámbito de las relaciones sociales, el centro de enseñanza se ha lanzando a desarrollar un experiencia piloto con desempleados. “Sin nosotros pretenderlo hemos contribuido a mejorar las habilidades sociales, la autoestima y capacidad de superación de muchos alumnos. Así nos lo han hecho saber ellos y sus familiares. Los buenos resultados obtenidos nos animaron a probar con este ensayo piloto que, por el momento, tiene buena acogida entre los alumnos”, explica el jefe de estudios del TAE, Javier Alcorta.

Los perfiles de los alumnos son variados. Se trata de personas de distinta procedencia, desde argentinos a argelinos o vascos y de diferentes estratos sociales. Sí hay algo que les une: un desgaste emocional provocado por situaciones personales difíciles y un sentimiento de presión y culpa provocado por el paro, en su caso, ya de larga duración.

Las artes aplicadas, muy desarrolladas en Londres

Dada la naturaleza de estos casos, el centro de enseñanza trabaja conjuntamente con un gabinete de psicólogos que realiza una evaluación y seguimiento posterior y final a cada alumno. La selección entre los aspirantes la ha realizado la organización de integración social Sartu Araba. “Para los alumnos es entrar en un juego muy positivo. Dejan atrás el lastre de sus casos particulares para desde otro prisma explorar nuevas capacidades que la mayoría desconocen tener. Su autoestima sale reforzada porque ven que llegan mucho más allá de lo que en principio creen”, relata Alcorta. “Les ayuda a relativizar las cosas. Toman cierta distancia y la justa medida de los problemas. A veces los fantasmas son más peligrosos que la propia realidad”, añade Alcorta.

Esta actividad la desarrollan gracias al asesoramiento de uno de los profesores del TAE que acude regularmente a las Jornadas sobre la inclusión social y la educación en las artes escénicas organizadas por la Red Española de Teatros, Auditorios, Circuitos y Festivales de Titularidad Pública, La Red. “Aquí estamos empezando a explorar las posibilidades de las artes aplicadas. En ciudades como Londres, donde estos estudios tiene rango universitario, esta faceta está muy desarrollada. Tenemos que ponernos al día”, declara el jefe de estudios del centro de enseñanza de Vitoria.

El responsable del TAE confiesa que la inmersión en esta nueva actividad les ha hecho tomar contacto al profesorado con los colectivos más afectados por la crisis y acercarse a esta dura realidad. “Lo cierto es que la gente, mucha más de lo que nos pensamos, lo está pasando francamente mal y necesita mucha ayuda”.

El taller se imparte durante casi dos meses con cuatro horas semanales programadas en sesiones de dos horas y es gratuito.