Un informe oficial alerta de grietas que “comprometen la estabilidad” en Huelva de las balsas tóxicas con fosfoyesos
Las balsas de fosfoyesos selladas en Huelva presentan “filtraciones de agua y humedades”. Así lo apunta el sexto informe del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Dirección General de la Costa y el Mar, sobre el seguimiento y control de las medidas efectuadas para el proyecto de clausura de estas instalaciones, que alerta de “evidencias en todas las zonas estudiadas de un aumento de los procesos de erosión e inestabilidad generados por las lluvias”.
El documento, con fecha del 30 de julio, al que ha tenido acceso Europa Press y adelantado por El País, recoge las conclusiones realizadas por Emgrisa, empresa pública encargada de la supervisión de las obras, en un informe del 16 de julio sobre el funcionamiento del cierre (tacón) perimetral del apilamiento 2. Este informe, además, ha sido elevado a la Audiencia Nacional sobre unas instalaciones cuyo sellado está acometiendo Fertiberia tras finalilzar su actividad.
De este modo, entre las conclusiones destaca que existen “evidencias” en todas las zonas estudiadas de “un aumento de los procesos de erosión e inestabilidad –grietas, cárcavas, deslizamientos– generados por las lluvias”, que, según el estudio, “comprometen la estabilidad y durabilidad del cierre perimetral”.
Una vez conocidas estas concluciones, las formaciones Mesa de la Ría y Con Andalucía han pedido este viernes la “paralización” de las obras de clausura de las balsas de fosfoyesos. Mesa de la Ría considera que esto evidencia, “una vez más”, que el proyecto Restore 20/30 de Fertiberia “no constituye una solución definitiva para el grave problema ambiental provocado por las balsas de fosfoyesos de Huelva”.
Porosidad y permeabilidad
El estudio señala también que se observa un aumento de la vegetación en todo el cuerpo del tacón pudiendo originar “porosidad e incremento de la permeabilidad”, además de que el ángulo de rozamiento interno “no cumple en cinco de las seis muestras analizadas”. Las grietas detectadas en el tacón “podrían estar reforzadas por este hecho, pudiendo comprometer la estabilidad del cierre perimetral”.
Por otra parte, el informe señala que algunas zonas del tacón “no cumplen como elemento de cierre perimetral debido a la ausencia de empotramiento de la base del tacón en el horizonte de los fangos de marisma, tal y como se define en proyecto”.
Asimismo, el documento del Ministerio recoge que se observan “evidencias de filtraciones de agua –salidas, precipitados salinos, etc.– a pie del talud exterior del tacón perimetral”, toda vez que en otras zonas “se detectan humedades en los últimos 40-50 centímetros del talud el tacón, así como franjas de precipitados de tonos lechosos en días secos”.
“No se pueden descartar problemas”
Por otra parte, el informe indica que los resultados de conductividad hidráulica K (m/s) del cierre perimetral del apilamiento 2 (10-7-10-8 m/s) son “superiores a los definidos en proyecto (10- 9 m/s)”. “Estos valores, obtenidos mediante ensayos hidráulicos realizados en los piezómetros instalados, difieren de los valores de la conductividad hidráulica K (m/s) obtenidos en laboratorio a partir de las muestras inalteradas recogidas en los sondeos realizados en el tacón (10-9 - 10-10 m/s)”.
Además, el documento concluye que “no se pueden descartar problemas de disolución en el seno del tacón a medio-largo plazo, debido al alto contenido en carbonatos de las arcillas del tacón (11-43%), pudiendo interaccionar con el agua ácida (pH de 2-3) proveniente de la masa de fosfoyesos”.
Una vez conocido este análisis, el Ministerio trasladó a Fertiberia, empresa encargada del proyecto de clausura de los fosfoyesos, del informe y solicitando que informe de “las actuaciones llevadas a cabo y medidas adoptadas a raíz de las deficiencias observadas en los escritos anteriores y, si procede, de aquellas modificaciones que se hayan podido suceder en el proyecto y plan de trabajo previsto”.
Fertiberia defiende sus trabajos
Por su parte, desde Fertiberia han indicado a Europa Press, que el proceso de restauración de los apilamientos de fosfoyesos se está desarrollando “conforme a la planificación prevista en el Proyecto Restore 20/30, con total transparencia y dentro de la normalidad propia de una obra de esta complejidad y envergadura”.
Además, la barrera perimetral diseñada en el proyecto se encuentra actualmente en fase de ejecución y, “como sucede durante el desarrollo de este tipo de infraestructuras”, es “objeto permanente de comprobaciones, controles y, cuando resulta necesario, de actuaciones de ajuste y refuerzo antes de su conclusión”.
El informe de la Dirección General “se encuadra en este contexto de normalidad” y “hace referencia a la presencia de filtraciones en una zona concreta de la barrera que se encuentra actualmente en construcción”. “Esta circunstancia está siendo analizada técnicamente para adoptar las medidas complementarias que permitan garantizar las condiciones de estanqueidad previstas en el proyecto para todo el perímetro de la barrera”.
“Estas actuaciones se enmarcan dentro del firme compromiso de Fertiberia con la ejecución rigurosa del proyecto y con su conclusión conforme a todas las garantías técnicas y ambientales exigibles y, al igual que con otras indicaciones técnicas recibidas previamente, serán comunicadas y valoradas por las administraciones públicas competentes antes de su implantación”, han remarcado desde la compañía.