Maíllo celebra el “giro” de Irene Montero para elegir al candidato de la izquierda en primarias y plantea crear un censo común

Daniel Cela

Sevilla —

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Hace un año y medio, en la primavera de 2025, Izquierda Unida (IU) propuso al resto de formaciones de izquierdas en Andalucía (incluida Podemos) la posibilidad de celebrar unas primarias abiertas para elegir al mejor candidato de todo el espacio progresista para las elecciones andaluzas. El 3 de abril de 2025, el Partido Comunista de Andalucía (PCA), fuerza motriz de IU, entregó a las ejecutivas de esos partidos un borrador con la propuesta de reglamento de primarias conjuntas.

El pasado domingo, la dirección estatal de Podemos confirmó el nombre de Irene Montero como su candidata oficial a las próximas elecciones generales. En el acto, ella misma lanzó la idea de someterse a unas primarias abiertas, “a las que se pueda presentar cualquier persona”, para elegir el mejor cartel electoral de toda la izquierda confederal en España. Sobre el papel, el planteamiento teórico de Podemos y el del resto de fuerzas que antaño orbitaba alrededor de Sumar empiezan a confluir.

El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ha celebrado este martes el “giro” estratégico que dio Podemos en el acto del pasado domingo. “Lo de Irene Montero es cero novedad: ya se había propuesto, ya se había presentado... Lo que es novedad es el giro que han dado: de no estar abierto a un proceso de debate político a estarlo, lo cual es una noticia positiva”, ha explicado durante una entrevista en el programa Acento Andaluz, de 7 TV Andalucía, presentado por el periodista Fernando Pérez Monguió.

“Valoro el giro que ha dado Podemos, porque es un giro en toda regla de alguien que decía que no se sentaba con nosotros porque formábamos parte de un Gobierno de la guerra a alguien que dice: oye, estoy aquí. Yo creo que han dado un salto de responsabilidad que hay que celebrar, nos alegramos de que la gente abrace las tesis que uno defiende”, ha subrayado el líder federal de IU.

En las elecciones andaluzas del pasado 17 de mayo, Maíllo fue el candidato de la coalición de izquierdas Por Andalucía, que también integró a Podemos a muy última hora. En su doble vertiente política -federal y andaluza-, el dirigente de IU ha recordado que su formación lleva “dos años diciendo que el nuevo frente amplio que se construya debe ser por método democrático y con primarias si no hay acuerdo” sobre el cartel electoral entre los partidos que conforman la coalición. “Por tanto, fantástico en ese procedimiento democrático”, ha insistido, sobre las primarias abiertas planteadas también por Irene Montero.

Maíllo ha querido ir más allá del debate interno y de nombres y ha pedido “hablar de políticas”. “Me preocupa que sea un proyecto creíble, fiable, claramente identificable”, ha subrayado, para destacar que “a pesar de que no hay nombre ni candidato, tenemos un suelo, que sin duda alguna va a subir, y que va a ser determinante para la posibilidad de la renovación de un Gobierno progresista en España”.

El pasado marzo, el Consejo Federal de IU, máximo órgano de decisión entre asambleas, aprobó una resolución para instar al resto de partidos de la coalición progresista -Movimiento Sumar, Comuns y Más Madrid- a “acelerar los procesos para elegir al sustituto o sustituta de Yolanda Díaz” como nuevo candidato de este espacio político a las elecciones generales.

“En política, los espacios vacíos no proceden”, aseguró entonces Maíllo, que aún no había dado el salto para ser candidato en las andaluzas, pero sí aspiraba a llegar a esos comicios con un nuevo referente de la izquierda confederal en España que acompañara al futuro candidato de la confluencia de izquierdas.

Han pasado seis meses, los partidos en la órbita de Sumar no han ocupado aún el hueco que dejó la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo (que anunció su renuncia a repetir como cabeza de cartel el 25 de febrero). En cambio, Podemos ha tomado la iniciativa esta semana, con el inicio del curso político, colocando a Irene Montero por delante. Maíllo se ha reafirmado este martes en la necesidad de resolver cuanto antes el asunto del candidato y la marca. “Tenemos que hacerlo este mes o en octubre”, dice.

IU está pensando abordar las primarias conjuntas para elegir al candidato de toda la izquierda en las próximas generales con el mismo esquema que dibujó hace año y medio para el reglamento de primarias de Por Andalucía, aunque aquellas nunca llegaron a celebrarse porque los partidos integrantes apostaron en bloque por el nombre del propio Maíllo como cartel electoral (todos excepto Podemos, que se sumó a la coalición a posteriori, cuando el resto ya había pactado las listas electorales).

“Nosotros planteamos unas primarias para estimular el espacio político”, ha subrayado el dirigente cordobés. “La fórmula más transparente, si se diera el caso, sería un censo nuevo en el que nos tendríamos que apuntar todos, no que cada organización dice que tiene tantos, no. Cada uno animaríamos a nuestra gente a que se adscribiera, y también a personas a nivel independiente. Los mecanismos de primarias tienen sentido si son mecanismos de movilización, no de tensión. Ojalá se pueda llegar a un consenso sobre la candidatura”, ha sentenciado.

“El problema de Rufián es que no descapulla”

Preguntado por el líder de ERC Gabriel Rufián como posible candidato de consenso de toda la izquierda confederal en las generales, Maíllo ha respondido, medio en broma, medio en serio: “El problema de Rufián es que no descapulla. Él tiene que decidir si da el paso para ser un líder federal”.

El coordinador federal de IU ha reconocido el valor del dirigente independentista catalán por agitar el debate de la unidad de las izquierdas para hacer frente al ascenso de PP y Vox en las generales, pero asegura que nunca han hablado en persona sobre este asunto -“escribirme un WhatsApp no es hablar”- y que no cree que se desmarque de ERC.

El reglamento de las primarias abiertas que diseñó IU para Andalucía proponía crear una plataforma web para la marca de la confluencia de izquierdas, y que cada partido movilizase a sus bases para que se registrara, con nombre y apellidos, todo el que quisiera votar al candidato de la coalición a la presidencia, así como la lista de candidatos en cada circunscripción provincial.

Se pensó así, como explica ahora Maíllo, para estimular la participación de la militancia de todos los partidos integrantes, que cada uno movilizase a sus simpatizantes y afiliados para que se implicasen en las primarias, con la idea de generar “un clima de activación del electorado de izquierdas que sirva como impulso para la campaña electoral”.

El documento, adelantado en su día por elDiario.es, incluía una propuesta detallada sobre el método de votación de los candidatos. Se haría mediante el denominado método Dowdall, conocido porque fue el que utilizaron en su momento candidaturas populares como la de Ahora Madrid. Este sistema otorga un punto completo al primer nombre de cada lista, medio punto al segundo, un tercio al tercero, un cuarto al cuarto y así sucesivamente hasta completar todos los nombres de la lista. El sistema tiene una única corrección de género para garantizar que haya paridad en todas las listas. 

Que Irene Montero y Antonio Maíllo coincidan en el esquema de primarias conjuntas para lanzar una candidatura unitaria en las generales es un avance, pero no está exento de matices respecto al procedimiento. En Andalucía ya supuso un problema la idea de crear un censo nuevo “partiendo de cero”, porque los morados creían que se menospreciaba a sus inscritos.

Además, IU y Podemos no ponderan igual los votos. Los primeros utilizan para sus procesos internos un sistema puramente proporcional, mientras que los segundos utilizan el denominado método Desborda, una actualización del clásico Borda, que premia más a los ganadores que el sistema Dowdall.