Rubalcaba dice que el PP quiere “enviar a las mujeres a los años de Cuéntame”
“Queremos libertad e igualdad”. Es la máxima que ha repetido el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, en la Fiesta de la Rosa celebrada hoy en Jaén. Un día, que no fiesta, “porque tenemos poco que celebrar”, ha dicho Rubalcaba, marcado por las críticas a las políticas de igualdad de Mariano Rajoy.
El acto ha comenzado con un minuto de silencio por las víctimas de la violencia machista. En la última semana se han registrado seis nuevos casos, el más reciente ha sido la muerte de una mujer del municipio jiennense de Alcalá la Real a manos de su ex pareja. Rubalcaba ha iniciado su intervención arremetiendo contra el Gobierno central: “como siempre que gobierna la derecha, las mujeres empiezan a notar la desigualdad”, ha dicho. Ha pedido que se refuercen los mensajes de apoyo para que las víctimas denuncien porque “los asesinatos no son sino el final de una desgraciada cadena que empieza con la desigualdad”.
“Se acabó la fiesta de la emancipación”, ese es el mensaje que, según Rubalcaba, la derecha perpetúa porque “quiere enviar a las mujeres a los años de Cuéntame”. De hecho, ese es el escenario en el que, a su juicio, el Partido Popular está situando al país y ha planteado como alternativas las propuestas socialistas. “No queremos volver a la España de Cuéntame. No queremos volver a ver como la gente se va a Alemania en busca de empleo. No queremos volver a ver a las mujeres que van a abortar a Londres”.
En esa línea, todo su discurso ha girado en torno a la defensa de la igualdad de oportunidades y de la educación y la sanidad como servicios públicos. En el caso de la educación ha vuelto a pedir la retirada de la Ley Wert y ha argumentado que la diferencia entre la izquierda y la derecha es que la segunda “a los niños con dificultades, los segrega” mientras que “la izquierda, a los niños con dificultades los ayuda”.
También ha reprochado que se hable nuevamente de abaratar el despido y de reducir las pensiones o el salario mínimo. En contraposición ha señalado que el PSOE tiene medidas para fomentar la creación de empleo.
Más allá de las críticas, Rubalcaba ha mantenido la mano tendida al gobierno porque “en democracia lo más valiente es ofrecer pactos”. En ese sentido, ha reiterado el apoyo al gobierno en la negociación de la Política Agraria Común (PAC), que ahora mismo se está debatiendo en Europa y que es clave para el campo andaluz y jiennense. Le ha pedido al ministro Arias-Cañete que defina su posición con relación a la PAC para defender al olivar andaluz porque “eso sí que es marca España”.
Antes que Rubalcaba, el presidente del PSOE y secretario general de los socialistas andaluces, José Antonio Griñán, ha iniciado su discurso señalado que “Andalucía es de izquierdas porque es más sabia que otros sitios” y porque “conoce a la derecha”. Griñán ha subrayado que “todo el trayecto de la derecha es siempre romper la igualdad de oportunidades”. Ese ha sido uno de los ejes de su intervención, centrada en marcar las diferencias con otras comunidades gobernadas por el Partido Popular. Griñán ha sacado pecho en esas diferencias y Rubalcaba, minutos después, ha elogiado acciones concretas como la modificación de la Ley Andaluza de Muerte Digna, anunciada por la Junta.
Griñán ha insistido en que es posible plantear otras políticas que capten el interés de los ciudadanos. En esa línea ha mostrado el respaldo del PSOE andaluz al Rubalcaba para “continuar” en la lucha hasta conseguir “en los próximos meses una alternativa de gobierno que pueda inundaar de puños y rosas” toda la geografía nacional.
También se ha referido al olivar. Ha reclamado una defensa en Bruselas de los intereses de la agricultura productiva. Ha dicho que “Andalucía merece la PAC que necesita” y ha reclamado “precios justos” para los productores andaluces.
A este acto han acudido alrededor de un millar de socialistas jiennenses. El secretario del PSOE de Jaén, Francisco Reyes, ha destacado la “modesta comida” -salmorejo, ensalada de perdiz y solomillo- y que “cada uno se ha pagado la suya”. 15 euros por compartir charla con los compañeros, hacerse fotos con los líderes federales y andaluces, y celebrar un Día de la Rosa tan comedido que, en el fin de fiesta, no ha incluido flores.