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Claudia Bandrés

11 de marzo de 2026 23:10 h

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La tasa de paro en Aragón –7,7% en el cuarto trimestre, según la Encuesta de Población Activa (EPA)– se sitúa claramente por debajo de la media española del 9,9%, aunque dentro de la comunidad no todo es igual de positivo, ya que las comarcas presentan datos muy diversos: las que se sitúan en la zona oriental de Huesca registran pleno empleo –menos del 5%–, mientras que las de la zona oriental de la provincia de Zaragoza y las turolenses vinculadas con la minería y la térmica de Andorra son las peor paradas –más del 10%–. Así, se contraponen dos realidades: la importancia del sector agroindustrial y del turismo en Aragón frente a la pérdida de empleo en el sector manufacturero y por la transición energética.

Esta radiografía comarcal se deduce de los datos del paro registrado de febrero y las afiliaciones a la Seguridad Social del mismo mes, si bien el número de parados que proporciona trimestralmente la EPA en Aragón suele ser ligeramente superior al de las oficinas de empleo, y lo mismo sucede con la población ocupada de esta encuesta en comparación con el registro de afiliados a la Seguridad Social.

Por tanto, la tasa de paro que aquí se proporciona tiene en cuenta los datos de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social por comarcas, que constituye una buena aproximación para conocer cuál es la situación de empleo en las comarcas aragonesas de manera desagregada.

La Litera, Bajo Cinca y Ribagorza son las tres comarcas que registran una menor tasa de paro de toda la comunidad. En el caso de las dos primeras, la agricultura, muy competitiva en términos de exportaciones de temporada, así como la ganadería y la industria que se genera en torno a ella, evidencian la relevancia de este sector en la zona. En La Litera, una de cada cuatro personas trabaja en la industria de la alimentación. Por otro lado, en Bajo Cinca el sector primario tiene algo más de presencia y la industria algo menos que en su comarca vecina, si bien a la luz de los datos de empleo y paro termina con resultados también muy positivos. Cabe destacar en ambas comarcas el alto porcentaje de extranjeros —33%— del total de personas cotizando a la Seguridad Social, lo que confirma la situación de pleno empleo de la población española residente.

El otro sector que genera empleo en la provincia de Huesca es el turismo. Muestra de ello es la comarca de Ribagorza, que en este mes de febrero se sitúa en tercer lugar como la comarca con la tasa de paro más baja. El alojamiento, el comercio, las bebidas y alimentos, así como las actividades deportivas, son los sectores que favorecen esta situación. Ese predominio de los servicios es lo que provoca que sea la comarca que más favorece la igualdad en términos de empleo entre hombres (57%) y mujeres (43%). Respecto a la presencia de trabajadores extranjeros, el porcentaje es más bajo que en La Litera y el Bajo Cinca, aunque sigue siendo destacable —20%—.

Del Sobrarbe al Matarraña

Aunque Sobrarbe, Alto Gállego y La Jacetania, en menor medida, no cuentan con una tasa de paro tan baja como las anteriores, sigue siendo reseñable, ya que se mantiene por debajo de la media aragonesa. Así pues, el conjunto de la provincia de Huesca cuenta con los mejores datos en cuanto a tasa de paro de Aragón, algo que la Encuesta de Población Activa (EPA) ya destacó en su última publicación, correspondiente al último trimestre de 2025, donde situaba a Huesca como la provincia con menor tasa de paro de España.

La comarca de Matarraña, en Teruel, aunque roza el 5% de tasa de paro, es una muestra clara de diversificación de sectores y adaptación. Ha mantenido el sector agroindustrial con productos de calidad a la vez que ha potenciado el turismo, sacando partido a todos los recursos que propone esta región del sur de Aragón. En su caso, uno de cada cuatro trabajadores proviene de fuera del territorio nacional.

El caso de Campo de Daroca es algo diferente a los anteriores. Esta comarca de la provincia de Zaragoza es de las más deshabitadas, y los pequeños pueblos que la forman en su mayoría se enfocan en el sector primario –tres de cada cinco afiliados–. Sin embargo, tanto el Centro Penitenciario –situado en la cabecera comarcal– como el potencial turístico de la ciudad y del entorno rural, que cuenta entre sus principales recursos con la laguna de Gallocanta, son clave para situar a Campo de Daroca entre las cinco comarcas aragonesas, y la única de Zaragoza, con una tasa de paro inferior al 5%.

La industria manufacturera y la transición energética

La otra cara de la moneda se encuentra en dos zonas claramente localizadas: en la provincia de Zaragoza, las tres comarcas que lindan con las dos Castillas, y en la de Teruel, las que basaban su economía en la minería y la central térmica de Andorra.

En el caso concreto de la provincia de Zaragoza, la comarca del Aranda registra la tasa de paro más alta de todo Aragón, que asciende al 13,24%, y aunque algo más baja, le siguen Tarazona y el Moncayo (11,88%) y Comunidad de Calatayud (11,64%). Los problemas de comunicación en sus territorios son uno de los aspectos a tener en cuenta a la hora de analizar estos datos, como factor que lastra sus posibilidades de localización de nuevas empresas.

Aranda, además, destaca por la fuerte presencia de parados en el sector industrial –1 de cada 4–, lo que evidencia la caída de la industria del calzado, uno de los tradicionales potenciales económicos de la comarca. Asimismo, el contraste en el porcentaje de hombres (30%) y mujeres (70%) en búsqueda activa de empleo es uno de los más altos de todo Aragón. El descenso de la industria auxiliar del automóvil en la comarca de Tarazona y el Moncayo y el abandono del sector agrícola en el caso de Calatayud sitúan a ambas comarcas con una tasa de paro por encima de la media aragonesa y española.

Por su parte, en Teruel, el cierre de las minas y la central térmica de Andorra ha provocado que las comarcas que más dependían de ello, Cuencas Mineras y Andorra-Sierra de Arcos, sufran una tasa de paro más alta que el resto. Andorra es la que peor parada queda, rozando el 13% de tasa de desempleo. No así Bajo Martín, que, si bien también tenía importantes conexiones con esas actividades, ha sabido reinventarse tras el retroceso del sector minero-energético con especial interés en la extracción de alabastro y arcillas y la potenciación de la agroindustria.

En síntesis, el análisis desagregado de los datos de empleo y paro por comarcas pone de relieve las importantes diferencias que existen en el paisaje económico regional, resultado de los puntos fuertes y débiles de la economía de la región.