Abundancia de escasez
El título ya es el artículo, es autodescriptivo y spoiler a la vez. Fin. Manifestaciones o recreaciones de antiguas manifestaciones. El creador experto en moda, investigador y escritor Enrique Lafuente ha publicado en la web –acceso libre– un trabajo interesantísimo.
Cantando en la calle. Esta formación, que cambia de vocalistas a menudo, es parte nuclear de la vida cultural diaria de Zaragoza. Rasmia, calidad y variedad. En la foto actúan en la calle don Jaime, ya cai en Echegaray, ese premio Nobel de Literatura.
Poco antes de que llegara la manifesación del 1 de Mayo varias dotaciones de bomberos, policía y ambulancia acuden al final de la Calle Alfonso I. Si ha habido fuego lo han apagado enseguida, en un balcón de pisos altos se asoman varios policías. Un susto de sirenas y mucha gente haciendo documentales.
En ese momento, al principio de la calle, desde el Coso, bajaba la manifestación y quizá ha tenido que darse la vuelta desde la Plaza Sas.
Manifestación del 1 de Mayo en Zaragoza frente a la Plaza Sas, desde la escultura de El pastor del águila de Pablo Gargallo. Media calle.
La ciudad desierta excepto en este trozo de banderas y bombos y bomberos fugaces.
Semana de rutina, tercer intento de atentado contra Trump, Irán ni se sabe, la OPEP cruje, cero info del Golfo y todo subiendo a muerte amén. Ley de alquileres KO. El culebrón local desemboca en investidura del mismo presidente y cierta atonía o fatiga con algunos desplantes verbales mientras en la corte confluyen los dos juicios de los partidos de contabilidad B. Pujol, eximido de lo suyo.
Médicos en huelga, tercera jornada, violencia en el fútbol base, que incluye al primer equipo, y todo parado excepto los discursos, insultos y declaraciones.
Todo bajo la presión del aviso de Anthropic de que su IA Claude Mhyto es capaz de reventar las contraseñas en un momento, el pánico es mundial. La iniciativa de la propia compañía de Dario Amodei de mostrar su monstruo a la competencia y autoridades USA (y un banco) se explica en glasswing.com Es el famoso fallo de día cero, que no ha esperado a la computación cuántica para estallar. La UE está a lo suyo, tranquila, jubilada.
Para calentar el 1 de Mayo, concentración ante el Ayuntamiento de Zaragoza el jueves, 30 de abril, con gran aparato sonoro bajo la tutela de Goya, cuyo aniversario de 2028 ya está en el aire y en tantos libros y tantas iniciativas.
El fotógrafo y artista Juan Moro, cuyo tomo “Occulta verita” sigue vibrando por el ancho mundo, prepara algo fastuoso sobre obra de Goya en 3D. Y un poemario con autoretratos al estilo del libro citado.
Semana de rutina y pánico –no en las bolsas todavía– y guerras atascadas y rituales, procesiones y recreaciones. Por los porcentajes de gasto y el aumento de presupuesto de defensa estamos ya en el ministerio de Bienestar y Guerra, ese mix.
Opus magnum (por ahora) de Enrique Lafuente: “JOSÉ DE LA PEÑA, UN CORDOBÉS EN LA CORTE DE JACQUES DOUCET”
El investigador, creador de moda y fotógrafo Enrique Lafuente, Baturro Bizarro (su local inigualable en la calle Manifestación esquina con Loscos) ha publicado en Adademia.edu (gratis) “Un cordobés en la corte de Jaques Doucet”, un libro apasionante de 1.600 páginas sobre el poco conocido modisto José de la Peña que triunfó en París, y sobre la época y los personajes que siguen vivos en sus obras. Estas líneas de la introducción explican el alcance del libro, que lleva un prólogo de Domingo Buesa:
“José de la Peña fue, sin duda, el primero de los modistos-costureros españoles que triunfó en París, la meca de la Haute Couture, cuarenta años antes que Cristóbal Balenciaga, y todavía bajo el influjo de la Belle Époque. Perteneciente a una familia de la nobleza cordobesa, se instaló inicialmente en el Madrid de las modistas proveedoras de la corte para dar muy pronto el salto al París de Jacques Doucet, máximo exponente de la femme ornée. Gracias al trabajo silencioso y abnegado de De la Peña, verdadero director de Maison Doucet durante casi tres décadas, el reconocido couturier parisino pudo desarrollar su ingente labor como creador de bibliotecas arqueológicas y literarias, coleccionista de grandes obras como Les Demoiselles d´Avignon de Picasso, protector y agitador de las vanguardias, o mecenas de grandes poetas como Louis Aragon o André Breton. Este es un recorrido cronológico de casi un siglo de Moda a través de los grandes personajes que se cruzaron en la vida de José de la Peña, desde las cortes europeas a los teatros y cabarets, desde los salones más sofisticados a los refugios de la bohemia. Paul Poiret, Madeleine Vionnet, Cristóbal Balenciaga, Marcel Proust, Reynaldo Hahn, Sarah Bernhardt, Réjane, Cécile Sorel, Gabrielle Dorziat, Jean Cocteau, Colette o la gran cocotte Liane de Pougy, y siempre teniendo a Doucet como faro referencial, compartieron con él momentos inolvidables. Además de dar a conocer, en toda su dimensión, la figura de José de la Peña, este estudio ha servido también para poner en valor el trabajo periodístico de los llamados cronistas de salones y rescatar y encumbrar merecidamente a José Zamora y Pedro de Vignier como dos de los más grandes divulgadores de la Moda creada entre París y Madrid en la primera mitad del siglo XX”.
La colección de retratos históricos de los artistas aragoneses y coleccionistas Eduardo Laborda e Iris Lázaro se inaugurará en junio en su sede definitiva en el municipio soriano de Ágreda, junto con los cuadros de los propios artistas y alguna espléndida incorporación inesperada de gran tamaño de última hora.