Las dos almas del PSOE aragonés tras la caída de Cerdán: del estupor en el sector de Pilar Alegría a la ira 'lambanista'

Luis Faci

19 de junio de 2025 22:12 h

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La caída en desgracia de Santos Cerdán ha vuelto a sacar a flote las dos almas del PSOE aragonés. El escándalo vinculado con el exdirigente navarro, muñidor de las listas electorales en la comunidad en los últimos ocho años, ha convulsionado también a la federación regional, dividida entre los que asisten con estupor al espectáculo –con derivadas en Aragón– y los que reaccionan con indignación ante el batacazo de Cerdán, a quien atribuyen un papel principal orquestado desde Ferraz para propiciar la ruptura del partido.

El rol del exsecretario de Coordinación Territorial de Pedro Sánchez primero y de Organización hasta la semana pasada ha sido muy activo en la confección de listas en los últimos años en la comunidad. Algo lógico por su posición en el partido, pero con un matiz importante: nunca hasta ahora Ferraz había modificado las listas propuestas por las secretarías provinciales en Aragón, mientras que desde 2017 ha sido una constante en Zaragoza y Teruel.

Quienes ahora claman por esta circunstancia destacan dos momentos especialmente delicados.

Por un lado, cuando en 2017, en medio de la primera legislatura de Javier Lambán como presidente autonómico, Cerdán urdió –avalado desde Madrid– unas primarias para apartarle de la secretaría general del partido. La federación altoaragonesa cambió de bando y apoyó a Carmen Dueso, la rival impuesta por Ferraz, lo que dejó en el aire el resultado.

De haber triunfado Dueso, el dirigente ejeano hubiera dimitido como jefe del Ejecutivo, dejando a la comunidad en una situación crítica. Pero ganó.

El segundo momento fueron las elecciones europeas del año pasado. El PSOE aragonés propuso la continuidad de Isabel García, que había obtenido el respaldo de 1.736 militantes socialistas en el proceso de participación abierto al efecto, pero la Comisión Federal de listas impuso a Rosa Serrano, que había recibido 30 votos. La exdelegada del Gobierno obtuvo el escaño en la Eurocámara y, de rebote, el veterano dirigente altoaragonés Miguel Gracia –muy próximo a Santos Cerdán– ocupó el escaño que dejó libre Serrano en el Senado.

Oficialmente, fuentes del partido niegan que haya “movimiento” en Aragón desde la caída de Cerdán. “Preocupación, sí, pero no hay movimientos. Se ha reaccionado rápido”, apuntan en relación con el expediente abierto a Alfonso Gómez Gámez y Alfonso Martínez, pendiente de nombramiento del instructor. Respecto a los cambios pasados en las listas, las mismas fuentes indican que siempre ha habido “presiones para meter nombres” en las candidaturas por parte de la Comisión Federal de Listas. Reconocen que los cambios impuestos desde Ferraz han sido algo nuevo, pero lo ligan al inicio de “la batalla entre Lambán y Alegría” por el liderazgo del partido.

Un dirigente de larga trayectoria partidario de la ministra de Educación también confirma que presiones siempre han existido. “Que se lo pregunten a Inés Ayala”, argumenta, y sostiene que fue Javier Lambán quien la vetó para la lista por Zaragoza en 2019. “Pilar Alegría presionó para mover la lista del Ayuntamiento e incluir a Ayala, y a Lambán se le fundieron los plomos”, explica de forma gráfica.

Sin embargo, un cargo del partido tras la reciente renovación admite que el PSOE afronta “horas difíciles”: “No reconocerlo es hacernos trampas”, añade.

Incluso quienes tratan de adoptar un papel ajeno a la división entre el sector de Alegría y el de Lambán reconocen la ascendencia que ha tenido Santos Cerdán en el diseño actual del partido. “Claro que ha influido: de una manera negativa para las federaciones de Zaragoza y Teruel y positiva para la altoaragonesa [próxima a Ferraz]. Ahí están los hechos”, reconoce un destacado dirigente de la formación. “Es evidente que desde la Secretaría de Organización que ejercía Cerdán ha habido un maltrato al PSOE aragonés, tanto a nivel interno como externo”, incide este mismo dirigente.

Aunque, más allá de las disputas surgidas en el pasado, esta fuente cree que el verdadero daño que está haciendo “a las siglas” el exdirigente navarro está ligado con la trama corrupta: “Esperemos que se tomen las medidas que se tienen que tomar”, apunta.

“Ha sido un continuo desprecio a los dirigentes provinciales de Zaragoza y Teruel”, cuenta un exmando del partido cuando se le pide dibujar la etapa de Cerdán. “Me gustaría pedir la retroactividad de los actos. ¿Quién me dice a mí que (Cerdán) no ha tomado decisiones personales en función de sus intereses?”, cuestiona, aunque a continuación achaca a los dos últimos secretarios de Organización un papel de “ejecutores de lo que pedía el secretario general”.

“Inmediatamente después del Congreso que gana Pedro Sánchez en 2017, Santos Cerdán viene al (edificio) Pignatelli [sede del Gobierno de Aragón] y me pide que no me presente a la reelección como secretario general. Me dice que yo había luchado contra la candidatura de Sánchez y que con el tiempo nuevo era conveniente que dejara de liderar el partido”, recuerda Javier Lambán. Y se explaya: “Ferraz se involucra del todo. Querían cargarse a un presidente autonómico y les daba igual. Al final no las ganan, pero yo ya estoy señalado y quedo marcado como objetivo por disidente”.

En 2019, Ferraz entró de lleno en las listas del Congreso y el Senado en Zaragoza y Teruel y también en la del Ayuntamiento de Zaragoza. Este último caso fue el más llamativo, dado que la candidata elegida por la dirección autonómica había sido Pilar Alegría. La entonces consejera de Universidad en el Gobierno de Lambán lanzó un pulso a la dirección regional y envió una lista alternativa a la 'oficial' –producto del voto de los afiliados–, que fue por la que optó la Comisión Federal. El cisma entre Alegría y Lambán es desde entonces definitivo.

“Abracadabrante”

Para Lambán, el “colmo” fue lo sucedido en 2023 tanto en las generales como en las europeas. El expresidente aragonés califica de “abracadabrante” lo sucedido con Isabel García, que tenía “los votos de la organización”. “Se la cargan y ponen a Rosa Serrano de eurodiputada, que no tenía ningún apoyo”, sostiene, en lo que considera “un desprecio a las normas y un abuso de poder”.

El exsecretario general acusa a la federación altoaragonesa de trabajar para tumbar su liderazgo al frente del partido. “Después de haber respetado siempre sus listas, de haberles dado en la ejecutiva los puestos que les correspondía. Pero ellos tenían el amparo de Santos Cerdán. Querían acabar conmigo y lo consiguieron”, lamenta Lambán, quien reconoce que para entonces ya había dejado de hablar con Cerdán. Y apunta al líder del PSOE: “Quien pretendía acabar con la disidencia era Pedro Sánchez. Santos era el ejecutor”.

El senador altoaragonés Miguel Gracia, aliado de Lambán en el pasado y desde las primarias de Sánchez en 2017 enfrentado con el líder ejeano, le contesta abiertamente respecto a los cambios en las listas impuestos desde Ferraz: “Más que mérito del diputado de Calatayud [Víctor Ruiz], del senador de Utebo [Miguel Dalmau] o de la eurodiputada de Huesca [Rosa Serrano], es demérito de Lambán por su actitud. Él se dedicó a establecer unas relaciones permanentemente tensas con Madrid y, cuando llegaba la hora, Madrid le modificaba las listas”, apunta.

Otro cargo socialista cercano a Alegría recuerda a su vez que en el Congreso del PSOE en Valencia, en 2021, fue Lambán quien “llegó a un acuerdo con Santos Cerdán” para situar a Mayte Pérez en la Ejecutiva, como secretaria de Reto Demográfico. “A mí no me gustó, pero Aragón salió fortalecido”, admite.

De la soledad de Ranera a los movimientos de Dueso

Y si la situación resulta complicada para el PSOE aragonés, en el grupo municipal en el Ayuntamiento de Zaragoza lo es de manera destacada. Ya lo era antes debido a que la portavoz, Lola Ranera, se encuentra aislada entre los dos bloques, el más afín a Pilar Alegría y el de los fieles a Javier Lambán: los primeros no le perdonan que apoyase durante tanto tiempo al expresidente aragonés y los segundos aún rumian su traición a Lambán.

En la fotografía ha aparecido recientemente una nueva figura: la de Carmen Dueso, diputada autonómica a la que desde el bando lambanista atribuyen movimientos para postularse ante una eventual carrera por la candidatura municipal socialista. Dueso, al frente de la importante agrupación Norte, y también ella misma protagonista de un cambio de bando en la renovación del PSOE, ha despertado estas sospechas por el “abrupto cambio” que ha experimentado desde las Cortes en los últimos meses, al defender iniciativas vinculadas con la Lonja, las piscinas de la Almozara o los suelos de Rosales del Canal. “De repente ejerce de portavoz de la ciudad de Zaragoza en el grupo parlamentario”, apuntan con sorpresa fuentes socialistas consultadas. Dueso, por cierto, ya trató de competir con Alegría en primarias al Ayuntamiento en 2018, pero finalmente optó por retirarse.

Y ahora ha estallado el caso Cerdán y sus implicaciones en el portavoz adjunto de los socialistas, Gómez Gámez, suspendido de militancia por aparecer en las grabaciones de la UCO, pese a que ni siquiera se le señala directamente, sino que solo aparece su nombre de pila. Desde el grupo admiten que Gómez Gámez, que acudió el lunes a la reunión de grupo, “está tocado”. “Que te señalen de esta manera tan pronto es duro”, añaden. La propia Pilar Alegría apuntó directamente a él el martes, al dar por hecho que los audios hacían referencia “a dos militantes del PSOE en Aragón”.

Todo esto, a poco más de una semana de que los socialistas de Zaragoza celebren su congreso provincial, con el que concluirá el proceso de renovación en el partido y en el que los afines a Javier Lambán aún tienen un poder importante que quieren hacer valer. Ese será un capítulo más en la historia interminable de las divisiones en el PSOE.