Urtasun defiende que la sentencia sobre Sijena “no se puede ignorar” pero apoya al MNAC para “proteger” las pinturas
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha defendido este miércoles en el Congreso que la devolución de las pinturas murales de Sijena al Monasterio oscense debe cumplirse por mandato judicial, aunque ha lamentado la “judicialización” del proceso. Sus palabras han provocado una dura respuesta del Gobierno de Aragón, que le acusa de alinearse con las posiciones catalanas para “obstaculizar el traslado”.
Durante la sesión de control, Urtasun ha respondod a una pregunta del diputado de ERC Francesc-Marc Álvaro Vidal sobre las medidas para garantizar la integridad del conjunto pictórico, actualmente en el Museo Nacional de Arte de Cataluña. El ministro ha subrayado que existe una sentencia que obliga a la devolución de las obras al Monasterio de Santa María de Sijena y que “ni yo ni ninguna administración catalana puede ignorar”.
En este sentido, ha recalcado que la resolución judicial deja claro que ningún informe técnico puede frenar su ejecución, al tiempo que ha asegurado que el Ministerio “vela y velará” por la protección de los murales. Además, ha avanzado que el Gobierno apoyará cualquier recurso que impulse el MNAC para proteger este patrimonio, insistiendo en la necesidad de escuchar a los técnicos y conservadores que han custodiado las obras durante décadas.
No obstante, el ministro ha mostrado su desacuerdo con que el conflicto haya terminado en los tribunales, una crítica compartida por Álvaro Vidal, quien advirtió de que el traslado podría suponer un riesgo para un patrimonio del siglo XIII y denunció lo que considera un trasfondo “anticatalanista”.
Frente a estas declaraciones, el director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, ha calificado de “alarmante” la intervención de Urtasun y le ha acusado de “tomar parte por la ofensiva institucional catalana e independentista” para dificultar el cumplimiento de las resoluciones judiciales, en particular la sentencia del Tribunal Supremo.
Olloqui ha insistido en que dichas resoluciones establecen como hechos “juzgados” la propiedad aragonesa de las pinturas, la obligación de su traslado y la viabilidad técnica del mismo. “En contra de lo que el ministro ha declarado, los técnicos fueron escuchados por el Tribunal Supremo”, ha afirmado, cuestionando que Urtasun haya interpretado correctamente la sentencia.
El responsable autonómico ha subrayado además que “nadie puede ponerse por encima del Estado de Derecho” y ha atribuido la judicialización del caso a la negativa de las instituciones catalanas a reconocer la titularidad aragonesa de las obras. “No había otro camino que acudir a los tribunales para defender los derechos culturales de los aragoneses”, ha dicho.
Por último, ha recordado que una resolución judicial fija un plazo de 56 semanas para ejecutar el retorno de las pinturas a Sijena —plazo que ya ha comenzado a contar— y ha avanzado que el proceso se articulará en varias fases. En caso de incumplimiento, ha añadido, los tribunales facultan al Gobierno de Aragón para ejecutar la sentencia.