Aragón cierra 2025 con un récord de las urgencias hospitalarias: 665.181 atenciones, un 2% más que en 2024
Los hospitales públicos de Aragón cerraron 2025 con 665.181 urgencias atendidas, un 2,09% más que en 2024, cuando ya se había alcanzado un máximo histórico con 651.253 visitas. Los datos, recopilados por la Consejería de Sanidad del Gobierno aragonés, reflejan la creciente presión sobre el sistema sanitario que los profesionales vienen denunciando desde hace meses.
Enero fue el mes con mayor número de atenciones, coincidiendo con el pico de la epidemia de gripe de la temporada 2024-2025 y las festividades navideñas, con 58.187 urgencias frente a las 53.169 de enero de 2024, un incremento del 8,6%. Diciembre también cerró con cifras elevadas: 57.741 visitas, ligeramente por encima de las 56.404 del mismo periodo del año anterior.
Durante el verano, junio registró el mayor aumento interanual con 56.378 atenciones, un 4,7% más que las 53.739 de 2024. Julio y agosto también mostraron repuntes significativos, mientras que marzo, abril y mayo fueron los únicos meses con descenso respecto al año anterior. Febrero continuó siendo el mes con menor número de urgencias, aunque con un ligero incremento respecto a 2024, con 52.735 visitas frente a 51.095.
El aumento de la presión sobre los servicios de urgencias no solo se refleja en los datos, sino también en la voz de los profesionales. En un comunicado enviado en diciembre, los trabajadores y trabajadoras del Servicio de Urgencias del hospital Miguel Servet de Zaragoza expresaron su preocupación por la “saturación continua, el aumento de pacientes y la creciente carga de trabajo”. Señalan que los esfuerzos del personal son “insuficientes para garantizar una atención óptima y digna”, especialmente para pacientes con necesidades especiales, como enfermos de salud mental, y alertan del desgaste físico y psíquico que sufren diariamente.
En el comunicado, los profesionales advierten también sobre la posibilidad de que esta situación genere incidentes o agresiones, y reclaman medidas concretas: personal de seguridad suficiente, posibilidad de registrar incidencias por todo el personal, pantallas que indiquen tiempos de espera, protección en triaje, solución para pacientes de salud mental, campañas de sensibilización sobre el uso adecuado de urgencias, difusión de protocolos ante agresiones y mayor participación de los trabajadores en decisiones que afectan al servicio.
Según los profesionales, la saturación también está vinculada a “carencias en Atención Primaria y en hospitalización”, lo que aumenta los tiempos de espera y la estancia de pacientes en urgencias, reflejando la presión que atraviesa actualmente el sistema sanitario aragonés.