El edificio derrumbado de la calle Arcadas de Zaragoza será demolido tras ser declarado en ruina inminente
El edificio situado en el número 38 de la calle Arcadas, en el barrio de La Magdalena de Zaragoza, será derribado después de que el Ayuntamiento haya decidido declararlo en ruina inminente tras el hundimiento parcial registrado este miércoles. El colapso afectó a parte de la segunda planta, que cayó sobre la primera y esta, a su vez, hasta la planta baja, sin causar heridos.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha confirmado este jueves que el inmueble “es irreversible” y que, una vez formalizada la declaración de ruina, se procederá a su demolición. “Habrá que proceder a su derribo”, ha señalado.
Chueca ha recordado que el edificio ya había sido objeto de varios requerimientos por parte del área de Urbanismo para que la propiedad realizara trabajos de revisión y refuerzo de la estructura. Sin embargo, según ha indicado, los propietarios no atendieron esas peticiones. Ahora el Ayuntamiento trata de localizarlos para determinar los siguientes pasos administrativos.
Tras el derrumbe, técnicos de Inspección Urbanística analizaron el estado del inmueble y su entorno con el apoyo de la unidad de drones de los Bomberos de Zaragoza. El informe concluye que el edificio presenta el colapso de dos forjados y una estructura gravemente afectada por múltiples patologías relacionadas con la humedad, lo que ha motivado la declaración de ruina inminente.
Los técnicos también han constatado que el colapso no ha afectado a los edificios colindantes. Mientras se tramita la orden de derribo, se han iniciado trabajos de apuntalamiento preventivo para garantizar la seguridad de las futuras actuaciones.
El Ayuntamiento ha clausurado los dos accesos al inmueble —la entrada principal y el acceso al patio por una calle lateral— y mantiene cerrado al tránsito el tramo de la calle Arcadas comprendido entre la plaza San Agustín y el final de la fachada del edificio, con vigilancia permanente de la Policía Local.
El inmueble ya había sido desalojado antes del colapso después de que los residentes alertaran de fuertes crujidos en la estructura. En un primer momento, los servicios sociales municipales ofrecieron alojamiento provisional a las 15 personas que residían en el edificio, cinco de ellas menores de edad. Sin embargo, todos rechazaron la ayuda al disponer de alternativas habitacionales.
Los afectados tienen previsto acudir este viernes al Centro Municipal de Servicios Sociales El Boterón, en La Magdalena, donde se estudiará de forma individualizada la situación de cada uno de ellos. De momento, según ha explicado la alcaldesa, ninguno ha solicitado finalmente una alternativa de alojamiento municipal.