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El incendio de Leciñena está “descontrolado” y el fuerte viento obliga a retirar efectivos: “No pueden trabajar”

Luis Faci

1 de julio de 2026 08:04 h

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El incendio forestal de la sierra de Alcubierre, entre las provincias de Zaragoza y Huesca y próximo a la localidad de Leciñena, ha arrasado ya 2.200 hectáreas –la mayor parte, de masa arbórea–. El director técnico de Extinción del Puesto de Mando Avanzado (PMA), Ángel Gari, ha explicado que el incendio continúa “descontrolándose por sectores”. Mientras en el sector 1 los equipos están consiguiendo trabajar y tratar de contener el avance de las llamas, en el sector 4 se ha tomado la decisión de retirar medios por el riesgo que supone para el personal de extinción.

Este miércoles a las altas temperaturas se ha unido un fuerte viento, lo que ha generado una evolución “desvafavorable”, según el último parte emitido por Infoar. El fuego se encuentra “muy lejos” de darse por estabilizado, aunque el perímetro afectado —2.200 hectáreas— “no ha cambiado demasiado” en la últimas horas. Gari ha señalado que el principal problema sigue siendo el viento, que está “excediendo un poco” la capacidad de extinción del operativo. Esta situación impide también la eficacia de los medios aéreos, ya que “los aviones tampoco están siendo efectivos y los medios no pueden trabajar ahora”. Aun así, ha recordado que se trata de “un incendio grande” en el que ya se preveía que algunos sectores pudieran descontrolarse.

Según se ha informado sobre las 18:00, preocupan ambos flancos, donde están trabajando la mayor parte de los medios y el viento ha provocado que se reactiven varios focos. Aunque al operativo se han incorporado más de 300 efectivos llegados de otras comunidades, Gari ha insistido en que el problema no es la falta de recursos. “No es una cuestión de meter más medios. Ahora mismo no podemos hacer nada y estamos esperando”, ha afirmado, a la espera de una “ventana” meteorológica que permita reanudar el ataque directo al incendio.

La superficie afectada de 2.200 hectáreas lo convierte ya en el segundo mayor incendio en la comunidad en los últimos cuatro años, y registrado además apenas unos días después del registrado en Tamarite de Litera (Huesca).

Respecto a la evolución del fuego, ha precisado que el sector 1 se encuentra próximo a Robres, aunque “no peligra” la localidad porque los efectivos han podido defender las franjas de protección existentes. La mayor preocupación se concentra en el sector 4, que avanza hacia el corazón de la sierra, una zona donde el acceso y las labores de extinción son mucho más complicados.

El responsable técnico también ha asegurado que, por el momento, los núcleos urbanos no se encuentran en riesgo inmediato. No obstante, Protección Civil y la Guardia Civil mantienen preparados los dispositivos por si fuera necesario ordenar evacuaciones o confinamientos de forma preventiva. La “ventana” a la que se refiere el operativo dependerá de que coincidan varios factores, como una bajada del viento, una menor intensidad del fuego y unas condiciones que permitan trabajar con seguridad.

Durante el día han continuado trabajando, por parte del Infoar, siete brigadas terrestres, otras tantas autobombas y dos bulldozer. El Ministerio de Defensa ha aportado dos secciones de la Unidad Militar de Emergencias con doce autobombas, dos nodrizas, un dron terrestre, otro aéreo, dos bulldozer. Por parte de las diputaciones y del Ayuntamiento de Zaragoza, han trabajado seis autobombas y dos nodrizas. Desde las 7:30 horas se han ido incorporando medios aéreos hasta completar previsiblemente un operativo será similar al del martes.

El principal temor de los equipos de extinción es el viento, que en las últimas horas ha arrastrado el incendio en dirección a Robres y Alcubierre –aunque por el momento no hay riesgo de que afecte a ningún núcleo habitado–.

Acerca de los medios desplazados, Ángel Gari ha detallado que son 330 los efectivos que trabajan en la extinción durante esta mañana por parte del Gobierno de Aragón, del Ministerio de Defensa, del MITECO, la Diputación de Zaragoza, así como de otras comunidades autónomas, como la Generalitat Valenciana y Castilla y León. “Vamos a tratar de hacer un buen trabajo durante las horas del calor”, ha concluido Gari.

Respecto de las carreteras, el 112 Aragón informó de que a las 00:26 se había procedido a cortar la carretera A-1211 entre Robres y Alcubierre debido al riesgo por el avance de las llamas, pero ya ha sido habilitada de nuevo. El martes ya se tuvo que cortar la carretera A-129, que une Zaragoza con Sariñena, desde Leciñena hasta Alcubierre (entre puntos kilométricos 25 y 39).

El fuego se declaró en torno a las 15.30 del martes en una zona de monte bajo y matorral, con afección también a suelo agrícola, y ha generado grandes columnas de humo. La principal dificultad para las labores de extinción ha sido el fuerte viento, especialmente en la zona de sierra. El Gobierno de Aragón activó a primera hora de la tarde el Plan Especial de Protección Civil de Emergencias en situación operativa 2, lo que implicó la incorporación de la Unidad Militar de Emergencias (UME).