Muere Dionisio Sánchez, referente histórico de la contracultura y la sátira en Aragón
La Zaragoza más crítica, rebelde y libre despide a uno de sus nombres propios. Este sábado se ha conocido el fallecimiento de Dionisio Sánchez Rodríguez, una figura indispensable para comprender la ebullición cultural y las corrientes de libertad que transformaron la capital aragonesa desde los años finales del franquismo. Tenía 75 años.
Aunque nació en la localidad gerundense de Ribas de Fresser en 1951 y se formó inicialmente en Magisterio, Sánchez encaminó muy pronto su vida hacia el activismo cultural. Su primera iniciativa editorial relevante llegó en 1967 con la revista 'Ágora', preludio del proyecto que terminaría por consolidarlo como una referencia del periodismo independiente en la comunidad.
En marzo de 1977 vio la luz 'El Pollo Urbano', una publicación satírica que irrumpió con fuerza en la escena local en plena apertura democrática. La revista nació con la vocación de romper moldes, cuestionar al poder y ofrecer un altavoz sin ataduras a una juventud deseosa de aire fresco y cambios sociales.
La trayectoria de Dionisio Sánchez estuvo estrechamente ligada también al mundo del espectáculo. Como director y actor al frente del grupo de teatro Grifo, trasladó el espíritu crítico de sus publicaciones a las tablas, combinando el lenguaje dramático con la irreverencia. Además, extendió su labor creativa al ámbito audiovisual como guionista y director de documentales, programas de televisión y espacios radiofónicos.
Con el tiempo, la fórmula del Pollo Urbano dio el salto a las páginas del diario Heraldo de Aragón a través de la sección dominical 'Plumas de pollo'. En ese espacio de sátira política y social colaboraron destacados dibujantes en sus inicios, como Luis Grañena, dentro de una etapa en la que la crítica mordaz y la ironía hacia la clase política formaban parte del debate público cotidiano.
Quienes compartieron proyectos y vivencias con él destacan su capacidad constante para señalar las contradicciones de la sociedad aragonesa, respaldado siempre por un marcado descaro intelectual y un sentido del humor provocador y libre.
Fiel a su espíritu heterodoxo, Sánchez también tuvo una incursión en el ámbito político. En las elecciones municipales del año 2003 formó parte de la candidatura de Izquierda Unida al Ayuntamiento de Jaca. Bajo una propuesta singular centrada en la defensa de los pequeños núcleos rurales, utilizó su plataforma para reclamar infraestructuras básicas, accesos a redes de comunicación y mejores servicios para los pueblos y pedanías de la zona.
Con la pérdida de Dionisio Sánchez, Aragón dice adiós a uno de sus cronistas más agudos e incómodos; un hombre que utilizó el teatro, la prensa y la ironía como herramientas fundamentales para oxigenar la vida pública de la región.