La portada de mañana
Acceder
Menores denuncian su expulsión desde Ceuta: "Dijimos que éramos niños"
Cómo la IA ha cambiado el significado de "ser científico"
Opinión - 'Ni disimulan ya sus objetivos', por Rosa María Artal

Ocho árboles protegidos sobre casi 20.000 en Huesca mientras talan más de 40 por un sector residencial

Huesca cuenta con casi 20.000 árboles de más de 20 especies. Sin embargo, solo ocho de ellos aparecen en la propuesta municipal para dotar de algún tipo de protección jurídica a los ejemplares singulares de la ciudad. La cifra de ejemplares protegidos representa el 0,042% del censo y resulta insuficiente para la plataforma Árboles Vivos Huesca, que reclama ampliar el catálogo y pone de ejemplo de la gestión municipal, en materia ambiental, la tala de más de 40 árboles que, aseguran, se ha producido durante las obras de urbanización del polígono Harineras.

El Ayuntamiento ha abierto una consulta ciudadana previa a la aprobación de la Ordenanza Reguladora del Catálogo de Árboles y Arboledas Singulares de Huesca. El procedimiento recupera una propuesta iniciada en 2016, que confiesan que nunca llegó a completarse. Por lo que los ejemplares seleccionados han permanecido durante una década sin cobertura jurídica ni capacidad sancionadora.

Árboles Vivos valora positivamente que el Consistorio invite a la ciudadanía a participar, pero considera que el alcance de la consulta se queda corto. Las cuatro preguntas planteadas se refieren a los problemas que debería resolver la ordenanza, su necesidad, sus objetivos y alternativas de regulación. Desde la plataforma se quejan de que no preguntan expresamente por los árboles que deberían incorporarse al catálogo.

Para la plataforma esto funciona como “un lavado de cara”. Su principal objeción está en las cifras y la “falta de ambición” de la propuesta. El colectivo cuestiona que una ciudad presentada por el Ayuntamiento como una de las más verdes de España, reserve una protección especial para solo ocho de sus más de 19.000 árboles.

Entre los incluidos figuran el fresno de la calle del Doctor Artero, el pino del Isuela, el alcornoque del parque Miguel Servet, varios cedros del Himalaya de la avenida Martínez de Velasco y un plátano de la calle de Cavia. Por ello, desde la plataforma creen que “es absolutamente necesario ampliar el número de árboles a incluir en el catálogo”.

Otros 56 ejemplares quedaron pendientes de evaluación

El documento elaborado en 2026 dejó otros 56 ejemplares pendientes de evaluación o de mejoras en su entorno. En él incluía los restantes plátanos de Martínez de Velasco, una secuoya de Comena, un pino piñonero del parque de Miguel Servet, cinco plátanos de la calle de Cavia, una veintena de cedros del paseo de Ramón y Cajal y ocho encinas de la catedral, entre otros.

Y es que, diez años después, al menos dos de los plátanos de Martínez de Velasco ya han sido talados y la plataforma advierte que también han desaparecido cedros del paseo de Ramón y Cajal. Por ello, reclaman que no se limiten a validar la lista inicial y que incorporen los ejemplares maduros que siguen sin una protección.

Árboles Vivos insiste en que el valor de un árbol urbano no puede medirse únicamente por su presencia en un inventario. El tamaño, la edad y la extensión de la copa determinan su capacidad de dar sombra y reducir la temperatura. Así que, según el colectivo, la plantación de un ejemplar joven no sustituye de forma inmediata las funciones de un árbol maduro.

Harineras como ejemplo de la gestión ambiental

La falta de protección que denuncian tiene su principal ejemplo en las obras del polígono Harineras. La plataforma asegura haber contabilizado más de 40 talas desde el comienzo del desarrollo urbanístico, tanto en nuevos viales como en interior de parcelas. De hecho, dos de los árboles cortados habían sido propuestos en 2016 para formar parte del catálogo de ejemplares singulares, según el colectivo.

El último episodio se ha producido en la rotonda de la estación, en la esquina de las calles Antonio Angulo y José Gil Cavez. La plataforma denuncia que durante los trabajos se ha arrancado un platanero maduro por el simple hecho de que “pasaba una canalización por debajo y no tenían permiso para cortar el agua”.

El colectivo asegura que otro ejemplar próximo, de unos quince años, corre la misma suerte y “aguarda su turno”. También afirman que en el entorno se han encontrado “raíces cortadas y expuestas”, además de “troncos desprovistos de cualquier protección municipal” y utilizados como apoyo para materiales de obra.

“Estos hechos evidencian que no está controlando suficiente la aplicación de la Ordenanza de protección del arbolado”, indican desde Árboles Vivos. Sostienen que no son incidentes aislados, sino la consecuencia de una protección insuficiente durante toda la urbanización de Harineras.

Una ordenanza que no se cumple

La denuncia se apoya en varios artículos de la Ordenanza Municipal de Áreas Verdes y Arbolado Urbano. La norma atribuye al Ayuntamiento la vigilancia de su cumplimiento y prevé medidas correctoras, inspecciones y sanciones. También dice que cuando una obra dañe o haga necesaria la eliminación de una planta, el servicio municipal competente “valorará dicho árbol en todo o en parte, según las normas citadas en el Método de Valoración de la Norma Granada”.

La plataforma afirma que no le consta que ese procedimiento se haya aplicado en el transcurso de las obras del polígono de las Harineras. También se pregunta si el Área de Medio Ambiente emitió el informe previo para los proyectos de urbanización que afectan a espacios libres, si sus técnicos supervisaron los trabajos y si se ha calculado alguna indemnización o sanción. Según el colectivo, la respuesta municipal fue negativa.

La ordenanza obliga a cubrir los troncos cuando las obras o el paso de vehículos puedan dañarlos y fija distancias mínimas para abrir zanjas junto a ellos. El colectivo denuncia que buena parte del arbolado carece de estas premisas y aportan imágenes que corroboran estos hechos. El Ayuntamiento, por su parte, ha anunciado la apertura de un expediente tras los dos últimos ejemplares eliminados de la zona: uno talado después de ser golpeado por un camión y otro arrancado durante los trabajos de la rotonda.

Un conflicto iniciado en verano de 2025

La oposición vecinal a la afección de las obras de Harineras al arbolado comenzó meses antes. A finales de agosto de 2025, numerosos vecinos se concentraron en la avenida Martínez de Velasco para impedir la tala de dos árboles centenarios. La protesta se desplazó hasta la zona de las obras, llegó a cortar el tráfico y obligó a desplegar un amplio dispositivo policial, pero terminó sin poder salvar a dos ejemplares.

Sin embargo, aquella movilización logró que el futuro del cedro del Himalaya situado en la avenida Martínez de Velasco adquiriera protagonismo. El árbol figuraba en la propuesta de catálogo de 2016 y podía verse afectado por las obras. El Ayuntamiento aseguró entonces que se conservaría. En febrero de 2026, la plataforma volvió a concentrarse y ya reclamaban conocer una evaluación del impacto, cifrando en 35 los árboles talados. Con los últimos ejemplares talados, su recuento supera los 40.

Por su parte, la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, defiende la urbanización como una actuación clave para desarrollar alrededor de 1.500 viviendas. En ese sentido, recordaba que el proyecto se aprobó en 2023 por unanimidad de todos los partidos políticos que, por entonces, formaban la corporación municipal, y donde además se informó del arbolado que se iba a mantener y cuál no.

Por ello, mostraba su sorpresa ante las protestas varias formaciones, como Con Huesca-Podemos Equo, que participaban en las manifestaciones de esos días. Orduna aseguraba que a nadie le gusta que se talen árboles, pero avanzaba que en ese espacio urbanístico se iban a plantar “más de 400”.

La plataforma considera que esas nuevas plantaciones no resuelven la pérdida de árboles maduros ni las dudas sobre el cumplimiento de las normas durante las obras. Reclaman al Ayuntamiento la publicación de los informes ambientales, el seguimiento realizado y las medidas correctores y sanciones que se van a aplicar.