Premiado un estudio de Zaragoza que demuestra que la obesidad y el sobrepeso infantil crecieron tras el confinamiento
El premio de Investigación final de residencia que otorga el Sector sanitario Zaragoza II, que es el que tiene como hospital de referencia el Hospital Universitario Miguel Servet, ha recaído este año en la preventivista Alba Gallego, que ha analizado el impacto del confinamiento en la obesidad infantil, cuyos resultados muestran un aumento significativo en ambos casos, sobre todo en los niños mayores de 6 años.
Además, se ha otorgado un accésit a la oftalmóloga Ana Pueyo por un estudio sobre el uso de inteligencia artificial para mejorar el cribado de enfermedades neurodegenerativas mediante imágenes de retina, ha informado el Gobierno aragonés.
Ambos galardones se han entregado este miércoles en el acto de despedida de los residentes que han realizado su formación especializada en el Sector Zaragoza II. La celebración ha tenido lugar en el salón de actos del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
En este sector sanitario se han formado casi 120 profesionales en diversas especialidades médicas, de Enfermería y otras como Farmacia, Psicología Clínica o Radiofísica Hospitalaria. Ahora han terminado ese periodo de residencia todos aquellos cuya formación es de dos, tres o cuatro años de duración. Los médicos cuyas especialidades requieren una formación de cinco años finalizan en julio y entonces se realizará otro acto de despedida.
Antes y después del confinamiento
Respecto a la investigación premiada, su autora utiliza datos de peso y talla registrados en las revisiones del Programa de Salud Infantil en Atención Primaria, en menores de 0 a 14 años, y compara las cifras de los años 2018 y 2019 con las de 2021.
Los resultados muestran que la obesidad infantil pasó del 3,8% en 2019 al 5,5% en 2021, mientras que el sobrepeso aumentó del 14,5% al 15,8%. Los niños presentaron cifras más altas que las niñas, aunque esta diferencia se redujo en 2021.
El análisis territorial revela que las diferencias no se explican únicamente por vivir en un entorno urbano o rural. Algunas zonas intermedias y áreas rurales próximas a núcleos urbanos mostraron prevalencias más elevadas, lo que confirma que los patrones de vida y consumo influyen más que la clasificación administrativa del territorio.
El estudio concluye que la pandemia interrumpió la tendencia descendente que Aragón venía registrando en obesidad infantil. Además, identifica la influencia de factores socioeconómicos –como el nivel de ingresos y el nivel educativo familiar– especialmente en la provincia de Zaragoza.
Los autores recomiendan reforzar la vigilancia desde Atención Primaria y diseñar medidas preventivas adaptadas a cada territorio, con especial atención a las zonas más vulnerables.
La doctora ha destacado además el valor simbólico del reconocimiento para la especialidad de Medicina Preventiva y Salud Pública: “Es una especialidad poco conocida, pero la investigación es una parte esencial de nuestra formación. A menudo trabajamos como técnicos de apoyo, aportando metodología y análisis, y no aparecemos tanto en los titulares. Pero somos esa 'hormiguita' que sostiene gran parte del trabajo”.
IA para el cribado de enfermedades neurodegenerativas
Por otro lado, el accésit de esta convocatoria anual de premios de Investigación del Sector II ha recaído en un trabajo publicado en 'Artificial Intelligence in Medicine', que propone un sistema completamente automático basado en inteligencia artificial para analizar imágenes de tomografía de coherencia óptica (OCT) de la retina.
La investigadora Ana Pueyo Bestué explica que OCT es una prueba rápida, no invasiva y ampliamente utilizada en Oftalmología para obtener imágenes de alta resolución de las capas de la retina.
La innovación del estudio radica en el uso de un modelo avanzado de inteligencia artificial especializado en análisis de imagen, capaz de mejorar la precisión del cribado de enfermedades neurodegenerativas mediante la detección temprana de alteraciones estructurales en la retina.
Este enfoque abre la puerta a herramientas diagnósticas más rápidas, precisas y accesibles, con potencial para integrarse en la práctica clínica habitual y facilitar la identificación precoz de patologías como el Alzheimer o el Parkinson.
Para Ana Pueyo, “este accésit representa un apoyo importante para seguir adelante con la carrera investigadora y consolidar una línea de trabajo que une la oftalmología y la inteligencia artificial, un campo con un enorme potencial en los próximos años”.
La oftalmóloga ha subrayado que compaginar la labor asistencial, la formación como especialista, la investigación y la realización de la tesis doctoral durante la residencia ha sido posible gracias al Grupo de Investigación GIMSO de Oftalmología del Hospital Miguel Servet, dirigido por el jefe de servicio de Oftalmología, Luis Pablo.
Además, este jueves se celebra el acto de despedida de los residentes que se han formado en el Sector Zaragoza III, que es el que corresponde al Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, donde han realizado dos, cuatro o cinco años de formación, otros 106 graduados en Medicina, Enfermería, Psicología Clínica, Bioquímica, entre otras muchas especialidades de cinco unidades docentes –aquí se incluye el Sector de Calatayud y los residentes de Enfermería y de Medicina especializada en Geriatría que se forman en el Hospital San Juan de Dios–.
En el Sector I, que es el que tiene como referencia los hospitales Royo Villanova y Nuestra Señora de gracia, se han formado otros 32 profesionales, a los que se suman los 16 que han realizado su especialidad en los sectores de Huesca y Barbastro y los 24 de los sectores de Teruel y Alcañiz.