Las carreteras asturianas se cobraron 28 vidas en 2025, tres más que en 2024. Estos datos demuestran que hay carreteras asturianas que continúan siendo un peligro. La mayoría de los fallecimientos se produjeron en carreteras convencionales, estrechas y sinuosas, donde las curvas cerradas, la visibilidad limitada y la densidad de tráfico convierten muchos trayectos en tramos muy peligrosos. La repetición de accidentes en los mismos puntos negros demuestra que la seguridad vial en el Principado sigue siendo una cuenta pendiente.
Los análisis de los últimos cinco años muestran una tendencia preocupante. En 2021, Asturias registró 31 víctimas mortales en accidentes de tráfico, mientras que en 2022 fueron 29 y en 2023 descendieron ligeramente a 25. En 2024 la cifra se mantuvo en 25, pero en 2025 volvió a subir hasta 28 fallecidos. Estas apuntan a que el riesgo persiste en los mismos tramos críticos y que el problema es estructural y no circunstancial. Además, los accidentes graves continúan siendo numerosos: entre 1.782 y 1.845 siniestros con víctimas se han producido cada año, con alrededor de 200 personas hospitalizadas tras cada ejercicio anual.
Algunos son los tramos de la red viaria que concentran la mayor parte de los accidentes mortales. Concretamente son la Nâ634, en el tramo de Siero conocido como Argüelles, acumula decenas de accidentes con víctimas en los últimos cinco años, convirtiéndose en uno de los tramos más peligrosos de Asturias.
La Nâ630, en Campomanes, es escenario frecuente de colisiones frontales graves, y la Nâ632, cerca de Cudillero, también concentra accidentes. Otros sectores críticos se localizan en la Nâ634 entre Oviedo y Llanes, así como en la Nâ640, donde la combinación de curvas, tráfico pesado y señalización insuficiente convierte cada trayecto en una apuesta demasiado arriesgada para los conductores.
La peligrosidad de estas carreteras convencionales no se debe solo a imprudencias de los conductores. Los accidentes graves son en gran medida previsibles, resultado de factores estructurales: curvas cerradas y visibilidad limitada, muchas veces sin separación física entre carriles opuestos; tráfico mixto de turismos, camiones y motocicletas; señalización y dispositivos de seguridad insuficientes; y mantenimiento irregular que aumenta el riesgo en condiciones adversas, como la lluvia o la niebla, frecuentes en la región. La combinación de estos factores convierte muchos tramos en trampas mortales, especialmente para usuarios vulnerables como ciclistas y motociclistas.
Puntos críticos
Gobierno central, Principado y ayuntamientos comparten responsabilidad sobre estas vías, pero la coordinación y la inversión siguen siendo insuficientes. Los informes técnicos y estudios de siniestralidad llevan años señalando los puntos negros más críticos, pero las intervenciones han sido parciales y puntuales.
Los expertos en seguridad vial coinciden en que reducir la siniestralidad requiere medidas estructurales, técnicas y educativas combinadas. Entre ellas destacan la creación de carriles de adelantamiento en los tramos críticos; la instalación de separadores físicos entre sentidos; el mantenimiento constante del pavimento y la mejora de la señalización luminosa en curvas peligrosas; campañas de concienciación combinadas con control efectivo mediante radares y vigilancia; y una planificación prioritaria basada en datos, con actualización periódica de puntos negros y medidas correctoras integrales. .
Los 28 muertos en Asturias en 2025 son, en gran parte, consecuencia directa de infraestructuras obsoletas y carencias estructurales que podrían haberse corregido con inversión y planificación. Cada curva cerrada, cada tramo sin desdoblar y cada señalización deficiente siguen cobrando vidas. La seguridad vial en Asturias sigue siendo una asignatura pendiente, al menos en estos tramos, y de hecho hay plataformas vecinales que llevan años clamando por las mejoras en diferentes vías, como es el caso de la Plataforma de los Valles del Navia, que demandan obras esenciales en la carretera entre Grandas de Salime y Navia, un proyecto que se está ejecutando lentamente por fases.
Nâ634, en el tramo de Siero conocido como Argüelles, acumula decenas de accidentes con víctimas en los últimos cinco años, convirtiéndose en uno de los tramos más peligrosos de Asturias.
La Nâ630, en Campomanes, es escenario frecuente de colisiones frontales graves.
La Nâ632, cerca de Cudillero, también concentra accidentes.
La Nâ634 entre Oviedo y Llanes.
La Nâ640, donde la combinación de curvas, tráfico pesado y señalización insuficiente convierte cada trayecto en una tramo muy peligroso.