Hallan el cadáver de un lobo en Castropol y los ecologistas reclaman su necropsia ante la sospecha de que fue envenenado

Pilar Campo

Oviedo/ Uviéu —

0

El hallazgo del cadáver de un lobo, el pasado martes, en Castropol sin signos evidentes de haber sido alcanzado por disparos ha llevado al Grupo Lobo Asturias a solicitar la realización de la necropsia para saber si pudo haber sido envenenado con estricnina.

La organización conservacionista ha denunciado el empleo de este veneno de forma “recurrente” en el Principado y ha acusado a la administración autonómica de “no poner el empeño necesario en perseguir un delito tan grave como es el uso de venenos para matar animales”.

Investigación

El Grupo Lobo ha advertido que la utilización de este veneno es “muy preocupante” en Asturias, dado que pese a estar ilegalizado en España desde 1983 y ser una sustancia prohibida en toda la Unión Europea (UE) desde septiembre de 2006, sigue estando presente en el monte. Por ello, insta a las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado y a la Fiscalía a realizar una investigación.

Esta práctica delictiva afecta a especies protegidas y tiene efectos negativos muy graves en el resto de la cadena trófica”, asegura en un comunicado.

Tipificado como delito

Además, recuerda que el empleo de venenos para “control de alimañas” está tipificado como delito desde 1995 en el artículo 336 del Código Penal español.

Este artículo dice lo siguiente: “El que, sin estar legalmente autorizado, emplee para la caza o pesca veneno, medios explosivos u otros instrumentos o artes de similar eficacia destructiva o no selectiva para la fauna, será castigado con la pena de prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses y, en cualquier caso, la de inhabilitación especial para profesión u oficio e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho a cazar o pescar por tiempo de uno a tres años, con la privación del derecho para la tenencia y porte de armas por el mismo periodo. Si el daño causado -añade- fuera de notoria importancia, se impondrá la pena de prisión antes mencionada en su mitad superior”.

“Sin embargo en Asturias, a pesar de las decenas de episodios de envenenamiento que se conocen en los últimos años, han sido muy pocos casos los que se han podido llevar ante los tribunales”, lamenta la organización conservacionista.

Uso de cebos envenenados

El uso de venenos es una de las amenazas más graves para la fauna salvaje en España. En los años 60 y 70 del siglo pasado el uso de cebos envenenados fue una práctica “habitual entre ganaderos y cazadores”, destaca la asociación.

No obstante, su práctica fue decayendo paulatinamente debido al nuevo ordenamiento jurídico y gracias a las labores de divulgación sobre las perversas consecuencias del uso de venenos en la naturaleza. En los últimos años se ha detectado un repunte en su utilización que ha vuelto a retrotraerse a cifras de hace décadas, cuando “era una práctica permitida”.

Una práctica “cruel”

“La utilización de venenos implica además la eliminación indiscriminada de la fauna en general, ya que es un método no selectivo que afecta a especies depredadoras, a carroñeras, a especies omnívoras e incluso a animales domésticos”, resalta el Grupo Lobo Asturias.

Para la organización conservacionista, es importante no olvidar la crueldad de esta práctica, puesto que provoca una muerte “lenta y dolorosa por sofocación y parálisis muscular del animal y altera negativamente la organización de los ecosistemas”. Recalca que puede tener repercusiones negativas en los seres humanos, ya que puede entrar a formar parte de la cadena alimenticia.

“En definitiva, este método ilegal de control no selectivo causa la regresión (cuando no la extinción) de la fauna, con el agravante de que las principales especies afectadas son muchas veces animales con un estado de conservación muy comprometido”, asevera.