La madre biológica de la menor sustraída de un punto de encuentro en Asturias alega que “temía no volver a verla”

Pilar Campo

Oviedo/Uviéu —
10 de agosto de 2026 10:05 h

0

La madre biológica de Miranda M.M., de cinco años, ha alegado en el juzgado que su intención inicial no era sustraer a la menor del punto de encuentro del centro de la administración del Principado de Asturias, donde se llevaba a cabo una visita supervisada por una educadora, pero decidió escapar con la niña cuando le comunicaron que se despidiera de ella ya que “no iba a volver a verla porque la iban a dar en adopción”.

Su alegato no ha convencido a la Fiscalía que solicitó ante la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Oviedo/Uviéu, plaza número 3, su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza. La petición fiscal ha sido acogida y la mujer ya se encuentra ingresada en el Centro Penitenciario de Asturias.

La Fiscalía apreció la existencia de riesgo de fuga y consideró que la medida de internamiento era necesaria para proteger los bienes de la niña, a la que se considera que “se ha ocasionado una alteración en su estabilidad física y psíquica”.

La alerta ante posibles altercados

Poco después de su traslado a prisión, la abuela materna alertó a los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado de que estaba siendo víctima de amenazas por parte de la familia paterna. Según su versión, acusaban a la familia materna de “no haber sabido esconder bien a la niña”.

Agentes de la Guardia Civil se desplegaron por el poblado donde el pasado viernes fue localizada la menor, para prevenir posibles incidentes, si bien a última hora no se habían registrado altercados.

El rapto y la detención del padre

La menor permanecía en paradero desconocido desde el pasado mes de abril cuando los padres biológicos acudieron al punto de encuentro fijado por la administración regional para visitar a la niña. En el transcurso de la visita, de forma totalmente inesperada, la educadora fue empujada y los progenitores abandonaron de forma precipitada el centro llevándose con ellos a la niña.

A lo largo de estos casi cuatro meses se ha llevado a cabo una intensa búsqueda de la menor y su imagen ha sido difundida en carteles por la asociación SOS Desaparecidos.

Entre otras actuaciones, el padre fue detenido acusado de su presunta participación en la desaparición de la niña. En un primer momento, él culpó a la madre biológica de ser la presunta autora del rapto. Posteriormente, el hombre fue puesto en libertad.

El arresto de la madre y un hermano

En un operativo policial especial desplegado el pasado viernes en el poblado fue localizada la menor, tras un registro caseta a caseta. En una de ellas estaba la niña junto a su madre biológica y un hermano, también menor de edad.

En este vídeo que reproducimos a continuación, difundido por la Policía Nacional, se puede ver el operativo desplegado en el poblado ubicado en las inmediaciones del Polígono de Silvota, donde ha sido localizada la menor.

La investigación ha corrido a cargo de integrantes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de Oviedo/Uviéu, que ha contado con la colaboración de unidades de la Jefatura Superior de Asturias y de los Servicios Centrales de la Policía Nacional.

La coordinación permanente con el órgano judicial, la Fiscalía de Menores y la Consejería de Servicios Sociales del Principado de Asturias ha sido clave para garantizar la protección de Miranda.

El 'boicot' a la investigación

Fuentes policiales han confirmado que la familia biológica de la menor ha estado entorpeciendo continuamente las labores de investigación.

Tras ser detenida, la madre pasó a disposición judicial y desde ayer se encuentra ingresada en la cárcel de Asturias. Su hijo ha pasado este lunes a disposición de la Sección de Menores de la Fiscalía y, en principio, “va a quedar bajo la supervisión de dos de sus abuelos mientras se tramita el procedimiento”, según ha confirmado un portavoz de la Fiscalía asturiana.

El estado de la niña

El abogado José Manuel Álvarez, que ejercita la defensa de la madre, ha asegurado que su representada nunca tuvo intención de secuestrar a su hija y que su reacción se debió al temor de no volver a verla después de que le anunciaran que iba a ser dada en adopción.

Miranda llevaba conviviendo 18 meses con una familia de acogida cuando fue sustraída del punto de encuentro. La defensa de la madre sostiene que el mismo atestado policial recoge que al ser localizada presentaba buen estado de salud.

Riesgo de fuga

Distinta versión aprecia la Fiscalía que pidió el ingreso en prisión de la madre por varias circunstancias: por un lado, en la existencia de riesgo de fuga de la mujer, dado lo elevado de la pena que se le podría imponer, en caso de condena, en principio por un delito recogido en el artículo 225 bis del Código Penal que castiga al progenitor que, sin causa justificada, sustrae a su hijo menor de edad, sin perjuicio de que esta calificación pueda modificarse a lo largo del procedimiento, así como para proteger los bienes de la menor a la que, según su criterio, se le ha ocasionado “una alteración en su estabilidad física y psíquica”.