Saint-Gobain instalará en Avilés el mayor horno eléctrico del mundo para vidrio plano
Saint-Gobain y AGC Group han anunciado la construcción en Avilés de un nuevo horno híbrido altamente electrificado para la fabricación de vidrio plano que sustituirá al actual horno F400 de gas natural y supondrá una inversión estratégica para garantizar el futuro industrial de la planta.
La construcción del horno FURHY está prevista para enero de 2027 y la compañía prevé reanudar la producción durante el segundo semestre de ese año, después de que Saint-Gobain haya formalizado con la Unión Europea el contrato para la concesión de la ayuda al proyecto.
El nuevo horno alcanzará un 75 % de electrificación del proceso de fusión y será el mayor horno eléctrico construido hasta ahora para la fabricación de vidrio plano, según han informado Saint-Gobain y AGC.
Reducir las emisiones de CO2
La instalación permitirá reducir aproximadamente un 50 % las emisiones de CO2 respecto a un horno convencional de gas y evitará unas 80.000 toneladas de CO2 equivalente al año, además de ahorrar unos 265 GWh de gas natural anuales.
El proyecto llega después de que el Ayuntamiento de Avilés concediera el pasado mes de julio licencia a Saint-Gobain Cristalería para construir una nueva subestación eléctrica industrial en sus instalaciones de la avenida de Lugo, con un presupuesto de ejecución material superior a tres millones de euros.
Combinación de gas y electricidad
La actuación se enmarca precisamente en la sustitución del horno F400 por el nuevo horno híbrido, que combinará gas y electricidad y cuenta con la correspondiente Autorización Ambiental Integrada.
La inversión también está vinculada al acuerdo alcanzado por UGT y CCOO para el convenio colectivo de la planta, con vigencia hasta 2030, que los sindicatos consideraron un marco de estabilidad necesario para garantizar la continuidad de la actividad industrial y del empleo.
Un coste de 120 millones
La dirección de Saint-Gobain ya había comprometido el pasado mes de marzo la instalación del horno FURHY, con un coste estimado entonces en unos 120 millones de euros, si se alcanzaba un acuerdo con los sindicatos para el nuevo convenio colectivo.
Saint-Gobain ha destacado que el proyecto reforzará la competitividad industrial de la planta de Avilés y acelerará la transición hacia procesos productivos con menor impacto ambiental, al tiempo que ha valorado la colaboración mantenida con los representantes de los trabajadores para hacer posible la inversión.
0